ZENIT Noticias / Charlotte, 07.01.2026).-
En un desafío sin precedentes a la autoridad diocesana, 31 sacerdotes de la Diócesis de Charlotte —aproximadamente una cuarta parte del clero diocesano— han presentado formalmente preguntas, o dubia, al Vaticano en relación con las recientes directivas litúrgicas del obispo Michael Martin. Dos tercios de los solicitantes son párrocos que representan a parroquias de toda la diócesis. La solicitud, entregada al Dicasterio para Textos Legislativos el 5 de enero de 2026, refleja una profunda preocupación por las restricciones a las prácticas litúrgicas tradicionales, incluyendo el uso de barandillas de altar y reclinatorios durante la distribución de la Sagrada Comunión. La controversia surge de la carta pastoral del obispo Martin del 17 de diciembre de 2025, que instruyó que, a partir del 16 de enero de 2026, «no se utilizarán barandillas de altar, reclinatorios ni ayudas similares para la recepción de la Comunión en celebraciones públicas» y ordenó la retirada de dispositivos temporales o móviles que facilitan el arrodillamiento. Estas medidas surgen de un borrador filtrado del verano de 2025 que criticaba aún más el uso del latín, las oraciones sacerdotales antes y después de la misa, las vestimentas ornamentadas y los gestos tradicionales de reverencia hacia los vasos sagrados.
1 de cada 4 sacerdotes contestan a su obispo (de Charlotte) con una carta al Vaticano | ZENIT - Espanol
La dubia presentada al Vaticano plantea preguntas incisivas sobre la autoridad episcopal y la discreción pastoral: ¿Puede un obispo diocesano prohibir la construcción de barandillas para el altar o retirar las que ya están en uso? ¿Puede un obispo prohibir los reclinatorios para quienes voluntariamente desean recibir la Comunión de rodillas, a pesar de la autorización explícita de la Instrucción General del Misal Romano (IGMR)? ¿Puede un obispo restringir las vestimentas, las oraciones litúrgicas, los gestos o los elementos musicales que históricamente han formado parte de la misa, incluidos los de la época anterior al Vaticano II, cuando ni el derecho universal de la Iglesia ni la IGMR los prohíben?
Leídos estos párrafos, podemos comprender porqué caminamos hacia atrás! los curas alarmados de la diócesis le preguntan:?? ¿Puede un obispo... SI PUEDE y DEBE!!!!
....restringir las vestimentas, cantos de otras época, adecuar oraciones, los gestos, el latín, celebrar de espaldas a los fieles, cuando es una concelebración!! Jesús celebraba con sus amigos en una mesa donde todos compartían y eran todos LAICOS, incluso Jesús!!!!!!!