jueves, 6 de agosto de 2015

ComentaAtilanoALAIZ, versión libre del mismo. Dgo. 19°



Domingo 19° Tiempo. Ordinario     Jn.6,41-51
EL   ALIMENTO  VITAL  .-
   El profeta Elías, desfallecido y desesperado grita al Señor:  Quítame la vida Señor!!  Es una situación que , al menos en ciertas etapas  nos  refleja  a todos.   Sin  llegar a situaciones límites, todos acusamos los golpes de la vida, cansancio, estrés, preocupaciones, agobios, problemas laborales,  tensiones de convivencia,  todos en mayor o menor grado  sentimos el peso de los conflictos interiores y exteriores.
En estas situaciones tenemos las tentaciones:
                De renunciar a proyectos generosos, al idealismo y la utopía, es la tentación de dejarse de sueños y ser realistas, sentimos la tentación del “mas o menos”  “de ir tirando” nos tienta la mediocridad.  Todos los proyectos que teníamos de familia, comunidad cristiana se tornan  irrealizables,  la tarea de cambiar el entorno, de familia, comunidad, barrio, parroquia…es  irrealizable ,   es  inviable….

                El pan y el agua que se le ofreció al profeta Elías, la multiplicación de los panes, según la interpretación del propio Jesús son símbolos suyos; “yo soy el agua viva”, Jesús es el alimento que nos llena de vida y nos da fuerza para seguir cumpliendo con nuestra misión…
                 Pero el Pan que nos alimenta no es solo la Eucaristía.    Esta por sí sola, no enriquece la vida.  Somos millones  y millones  que comulgamos  cada  domingo,  si  asimiláramos  de verdad  al  Señor  Jesús,  transformaríamos la Iglesia  y  la  sociedad.     San Pablo  increpa a los ciudadanos de Corinto, les dice que la celebración de la Cena del Señor y la comida y la bebida no,  solo  no  los  salva,  sino  que  los  condena  porque no lo celebran  con  el Espíritu de Jesús.
              El Pan, ante todo y sobre todo, es la persona misma de Jesús, la fe y la comunión en Él .Para que el pan de su cuerpo sea nutritivo y sabroso, es necesario haber comido antes el pan de La Palabra.        El pan material alimenta automáticamente.     El Pan Eucarístico sólo si se come  con las actitudes necesarias.          Es lo que les ocurrió a los judíos que comieron el pan multiplicado.   Jesús les reprocha, “ no entendieron nada!!”      Quedaron contentos porque saciaron el hambre,  pero  no entendieron  la parábola,  del  COMPARTIR .   Es La Palabra de Jesús la que da  sabor  verdadero a  su  CUERPO  y  SANGRE….
           Esta es una versión libre del comentario realizado por Atilano ALAIZ en  El Don de la Palabra, Ciclo B.    Autorizado por el autor, Eduardo Bernadá.

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