martes, 12 de junio de 2018

El señor sacerdote encargado de la Pastoral de la Salud, confunde SERVICIO con AUTORITARISMO. Lamentable exabrupto dimos frente a la asistencia.-


CUANDO EL PODER SE DISFRAZA DE BUROCRATICO.-
    Hace unas horas invitación  mediante concurrimos a una celebración recordando la exaltación del Sagrado Corazón.    Dejé pasar  un tiempo prudencial porque el calor y el dolor son malos compañeros para realizar una crónica.   Esta celebración se llevó a cabo en la coqueta  capilla del Pereira.  Estaba  muy concurrida  además de las señoras que  habitualmente  disponen generosamente de su tiempo,  vinieron invitados de fuera  dando un marco adecuado a la misma. La celebración transcurrió dentro de los tradicionales esquemas, una homilía buena, algo extensa.  Luego exposición del Santísimo…..
    Ayer se dio no concurrieron padres de pacientes que suelen acompañar,  ellos  están presentes pero con el oído y la atención en la sala no es prudente ceremonias largas  a las que quizá  no están familiarizados,  concurren  con el afán de poder expresar su dolor, su esperanza y un poco de arropamiento humano,  en el acierto u error eso es lo que palpamos en nuestro humilde acompañamiento.
   Nos hubiera gustado en la celebración,  por ejemplo en la oración de los fieles realizar alguna petición  acorde a la  misma, no fue posible.   Es entonces  dado que nos encontrábamos en un lugar muy familiar para nosotros  luego de dos años golpeando puertas para que se reabriera la capilla y su posterior recuperación; acompañando  a  quién ha puesto todo el cariño, el calor, la pasión en acondicionar un lugar abandonado, húmedo con vidrios rotos, cañerías obstruidas, paredes descascaradas, pinturas inexistentes, puertas que no cerraban y un sinfín de inconvenientes que apareja  el abandono, nos referimos al diácono Miguel  Zinola,  dicho sea de paso nos  extrañó mucho su ausencia.     Siguiendo con el relato les decía que nos dirigimos a las asistentes  contándoles nuestra nueva actividad en el hospital, debidamente autorizada por la  autoridades  respectivas del Pereira.  Decimos nuevas porque como casi todos conocen estos años hemos venido  acompañando a niños  muy graves y sus familiares,  niños en cuidados paliativos con abuela a cargo,  en el pabellón de mujeres a madres solas con hijos  al cuidado de terceros, es decir una amplia gama de acompañamientos, al cual no nos gusta andar “publicitando”. Los mencionamos dado el cariz que tomó  nuestro pedido de libros  que intentaremos repartir en la labor  a desplegar, no con la intención que sean devueltos  sino para que circulen entre los niños.  Ahí el sacerdote que se aprestaba a retirar  sin mediar otra palabra pregunta  fuerte,  despectivamente en nombre de quién  realizaban  estas tareas ,  si es en nombre de la iglesia  tienen que pasar por mi autorización  y dispondré en consecuencia!!
  Sinceramente,   este desplante de alguien a quién recién  conocimos  en la celebración, nos sorprendió  por el talante,  el desborde de “autoridad”,  olvidando aquel principio de humildad tan recordado por Francisco constantemente “ he venido a servir”….
  Nos pregunta los nombres,  a lo cual le respondí  yo también quería saber con quién estaba tratando,  al decir quién era,  me vino a la memoria su nombre porque hace cuatro o cinco años le  llamé por el tema de la capilla y me contestó que primero debía hacer un curso….y que la capilla estaba atendida, cosa que sabíamos hasta el cansancio que no lo estaba, dado nuestro continuo trajinar por el predio y conversaciones con el personal del hospital.   El  interlocutor resultó ser el encargado de la pastoral de la salud.   
  Es  muy hermoso llegar  a un lugar que estuvo en ruinas  y hoy remozado, decir   que es lo que se debe hacer,  qué fácil son las cosas para algunos.       El  trabajar en la capilla   no es venir una vez al mes  celebrar, dar cátedra de lo que hay que hacer o se debería haber hecho,  trabajar en la capilla es atender el teléfono a las tres de la mañana a una madre desesperada porque el bebe se muere, levantarse,   estar, acompañar.    A las 22 horas un esposo llama porque la esposa está grave,  ir y estar eso es  ESTAR,  estar acompañando el féretro,  conseguir alimentos para los gurises que quedaron al cuidado de vecinos en el asentamiento,  eso implica  la tarea ahí, no la de escritorio ordenador,  celebración fría una vez al mes para qué?  Cuando entramos al hospital  llevar un cartel iglesia católica, NO!!
   Sacerdote encargado de la salud,  humildad,  conocimiento, respeto,  aprecio por el  prójimo, al grito de soy la autoridad,  Jesús  siempre le puso coto,  siempre estuvo contra ella, fue, ha sido y es un rebelde que no quiso esta iglesia  se lo aseguro, como que tengo la certeza de la resurrección  para usted  y para mí  también.
   Con el respeto  humano y como hermano cristiano a pesar de las diferencias  le saludo fraternalmente
                          p. Ceb. SanFelipey Santiago
                            su  hermano  José Eduardo Bernadá 


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