miércoles, 2 de abril de 2025

PÁGINALITERARIAESPIRITUAL. De Miguel Ángel MESA. Desde Madrid. 01.4.2025. «Felices quienes se esfuerzan por anunciar con sus palabras y, sobre todo con su vida, la buena noticia de la liberación, la paz y la solidaridad».

«Nunca las noticias son malas para los elegidos de Dios» (Jean Paul Sartre).

No suelen abundar las buenas noticias a nuestro alrededor. Todos escuchamos cada día sucesos dolorosos, tristes, desgarradores. Los medios de comunicación se enfrentan para captar audiencia, anunciando y transmitiendo las noticias más dramáticas, violentas, desmotivadoras.

Nos podríamos preguntar: ¿es que no existen noticias positivas, buenas, solidarias, que nos inviten a humanizarnos y a sentirnos más cercanos a los demás, trabajando por un mundo mejor? Evidentemente que las hoy, muchas, pero tienen predominio en la parrilla de las televisiones y de las radios las noticias más luctuosas y deplorables porque, por desgracia, es lo que da audiencia y dinero.

Evangelio, euagelion en griego, «significa buena noticia, mensaje feliz». Jesús, cuando empezó su misión, «se fue a Galilea a predicar la buena noticia de Dios. Decía: “Se ha cumplido el tiempo. El Reino de Dios está cerca.

martes, 1 de abril de 2025

Del BLOG. Hoy la prensa vuelve a referirse a CONEXIÓN GANADERA y su gigantesca ESTAFA. Nombrando a los perjudicados de la iglesia.- Salvo el sociólogo Pablo Guerra, nadie de la iglesia ha comentado nada. José Maria CASTILLO ilumina sobre el tema.

 Voces. Jose María Castillo[Religión Digital] 

  El conocido historiador de la cultura religiosa de la Antigüedad, el profesor Peter Brown, en su reciente y conocido estudio sobre la riqueza y la construcción del cristianismo en Occidente (Por el ojo de una aguja, Barcelona, Acantilado, 2016), ha estudiado detenidamente y a fondo cómo se produjo el asombroso enriqueci   miento de la Iglesia primitiva en los años en los que se vivió más intensamente la transición de la Antigüedad a la Alta Edad Media. Concretando más –a juicio del citado Peter Brown– estamos hablando de los años que transcurrieron desde finales del siglo IV hasta comienzos del siglo VI.

En aquel tiempo se produjo un fenómeno de unas consecuencias inimaginables. Por supuesto, la Iglesia dejó de ser “un ejército de desheredados”, como lo había sido en los siglos II y III (E. R. Dodds). Pero el paso decisivo consistió en que aquella Iglesia, que se enriquecía con notable rapidez, supo armonizar la riqueza económica con la espiritualidad. Es decir, desplazó el cristianismo desde el Evangelio hasta convertirlo en “mera religión” (cf. Max Horkheimer). Como indica el profesor Brown, quizá se pueda decir que así “los budistas y los cristianos tal vez hayan encontrado el modo de llegar a una solución común”.

¿Qué tipo de solución? Tanto los budistas como los cristianos sabían que quienes comían con el diablo de la riqueza necesitaban una cuchara larga. Sin embargo, quizá era precisamente la longitud de la cuchara lo que les daba una ventaja. El ideal de despego de las cosas mundanas dejó a la riqueza sin glamour, pero no la hizo desaparecer; de hecho, reforzó sutilmente la idea de que la riqueza tenía una razón de ser: estaba allí para usarla, para administrarla con eficacia y sensatez en beneficio de la Iglesia.

Así, el “giro decisivo” -en la historia de la Iglesia– no se produjo en el s. XI, en los pontificados de León IX (1049-1054) y Gregorio VII (1073-1081) (Y. Congar), sino mucho antes. Ya, en el s. V, se produjo el “giro determinante”. Porque el cambio, que lo modificó todo, no tuvo su clave en el ejercicio del poder para el gobierno de la Iglesia. Ese cambio estuvo en el desplazamiento del Evangelio a la Religión. Es decir, cuando lo que define a un cristiano no es ya el “seguimiento” de Jesús, sino la “observancia” de lo sagrado (templo, sacerdotes, rituales…). Todo esto, como es lógico, representa tener un personal “profesionalizado”, unos edificios, centros de estudio bien cualificados. Todo esto, además, dotado de un “poder sagrado”, que conlleva y se traduce en una serie de poderes jurídicos, sociopolíticos, económicos, doctrinales, etc., que necesitan mucho dinero, mueven abundante riqueza y justifican manejar importantes capitales.

Las consecuencias, que todo esto ha motivado, legitima y justifica son bien conocidas. La más importante, de esas consecuencias, es que, si se aceptan estos cambios y se consideran intocables, la Iglesia no tiene más remedio que vivir, en cosas muy fundamentales, en contradicción con el Evangelio. Por supuesto, la Iglesia se esfuerza y trabaja incesantemente por estudiar, comprender y explicar el Evangelio. Pero no puede vivir en coherencia con él. Ni puede ser consecuente con lo que el Evangelio enseña.

Concretamente, Jesús prohíbe a los apóstoles llevar dinero para anunciar el Evangelio (Mt 10, 9-10 par). Jesús estaba persuadido de que el dinero, no sólo no es necesario para hacer presente el Evangelio. Además de eso, si Jesús prohibió a los apóstoles llevar dinero, eso nos viene a decir que –a su juicio– el dinero es un impedimento para anunciar su mensaje.

Por lo demás, en la sociedad de todos los tiempos y más aún en la cultura en que vivimos, tener y manejar dinero es un condicionante que lleva consigo estar de acuerdo con los poderosos y adinerados, con el gran capital y con los medios, instituciones y procedimientos que utilizan los ricos y acaudalados para mantener y acrecentar su riqueza. Si la Iglesia es una institución rica y prepotente, ¿cómo va a tener libertad para decir a los ricos y prepotentes lo que les tendría que decir?

Y quede claro que aquí no vale el argumento de la caridad y la limosna, que la Iglesia practica en abundancia y con notable generosidad.     Pero no olvidemos nunca que las desigualdades e injusticias, que tanto abundan, no se resuelven con limosnas, sino con la justicia y el derecho. Vivir “de limosna” es una de las cosas más humillantes que hay en la vida. Lo que necesitamos es un mundo más justo e igualitario.

Por todo esto, por lo que estoy diciendo, ¿cómo nos va a sorprender o escandalizar el hecho de que la Iglesia se calle ante tantos escándalos de corrupción como los que estamos viendo y soportando? ¿Quién puede exigir a los demás lo que él mismo no practica? ¿Por qué el actual obispo de Roma, el papa Francisco, está teniendo las más fuertes resistencias, no de parte de las masas populares, de los pobres, de las gentes marginales, sino de los prepotentes de este mundo y, sobre todo, de una notable parte del clero y de la Curia Romana?

Aceptemos, de una vez para siempre, que mientras la Iglesia no se ponga a vivir el Evangelio, de forma que todo el mundo lo vea y lo palpe, esta Iglesia nuestra tendrá buenas relaciones con los poderes públicos y con los más poderosos de este mundo, pero por eso mismo vivirá como una institución religiosa, que difícilmente podrá estar, en este mundo, como lo que realmente tiene que ser, el    “recuero peligroso”   de Jesús.

  Tengo muchos defectos, soy pasional, pero en mi jardín durante décadas no he cultivado el odio porque he aprendido que el odio termina por volvernos estúpidos…     El odio es ciego como el amor, pero el amor es creativo y el odio nos destruye”.        ¿Sabes qué es un pobre para los aymaras?       Alguien que no tiene comunidad, alguien que está solo...."

                                                                                   Pepe.

    V.  DOMINGO DE  CUARESMA.                          Jesús dijo:

– «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».


COMENZAMOS EL CUARTO MES DEL AÑO.... Los hermanos Silvia Liudat y Eduardo Caram proponen para el sábado próximo, el tema que exponen a continuación.....

 Buenos días,  proponemos para el sábado próximo:

Volver a leer el evangelio del 30 de marzo IV de Cuaresma (comunidad de Lucas 15, 1-3. 11-32     "El Padre misericordioso"

    “ Su padre lo vio y se conmovió ”).......

Y tener presente la ,lectura del evangelio del domingo 6 de abril  V de Cuaresma.            (comunidad de Juan 8, 1-11    "En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte ) que vamos a compartir ese día.

    En forma libre y personal poder reflexionar y relacionar comunitariamente estas dos lecturas con el esquema del

              VER-JUZGAR-ACTUAR Y CELEBRAR.

   A modo de orientación compartimos estas tres preguntas, qué no excluyen otras que puedan surgir:

1-¿Qué vemos en estas dos lecturas?

2-¿Cuáles son las causas de los conflictos que se presentan?

3-¿Cómo nos interpela en nuestra vida cotidiana?


Evangelio según la comunidad de Juan. 8,1-11

   En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

    Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:

– «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú,    ¿qué dices?».

    Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.

   Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.

   Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:

   – «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».

  E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

   Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.

Jesús se incorporó y le preguntó:

– «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?;     ¿ninguno te ha condenado?».

Ella contestó:

– «Ninguno, Señor».

Jesús dijo:

– «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Palabra del Señor

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PARTE 2

Bielli - Bernada