viernes, 7 de agosto de 2026

PARECE CONCRETA LA VISITA DEL PAPA.- EL PAÍS AMERICANO MÁS LAICO, SE CONMUEVE CON LA VISITA, PARADOJA.

      Las  Redes CRISTIANAS DE ESPAÑA,  confeccionaron un texto de recibimiento para cuando los visitó.-    Juan  Cejudo nos lo hizo conocer.     Nosotros lo hemos adaptado a nuestra realidad, lo damos a conocer a la/os hermanos de "caminada"  al decir de Dm. Pedro,  que seguro estará también de acuerdo.   

Montevideo  7 de agosto del 2026.   

  Hermano,  Robert Francis Prevost;   Papa León XIV:

 Con el mayor afecto  le queremos hacer llegar nuestros sentimientos y consideraciones ante su próxima visita a la Rca.Oriental del Uruguay.   Como ya debe estar informado nuestro país desde el año 1917, declaró la separación de la Iglesia del Estado, en el mandato del presidente José Batlle y Ordoñez;  situación que nos  diferencia de nuestros vecinos latinoamericanos.   

Queremos expresarle nuestra alegría de que pueda visitarnos, especialmente porque cumple con el sueño de no haber podido  recibir al   queridísimo Jorge Mario Bergoglio;  Obispo de Roma Francisco por las razones que  comprendimos en su momento.

Queremos expresarle nuestro apoyo y solidaridad ante las feroces, injustas y falsas acusaciones que le hace el Presidente de los EEUU, Donald Trump, que presume de cristiano y de cristiano no tiene nada, cuando se dedica al intervencionismo militar en países como Palestina e Irán, Venezuela y ahora amenaza a Cuba.    Estas actitudes provocan la muerte de millones de personas, heridos, desplazados forzosos y destrucción.    Igualmente rechaza a los inmigrantes provocando situaciones verdaderamente inhumanas.

   Frente a estas actitudes Ud. contesta con el Evangelio de Jesús que está a favor de la paz y de la acogida a todas las personas sin distinción, especialmente a quienes son mas vulnerables.    Le apoyamos totalmente porque esas son las actitudes de Jesús.

 Deseamos que continúe y amplíe las principales reformas que emprendió su antecesor el buen  Papa Francisco.

 Pero junto a todos estos reconocimientos también quisiéramos hacerle llegar algunas de nuestras preocupaciones sobre la Iglesia en general.   Por ejemplo el nombramiento de obispos se realice en sintonía con los laicos que les van apoyar luego en sus diócesis y no vengan impuestos por ajenos a las mismas.

 Es fundamental que en todo el mundo se impulse de verdad el estilo de sinodalidad que marcó el reciente Sínodo de los obispos, para que las decisiones más importantes en cada diócesis sean tomadas de modo colegial y participativo, con mucha mayor implicación de los laicos y laicas, sacerdotes, religiosos y religiosas.     No entendemos cómo en el siglo XXI la Iglesia Católica sigue cerrando la puerta a la plena igualdad de las mujeres en todos los aspectos de la vida eclesial.

 La Iglesia que acoge a todos, como decía el Papa Francisco, mantiene barreras de exclusión a personas LGTBI+, sacerdotes casados, personas divorciadas,  teólogos críticos…   Le pedimos que reconsidere estas negativas que tanto sufrimiento causan, valoramos sus esfuerzos por la unidad en la Iglesia pero ello no debe impedir que las reformas urgentes queden paralizadas.

    Francisco decía: “Cómo me gustaría una Iglesia pobre para los pobres!”.    Estamos seguros que también Ud. lo desea,  como nosotros.

 En esta línea decirle que soñamos con que más pronto que tarde el Papa pueda visitar a las comunidades cristianas en todo el Mundo, sólo como Pastor y no  como Jefe de Estado, sujeto a los protocolos oficiales para estos casos.

 Que la Iglesia renuncie a ser un Estado ni permita tener a un Papa como Jefe de Estado, sino como Pastor de todos y animador de todos los obispos y de todas las iglesias en el Mundo, termine con los embajadores morando en palacetes;   si desean un representante que  nombre un misionero,  que visite de continuo parroquias, diócesis del país, se aloje con sus hermanos obispos, comparta sus dolores y alegrías en vivo y directo.

 Por último decirle que queremos una Iglesia que mire siempre a Jesús como referencia y no esté siempre preocupada por cuestiones de poder, prestigio, dinero o empeñada en mirar siempre por preservar la buena imagen de la institución eclesiástica.    Sería una inmejorable portada para el acercamiento de más seguidores de Jesús

Con nuestros mejores deseos por la próxima visita le saludan cordialmente:

                        

   Texto adaptado a nuestra realidad, original de RedesCristianas de España.-



jueves, 6 de agosto de 2026

Dgo XIX del Tpo Ord. C.A. «¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!» Mateo 14,22-33


Pra. Lectura del primer libro de los Reyes

En aquellos días, cuando Elías llegó al Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: «Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va pasar!»
Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hizo trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva.  
Palabra de Dios

S a l m o

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos.»
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/. 
Muéstranos, Señor, tu misericordia  y danos tu salvación

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/. 
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R/.  
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación

Sda Lectura de Pablo a los Romanos

Digo la verdad en Cristo; mi conciencia, iluminada por el Espíritu Santo, me asegura que no miento. Siento una gran pena y un dolor incesante, en mi corazón, pues por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne, quisiera incluso ser un proscrito lejos de Cristo. Ellos descienden de Israel, fueron adoptados como hijos, tienen la presencia de Dios, la alianza, la ley, el culto y las promesas.   Suyos son los patriarcas, de quienes, según la carne, nació el Mesías, el que está por encima de todo:   Dios bendito por los siglos. Amén.            Palabra de Dios

Evangelio según la comunidad de Mateo

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!»
Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.»
Él le dijo: «Ven.»
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.»
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe!   ¿Por qué has dudado?»   En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.»       
Palabra del Señor

Dgo 19 Tpo.Ord. C.A. De la comunidad de Mateo 14,22-33 REFLEXIONA: José Antonio PAGOLA.-

APRENDER A CREER DESDE LA DUDA

No es fácil responder con sinceridad a esa pregunta que Jesús hace a Pedro en el momento mismo en que lo salva de las aguas: 

     «¿Por qué has dudado?».

A veces, las más hondas convicciones se nos desvanecen y los ojos del alma se nos turban sin saber exactamente por qué. Principios aceptados hasta entonces como inconmovibles comienzan a tambalearse. Y se despierta en nosotros la tentación de abandonarlo todo sin reconstruir nada nuevo.

Otras veces, el misterio de Dios se nos hace abrumador. La última palabra sobre mi vida se me escapa y es duro abandonarme al misterio: mi razón sigue buscando insatisfecha una luz clara y apodíctica que no encuentra ni podrá jamás encontrar.

No pocas veces la superficialidad y ligereza de nuestra vida cotidiana y el culto secreto a tantos ídolos nos sumergen en largas crisis de indiferencia y escepticismo interior, con la sensación de haber perdido realmente a Dios.

Con frecuencia es nuestro propio pecado el que quebranta nuestra fe, pues esta decae y se debilita cuando nos alejamos de Dios. Si somos sinceros, hemos de confesar que hay una distancia enorme entre el creyente que profesamos ser y el creyente que somos en realidad. ¿Qué hacer al constatar en nosotros una fe a veces tan frágil y vacilante?

Lo primero, no desesperar ni asustarnos al descubrir en nosotros dudas y vacilaciones. La búsqueda de Dios se vive casi siempre en la inseguridad, la oscuridad y el riesgo. A Dios se le busca «a tientas». Y no hemos de olvidar que muchas veces «la fe genuina solo puede aparecer como duda superada» (Ladislao Boros).

Lo importante es aceptar el misterio de Dios con el corazón abierto. Nuestra fe depende de la verdad de nuestra relación con él. Y no hace falta esperar a que nuestros interrogantes y dudas se resuelvan para vivir en verdad ante ese Padre.

Por eso lo importante es saber gritar como Pedro: «Señor, sálvame». Saber levantar hacia Dios nuestras manos vacías, no solo como gesto de súplica, sino también de entrega confiada de alguien que se sabe pequeño, ignorante y necesitado de salvación.

 No olvidemos que la fe es «caminar sobre agua», pero con la posibilidad de encontrar siempre esa mano que nos salva cuando comenzamos a hundirnos.

martes, 4 de agosto de 2026

    Hermanos,  retomamos el camino, luego de la dolorosa despedida al hermano Gabriel Retamoso.    La siembra continua........

Miércoles 5  de agosto 2026.   Nuestra hermana-amiga Rosa RAMOS,  nos regala una de sus acostumbradas reflexiones.-      " TODO PASA"

Amerindia.- Todo pasa 02 de Agosto de 2026 Rosa RAMOS.-

 “Nada te turbe, nada te espante todo se pasa, Dios no se muda.                        La paciencia todo lo alcanza.  Quien a Dios tiene, nada le falta.                    Solo Dios, basta.”        Santa Teresa de Ávila       

“No nos bañamos dos veces en un mismo río”

Aforismo de Heráclito de Efeso   

 

Todo pasa. También cuando no quisiéramos que pasara, pasa. El tiempo no se detiene, no podemos retener situaciones, personas... Aquello de Fausto “detente minuto, eres tan bello”, es imposible. Muchas veces es motivo de acción de gracias, otras no es tan fácil asumir que todo pasa.

 

En el artículo anterior compartíamos sobre el tiempo que tardan los cardones en crecer y florecer: mucho tiempo, cincuenta años, pero “pasan”. También los embarazos humanos con sus nueve largos meses de espera, temores y sueños, pasan. Luego la infancia de nuestros niños pasa demasiado rápido y nos queda la nostalgia de ese tiempo, mezclada con las ansiedades por sus nuevas etapas. Que, asimismo, pasarán.

 

Entre tanto, fluyen los acontecimientos como los colores que vemos en un caleidoscopio, encuentros y pérdidas, inesperados unos y otras, con sus consiguientes entusiasmos y duelos. Que también pasan. Asombra que aquello que nos cautivó, lo que en cierto momento nos apasionaba, pase, que los intereses se muden por otros. A su vez, conmueve que los duelos pasen, pero tenemos la experiencia de que pasan, tanto a nivel personal como a nivel comunitario.

 

Se trata de “Vivir a tiempo, como tituló a su primer libro el sacerdote y querido amigo Pablo Peralta. Todo, todo pasa: se trata de saber abrazar y saber soltar a tiempo, saboreando y agradeciendo todo lo que llega y lo que se va de nuestras vidas con grandeza de alma . De vivir atentos a “la hora”, como Jesús.

Cuando las experiencias de pérdidas y mutilaciones son muy fuertes, traumáticas, como aquellas que son fruto de la violencia, las guerras, terremotos o tsunamis devastadores, procesarlas lleva mucho tiempo, a veces varias generaciones, pero pasan. Las personas, las familias, se reconstruyen o reconfiguran y siguen. Vuelven a trabajar, reír y jugar juntos, los que quedan. También los pueblos se rehacen, asumiendo y cultivando la memoria colectiva. La historia no se detiene.

 

Todo pasa, pero no en vano, no sin dejar huellas. El poeta Antonio Machado, afirma en uno de sus poemas más conocidos: “todo pasa y todo queda”. Y tantos siglos antes el filósofo griego Heráclito, decía que el río es y no es el mismo río y nosotros somos y no somos los mismos, por eso sentenciaba en su famoso aforismo que jamás nos bañamos dos veces en un mismo río.

 

¿Qué hacer? ¿Cómo hacer? Son preguntas que solemos formularnos no en las buenas, sino en las malas, no en los encuentros fecundos, sino en los desencuentros, en las pérdidas.

 

“Los viejos” con su sabiduría nos invitan a confiar en el trabajo del tiempo “que lo cura todo”. Pero también, creo, que se trata de agradecer lo vivido -cultivar la memoria agradecida por tanto bien recibido- y saber acoger lo nuevo que llega a nuestras vidas. Lo nuevo no será igual que lo roto o lo perdido, que es irrepetible, será diferente.

 

De la física se tomó y trasladó a la psicología -y por qué no a la espiritualidad- el concepto de resiliencia. Un término nuevo, que nombra algo que las personas y las comunidades ya vivían, pero es valioso poder nombrar. Las personas, las familias, los pueblos, son capaces de resiliencia, es decir de recuperar “la forma”, más exactamente la vitalidad, para volver a creer y volver a empezar.  Quizá desde los cimientos, “desde Galilea”, como los discípulos trastornados por la muerte del Maestro.

 

De encontrar, de perder, de “duelar”, y de seguir encontrando sentidos, se trata la vida. En suma, de ir aprendiendo -con contradicciones y dolor- el duro trabajo de seguir acogiendo la vida, que se ofrece siempre efímera y siempre nueva, de ahí la necesidad de vivir a tiempo y con confianza. Los cristianos creemos que el Espíritu sigue alentando la vida y la esperanza. Siempre.

 

A modo de aterrizar esta rumia, este discurso un tanto recurrente, citaré la reciente película italiana “Gioia mia, un verano en Sicilia”, escrita y dirigida por Margherita Spampinato.

 

Los protagonistas son un niño y su tía abuela, con quien el chico debe quedarse un verano, mientras sus padres trabajan y su niñera Violeta, a la que amaba, no puede ocuparse de él porque se va a casar. El encuentro de dos generaciones y culturas tan diferentes no fue bueno, ni fácil, pero Cela y Nico llegan a una relación hermosa y madura. La película es muy hermosa, con esos rasgos del sur italiano: rostros arrugados, cuerpos “normales” no normados, casonas grandes y misteriosas. El niño es de otro contexto, lleva otros hábitos, pero es capaz de afrontar los desencuentros iniciales con esa anciana “rara”, el duelo primero por Violeta y luego por el desencuentro con su nueva amiga Rosa... Pero sobre todo es capaz de aprender una forma de vida nueva que lo abre a valores y mundos desconocidos, al punto de ser él quien ayude a Cela a superar duelos antiguos y nuevos.

 

La película es un canto a la vida, al convivir con las diferencias. Un canto a la esperanza, al volver a empezar. Esboza varias cuestiones dignas de analizar, en lo personal, me llegó mucho como se aborda el tema del duelo y del “duelar”. La cultura actual de la velocidad niega a las personas y a las comunidades la posibilidad del duelo ante un fracaso o una gran pérdida, una muerte.

 

En Gioia mía se ve también que todo pasa. Pero allí son importantes el tiempo, los ritos, el ritmo cotidiano, el esperar pacientemente que el duelo pase, confiando en que gane la vida. Y gana. No digo más, creo que ya es suficiente para que deseen ver la película.

 

Todo pasa. Contra esta afirmación tan radical, seguramente recordarán la de San Pablo a los cristianos de Corinto: “¡el amor nunca pasará!” Es Palabra de Dios, el amor de Dios, que es amar, nunca pasará. El amor humano pasa, al menos se muda, al decir de la santa de Ávila, cambia, pero, cuando es fiel, se recrea. Lo demás, sin duda, pasa, pasan los gobiernos buenos y malos, se caen los imperios, pasan las generaciones…

 

Pasaremos también nosotros “haciendo caminos sobre la mar”, y, sin embargo, no habrá sido en vano, si vivimos a tiempo y con sentido ese pasar dejando huellas o apenas “estelas en la mar”.

 

Nada nos turbe, tampoco el pasar, Dios no se muda.

lunes, 3 de agosto de 2026

   3 de agosto 2026,  día que quedará  marcado indeleblemente en nuestra Ceb. SanFelipeySantiago;   ha partido a la Casa del Padre, nuestro querido hermano, compañero Gabriel Retamoso.       Irene a librado una dura batalla por largo tiempo.    Con indisimulado  dolor humano les acompañamos;  con la certeza de su encuentro con el Dios de la  vida eterna. 

   A Irene, hija/os, nieta/os, bisnieta/os  nuestro  abrazo fraterno en este momento de  consternación,  en la seguridad  de nuestro apoyo respetuoso, humilde, sincero a  Irene en la etapa a transitar.

                                                                   Ceb. SanFelipeySantiago   

GABRIEL JOSE RETAMOSO MAGNONI   Montevideo - Edificio Previsión - Javier Barrios Amorín 1076 Javier Barrios Amorín 1076 (Centro)  Sala 1   Fecha 4.8.26. De 8.30   13:10hs.  Cementerio:  BUCEO


domingo, 2 de agosto de 2026

   CUANTAS  MANOS PARA  PLATOS  VACIOS

Dijo José Mujica a Angela Merkel;  " Señora  la inmigración viene en busca de lo que EUROPA LES HA QUITADO"...........!!!!!

RedesCRISTIANAS.- Sobre la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta -- Juan Cejudo

 El Blog de Juan Cejudo

Mucho se está hablando y escribiendo estos días sobre la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta.
Grupos ultraderechistas hablan de «invasión», cuando esa palabra tiene un componente bélico. Lamentablemente también hablan en estos términos medios de la Iglesia como Cope o la Trece TV. Rusia invadió Ucrania y mantiene allí un clima bélico; EEUU ha invadido numerosos países con conflictos bélicos. Israel invade Palestina en la zona de Gaza y Cisjordania, también Líbano, provocando desolación y muerte por sus bombardeos. Ver noticia original en …



sábado, 1 de agosto de 2026

   Oración para comenzar el encuentro.-

   Señor y Padre nuestro, aquí nos tienes reunidos como discípulos tuyos, en esta pequeña comunidad.  Tenemos el vivo deseo de escucharte y que nos enseñes a descubrir los misterios del Reino, como lo hacías con tus amigos en Galilea... Tú nos prometiste enviarnos el Espíritu Santo que nos conduciría a la verdad plena. Necesitamos su luz porque nos rodean tinieblas y oscuridad. Queremos ver la historia del mundo y la nuestra en particular, con tus ojos. Necesitamos interpretar y desentrañar los signos de los tiempos, los acontecimientos de nuestra vida, con la sabiduría del evangelio. No dudamos que tu Palabra sigue viva en el mundo y lo llena todo con su luz. Tú eres la Luz del mundo. Aquí nos tienes, como María, fiel discípula tuya, en la escuela del Evangelio.    Amén.

Jorge Alonso 2024.-

18 del Tpo. Ord. De la comunidad de Mateo 14,13-21 2 de agosto REFLEXIÓN DE PAGOLA

BUSCAR A DIOS

Casi sin darnos cuenta y empujados por diversos factores, hemos ido deshumanizando poco a poco ese gesto tan entrañable y humano que es sentarse a la mesa a comer juntos.

La comida se ha convertido para muchos en algo puramente funcional que es necesario organizar de manera rápida y precisa dentro de la jornada laboral. Cada vez es más raro ese momento privilegiado de encuentro familiar en torno a la mesa. En muchos hogares, esa mesa hecha para ser rodeada ya no sirve para que padres e hijos se encuentren, compartan sus vidas, conversen y descansen juntos.

Otros se van habituando a «alimentar su organismo» en esas comidas impersonales de los restaurantes o en el rincón del self-service de turno. No pocos se ven obligados a participar en comidas protocolarias o de trabajo, donde el gesto amistoso del comer juntos es sustituido por el interés, el pragmatismo o la ostentación.

El gesto de Jesús invitando a las gentes a recostarse para compartir juntos una comida sencilla, bendiciendo a Dios por el pan que recibimos, puede ser una llamada para nosotros. Como expone jugosamente Xabier Basurko en su estudio Compartir el pan, comer es mucho más que «introducir una determinada ración de calorías en el organismo».

La necesidad de alimentarnos es, antes que nada, signo de nuestra indigencia radical. Oscuramente, los seres humanos percibimos que no nos fundamentamos a nosotros mismos. En realidad, vivimos recibiendo, nutriéndonos de una vida que, a través de la tierra, se nos regala día a día a cada uno. Por eso es un gesto profundamente humano recogerse antes de comer para agradecer a Dios esos alimentos, fruto del esfuerzo y trabajo del hombre, pero, al mismo tiempo, regalo originario del Dios creador que sustenta la vida.

Pero, además, comer no es solo un acto individualista de carácter biológico. El ser humano está hecho para comer con otros, compartiendo su mesa con familiares y amigos. Comer juntos es confraternizar, dialogar, crecer en amistad, compartir el regalo de la vida.

Por eso es tan difícil dar gracias a Dios cuando uno tiene más comida que la que necesita mientras otros sufren miseria y hambre. Nos sentimos acusados por aquellas palabras de Gandhi: «Todo lo que comes sin necesidad lo estás robando al estómago de los pobres». Tal vez en los países del bienestar hemos de aprender a bendecir la mesa de otra manera: dando gracias a Dios, pero, al mismo tiempo, pidiendo perdón por nuestra insolidaridad y tomando conciencia de nuestra responsabilidad ante los hambrientos de la Tierra.

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Bielli - Bernada