jueves, 9 de julio de 2026

Dgo 12 de julio.- XV Dgo del Tpo. Ord. C.A. "Que "la caminada" la hagamos con fé" Dm.Pedro

Pra. Lectura del libro de Isaías

Así dice el Señor:   «Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía,  sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.»       Palabra de Dios

S a l m o

R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Tú cuidas de la tierra,
la riegas y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales. 
R/La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Riegas los surcos,
igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes. 
R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría. 
R/.La semilla cayó en tierra buena y dio fruto 

Las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan. 
R/La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Sda Lectura de Pablo a los Romanos.

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.        Palabra de Dios

Evangelio según la comunidad de Mateo

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron.   Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.    Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. 

  El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»                                 Palabra del Señor.


Dgo.12 julio.- 15 del Tpo.Ord. C.A.- Referido a la comunidad de Mateo 13,1-23

SEMBRAR    CON   FE

En pocos años estamos pasando de una sociedad profundamente religiosa, donde el cristianismo jugaba un papel decisivo en la vida de las personas y en la convivencia social, a otro estilo de vida más laico e increyente, donde lo religioso va perdiendo importancia.

Acostumbrados a una «sociedad de cristiandad» donde lo religioso estaba presente visiblemente en nuestras calles, plazas, escuelas y hogares, son muchos los creyentes que sienten malestar y sufren ante la nueva situación.

Más aún. Casi sin darnos cuenta podemos llegar a pensar que el evangelio ha perdido su anterior virtualidad, y el mensaje de Jesús no tiene ya garra ni fuerza de convicción para el hombre moderno.

Por eso se hace necesario escuchar con atención la parábola de Jesús. Aun en su aparente insignificancia y modestia, el evangelio sigue encerrando una virtualidad poderosa para «salvar» al hombre de lo que le deshumaniza. Difícilmente encontraremos algo o a alguien que pueda dar un sentido más humano y liberador a nuestras vidas.

Es cierto que, para ejercer su fuerza liberadora, este evangelio ha de ser presentado con fidelidad, en toda su verdad, sus exigencias y su esperanza. Sin deformaciones ni cobardías. Sin parcialismos intencionados ni manipulaciones interesadas.

Es cierto también que el evangelio exige una acogida sincera y una disponibilidad total. Y son muchos los factores que, como la riqueza, los intereses egoístas o la cobardía, pueden ahogar y anular la eficacia de la palabra de Jesús.

Pero el evangelio sigue teniendo hoy una energía humanizadora insospechada. Olvidarlo sería un error lamentable para la sociedad moderna. En cualquier caso, los creyentes hemos de recordar que no es momento de «cosechar», sino hora de sembrar con fe en la fuerza renovadora que se encierra en el evangelio.                                                                                              José Antonio Pagola.-

miércoles, 8 de julio de 2026

Página de espiritualidad, cultural de Miguel Ángel MESA. Desde Madrid. El dios de la guerra y el odio (salmo 79)

 

El dios de la guerra y el odio (salmo 79)

 El antiguo pueblo de Israel

te suplicaba con fervor:

¡Dios de los Ejércitos, restáuranos,

que brille tu rostro y nos salve!

 Y tuvo que llegar Jesús

para desvelar tu verdadero rostro:

¡Felices los que construyen la paz,

los no violentos,

porque esos van a heredar la tierra!

CAPITALISMO SALVAJE.- Multimillonario islandés, Kristján Loftsson asesina ballenas, esta temporada quiere llegar a150 ejemplares, equipo de Avaaz.-

 

martes, 7 de julio de 2026

Jose Antonio Pagola: Jesús salvará a su Iglesia Fuente: settimananews.it Por: Francesco Strazzari.- El temor a Jesús siempre ha existido en la Iglesia.


Jose Antonio Pagola: Jesús salvará a su Iglesia.


Un grupo de amigos se reunió el sábado 20 de junio en Añorga (San Sebastián), el barrio natal hace 89 años del teólogo José Antonio Pagola, cuya fama perdura. Colaborador cercano de los obispos Setién y Uriarte, no fue precisamente querido por su sucesor, Munilla, quien lo consideraba una molestia.

Pagola estudió teología dogmática en la Universidad Gregoriana y ciencias bíblicas en el Instituto Bíblico Pontificio de Roma. Completó sus estudios en la Escuela Bíblica y Arqueológica de Jerusalén.

 Tres factores decisivos

En nuestros frecuentes encuentros, recalcó en varias ocasiones que el crecimiento de su fe estuvo influenciado por tres factores que marcaron su enseñanza y su vida pastoral. Primero, la fe de su madre; luego, el Concilio Vaticano II y su estancia en Galilea. Estudió las obras de Bernhard Häring, Karl Rahner, Yves Congar, Hans Küng y Edward Schillebeeckx.

En Galilea —dijo— caminaba a lo largo de las orillas del lago, contemplando el amanecer cada mañana, donde se topó con la historia de Jesús de Nazaret.

En efecto, José Antonio Pagola inmediatamente otorgó mayor importancia a la Biblia y a la investigación bíblica que a la teología dogmática. 

«Di absoluta importancia a Jesús y viví dedicado a liberar a la Iglesia de todo aquello que se desvía de su evangelio o nos impide volver a él. Para comprender mi obra y mi mensaje, esto es lo que más aprecio y considero importante: quiero contribuir con todas mis fuerzas a un retorno a Jesús. Quiero trabajar con humildad, pero con firmeza para que la Iglesia viva poniendo en su centro, con mayor verdad y fidelidad, la persona de Jesús, su mensaje y su plan para abrir el camino al reino de Dios. Esto significa volver a aquel que es la fuente y el origen de la Iglesia, lo único que justifica su presencia en el mundo y en la historia, la única verdad que a los cristianos se nos permite vivir. Significa, sobre todo, permitir que el Dios encarnado en Jesús sea el único Dios de la Iglesia, Abba, el Dios de la misericordia, el Dios que es amigo de la vida, el Padre que defiende a los pobres».

Siempre tuvo la profunda convicción de que el futuro de la fe en los países occidentales se decidirá principalmente en las parroquias y las comunidades cristianas. Afirmó con vehemencia que, en nuestras diócesis, o bien la fe se estanca y se pierde, o bien comienza a renovar los principios centrales del Concilio Vaticano II.

 

La renovación de nuestras parroquias y comunidades cristianas no se logrará mediante decretos firmados en Roma, ni como fruto de planes pastorales elaborados en las curias diocesanas. Es demasiado tarde. Lo crucial es que demos pasos hacia la renovación que necesitamos, siguiendo los caminos abiertos por el Espíritu de Jesús. No escribo para desarrollar doctrina, ni para ilustrar la fe cristiana, ni para hacer propuestas pastorales teóricas. Escribo junto a la gente de nuestras parroquias, que vive su fe con sencillez, que ora, que sufre en silencio, preocupada por el futuro incierto de la Iglesia.

 Una dura oposición

Pagola se enfrentó a una considerable oposición por parte de ciertos obispos y teólogos españoles, especialmente con su libro sobre Jesús («Jesús. Una aproximación histórica»), que sigue cosechando un gran éxito. Se han vendido miles y miles de ejemplares y se ha traducido a varios idiomas, entre ellos el ruso, el japonés y el chino. Incluso llegó a ser retirado de las librerías.

Pagola se vio profundamente afectada. Jamás pensé que recibiría una reacción tan fuerte y severa a mis esfuerzos por acercarme con mayor fidelidad a la persona de Jesús. 

No imaginaba que existiera tal temor a Jesús en la Iglesia. Lo que viví en carne propia me sigue ayudando a comprender la fuerte resistencia de algunos líderes hacia, por ejemplo, el Papa Francisco.

 El temor a Jesús siempre ha existido en la Iglesia. Es comprensible. Jesús nos hace más libres, nos atrae a la misericordia, no al derecho canónico, llama a sus seguidores a colaborar en el proyecto del reino de Dios, no a defender el poder mundano de la Iglesia, nos recuerda que los últimos siempre deben ser los primeros, incluso en la Iglesia, en el Vaticano, en las diócesis y parroquias.

No hay nada más peligroso, para una jerarquía que busca poder, seguridad y prestigio, que un papa humilde como Francisco, libre y valiente, que busca recuperar en el corazón mismo de la Iglesia el espíritu, el fuego y la pasión de Jesús por el reino de Dios. 

Con esta perspectiva, ahora me siento más en paz. Ahora veo que lo que sufrí fue algo bueno. Es bueno sufrir un poco a veces con Jesús. Él me obligó a identificarme con él de una manera más auténtica. Si no me identificara con él, mi vida y mi trabajo, en estos momentos, no tendrían sentido. Además, no soy capaz de guardar rencor a nadie.

 No es un esfuerzo ascético. Es un don que Dios sigue dándome a través de mi madre. Ella era así.

 

Un remedio para la crisis

En los numerosos encuentros, paseando por las calles de San Sebastián, contemplando la famosa Concha, Pagola siempre vuelve a Jesús. 

«El síntoma más grave de la crisis religiosa es el distanciamiento de los cristianos que abandonan nuestras parroquias. Podemos analizar los diversos factores que están en la raíz de este fenómeno.    Sin embargo, una cosa está clara: la Iglesia está perdiendo su poder de atracción y carece de la fuerza para retener a quienes han estado en ella durante años.

Este hecho nos obliga a plantearnos una pregunta crucial: "¿Qué debemos hacer en estos tiempos? ¿Seguimos como siempre, introduciendo pequeñas reformas en la liturgia o en la pastoral —pero hablando naturalmente de una Iglesia que está perdiendo atractivo y credibilidad— o debemos recuperar el Evangelio cuanto antes, poniendo a la persona de Jesús en el centro de nuestras parroquias y comunidades cristianas como una fuerza decisiva, capaz de atraer a los hombres y mujeres de hoy y generar una nueva fe en sus corazones?"»

Estoy convencido de que es posible «refundar» nuestras parroquias y comunidades partiendo de una experiencia nueva, más directa y viva de Jesús y su buena noticia. No veo otra alternativa: Je sús salvará a su Iglesia.

 

lunes, 6 de julio de 2026

Recibimos este cariñoso saludo del pastor Ademar Olivera, lo compartimos con gran afecto.

   Muchas gracias querido hermano Eduardo por compartir estas palabras, que me traen a la memoria hechos y situaciones cuando participamos con los queridos compañeros del SERPAJ, como Perico Pérez Aguirre,   Efraín Olivera,  Martha Delgado,  el Padre Jorge Osorio   y tantos otros  cristianos y luchadores en defensa de los Derechos Humanos y la justicia social.. 

  Muchos continuaron la lucha, otros pasaron a la vida resucitada, por lo que damos gracias a Dios por su enorme aporte por la liberación de los pueblos la una vida digna para todos y todas.

  De mi parte,, aunque estoy muy limitado físicamente, intento hacer el aporte que  me sea posible.
Siempre  los recuerdo con mucho afecto, y gratitud a ti, a tu familia y a tantos otros hermanos y compañeros de camino. Fraternalmente te saluda,      Ademar Olivera.

El 27 de junio recordamos la trágica noche.- Revisando archivos encontramos este hermoso recuerdo, lo compartimos con el querido hermano pastor Ademar Olivera.-

 En Cristo deseamos alentar los esfuerzos de las Iglesias en el Uruguay para responder al clamor de su pueblo. Deseamos también hacer llegar a las autoridades uruguayas, nuestra súplica por la libertad de todos los presos políticos del Uruguay, en el marco de una Amnistía amplia que contemple el retorno de los exiliados a su patria...».

  Agradecimiento por el Premio de Diakonía al Serpaj-Uruguay: Estocolmo, Suecia, 21 de octubre de 1984   (leído por Ademar Olivera, pastor metodista en ocasión de recibir el premio).

    SOLIDARIDAD: Este premio, concedido por «Diakonía», Acción Ecuménica Sueca, para el año 1984, es una muestra de la sensibilidad de Iglesias hermanas que, a pesar de la distancia que nos separa, a pesar de las barreras: realidades socio-político-económico-culturales muy distintas, falta de información, etc., a pesar de eso, se muestran solidarias con pueblos que sufren las consecuencias de la violación de los derechos humanos, que resisten, que luchan.

sábado, 4 de julio de 2026

 

 Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo-  E. Galeano


   Tomas un caramelo lo desenvuelves, guardas el papelito en el bolsillo para desecharlo en el lugar adecuado,   un acto insignificante, pero válido....

viernes, 3 de julio de 2026

 Oración para comenzar el encuentro.-

   Señor y Padre nuestro, aquí nos tienes reunidos como discípulos tuyos, en esta pequeña comunidad.  Tenemos el vivo deseo de escucharte y que nos enseñes a descubrir los misterios del Reino, como lo hacías con tus amigos en Galilea... Tú nos prometiste enviarnos el Espíritu Santo que nos conduciría a la verdad plena. Necesitamos su luz porque nos rodean tinieblas y oscuridad. Queremos ver la historia del mundo y la nuestra en particular, con tus ojos. Necesitamos interpretar y desentrañar los signos de los tiempos, los acontecimientos de nuestra vida, con la sabiduría del evangelio. No dudamos que tu Palabra sigue viva en el mundo y lo llena todo con su luz. Tú eres la Luz del mundo. Aquí nos tienes, como María, fiel discípula tuya, en la escuela del Evangelio.    Amén.

Jorge Alonso 2024.-

jueves, 2 de julio de 2026

Evangelio del XIV Domingo del Tiempo Ordinario. Domingo 5 de julio del 2026, séptimo mes.-

Evangelio según la comunidad de Mateo 

    En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla.    Sí, Padre, así te ha parecido mejor.    Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán vuestro descanso.    Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»      Palabra del Señor

05 Jul 2026


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