jueves, 17 de junio de 2021

Sonia Raquel ACOSTA, nos acerca su opinión sobre la misiva del hermano HUGO

 Lamento muchísimo que no participes en las reuniones, te entiendo .

Somos mayores con temores,   es algo inesperado nuestros encuentros son con mucho amor comprensión tolerancia  pienso que cuando todos estemos vacunados cambiará la situación todos gracias a Dios.

   Para los que tienen familia es más llevadero pensemos en los que están totalmente solos esperanzados que llegue pronto la solución con toda la población vacunada despacito iremos retomando nuestras vidas juntos los quiero muchísimo son mi familia y cuando uno sufre todos  sufrimos. 

No escribo muy bien,  espero se entienda lo que siento estoy triste por todo lo que pasa cada día oro por todos por nuestra fortaleza esperanza tenemos que juntos seguir remando con mucho amor perdón esperanza compresión.
  
El amor siempre triunfa los quiero,   estoy muy triste mi soledad cada día se hace menos llevadera por eso no nos separemos demos tiempo.

  Jesús sufrió murió por un mundo mejor,   imitándolo saldremos juntos buen descanso para todos mis queridos amigos hermanos como llamaba Jesús a sus discípulos abrazo grandote fuerte para todos   SONIA

Ni "ÉXITOS" ni "FRACASOS" son nombres de Dios Reflexión de Rosa RAMOS.- Amerindia

 Antes iban de profetas, ahora el éxito es su meta…

Más que náusea, dan tristeza, no rozaron ni un instante 

la belleza, la belleza, la belleza

Luis Eduardo Aute

Muchos quedaron espantados al verlo, pues estaba tan desfigurado 

que no tenía ya aspecto humano (Is. 52, 14)

 

En estos días los acontecimientos y su difusión en los medios inquietan y agobian tanto que que es necesario detenerse, sopesar la información y buscar claves hermenéuticas que nos ayuden a no perdernos en el aturdimiento. Encontré esa clave de lectura en un libro que había leído hace diez años: Ventanas que dan a Dios, de José Antonio García, sj. Ciertamente lo tenía muy subrayado, pero no recordaba nada, de tal modo que lo leí como “nuevo”.

 

Cuando llegué al capítulo 7, me sorprendió el título: “Éxito” no es ninguno de los nombres de Dios. Tampoco “fracaso”. En vez de leer, cerré el libro para abrirme a la espera de las imágenes y recuerdos, que tal expresión sugeriría. Enseguida aparecieron esos versos de Aute citados, y la cruda descripción de Isaías del siervo sufriente. Otros recuerdos asomaron: el suicidio de un amigo “que tenía todo para ser feliz” a los ojos de la mayoría, aunque yo conocía sus cuitas; la vida “tan pequeña y gris” de otra amiga, que no deseaba para mí, aunque me interpelaba su riqueza interior, su grandeza de alma. Fueron desfilando ante mí rostros, escenas e historias de abundancia y de carencia, de visibles despliegues y de oscuras rutinas, muchas de ellas tan meditadas y hasta escritas. Entonces una vez más se me hizo patente el gran misterio humano fascinante y tremendo que desborda toda etiqueta, que no cabe en ninguna.

 

Probablemente, ese binomio: éxito-fracaso, sea una de las claves hermenéuticas para entender el vértigo y la angustia-ansiedad que caracteriza a nuestro tiempo. Sin embargo, las cosas se complican más cuando intentamos esclarecer qué entendemos por uno y por otro. 

 

Éxito y fracaso, además de no ser nombres de Dios, son términos vidriosos. ¿Quién califica de exitosa o de fracasada una vida? La sociedad y los valores de cada tiempo lo hacen, sin duda, pero si nos asomamos descalzos al misterio humano, perdemos esa seguridad de juicio, y sólo queda el asombro reverente ante el misterio. ¿Quién conoce los rincones oscuros de las personas más brillantes?, ¿quién descubre los matices de la alegría serena de aquellos que viven sus vidas casi sin ser vistos?, ¿quién -más allá de la curiosidad- quiere escuchar los auténticos temores de los jóvenes atraídos por el éxito y aterrorizados por el fracaso, o las honduras del corazón de los ancianos que tras pasar por cumbres y por valles van llegando, con paz o con angustia, al final de sus vidas? 

 

Nuestra cultura actual, si es que no ha sido siempre así, estimula a vender el alma al diablo por obtener el tan preciado éxito, bajo el nombre de riquezas, poder, reconocimientos, primeros puestos, ser noticia, tapa de revista… Debe ser muy antiguo este afán, pues la historia está plagada de personajes coronados de laureles, que se encumbran sobre miles o millones de cabezas pisoteadas, cuerpos destrozados y sangre derramada en conquistas, construcciones faraónicas, saqueos, guerras, y violencia variopinta. Quizá la novedad es que antes eran pocos los que podían aspirar a tal destaque, en tanto hoy la globalización hace universal ese deseo tan embriagante como peligroso de ser “ganadores”. Los aplausos, las fotos, las luces, seducen y encandilan; hacen perder pie de la realidad, si no estamos muy atentos.

 

Por otra parte, el fracaso ha pasado a ser la peor maldición. Antes se consideraban malditos quienes padecían enfermedades o malformaciones, las mujeres que no podían ser madres, los que merecían -o no- el peor castigo como la lapidación, la crucifixión y otras formas de dar en forma pública muertes vejatorias y ejemplarizantes. En el mundo de hoy en que sólo vale el primer puesto -ya el segundo es una deshonra- el peor insulto a una persona es llamarla “loser”, perdedor. Esa persona es condenada a la caída libre social y también al autodesprecio.

 

Por otra parte, existen formas de perder, que no se perciben a primera vista como tales y que son realmente un fracaso estrepitoso de la humanidad, más que de una persona o grupo.  En nuestros países estamos asistiendo a una polarización política y social que sí debería avergonzarnos. Allí sí, cuando nos quedan dos mitades enfrentadas e incapaces de dialogar para procurar el bien común, perdemos todos, perdemos democracia y capacidad de convivir. Hasta es posible pensar que la procura del éxito a cualquier precio agudice la polarización.

 

En estos días de tantas muertes violentas en las calles procurando reclamar o defender derechos ignorados o pisoteados, ha circulado un video muy impactante, en que un actor colombiano, Elkin Díaz, declama un texto escrito por una jueza, Raquel Domínguez, que recuerda cómo se conquistan los derechos humanos. A mi juicio, allí se expresa de un modo laico la misma idea y permite reafirmar desde otro lugar, desde la historia civil, que el Dios revelado por Jesús, “que pasó la vida haciendo el bien” y padeció una muerte cruenta, no asume los nombres de “éxito”, ni de “fracaso”. Contemplando la vida de Jesús, revelación plena de Dios, ¿qué es perder y qué es ganar? “El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por el Evangelio, la ganará”. En la misma línea recordé una afirmación que hizo suya don Pedro Casaldáliga: “somos luchadores derrotados de una causa invencible”.

 

Seguía con el libro cerrado cuando recordé la enseñanza recibida de un “viejito” que me quería mucho y en una ocasión, hace muchos años, me buscó para felicitarme, pero también para decirme: “estás en la cresta de la ola… me alegro mucho… pero recuerda que la ola sube, llega alto y luego baja”. Me estaba ilustrando con esa imagen el peligro del deslumbramiento y la relatividad de los éxitos, pero también Victorino me detuvo para decirme con palabras y con gestos casi de abuelo sabio, que recordara que mi valor no estaba en juego ni se medía por aplausos que podían estar hoy y desaparecer mañana: El mar, tu ser, eso es lo que cuenta”. Años después una banda de rock, Cuatro pesos de propina, canta: “Y que crezca hasta el cielo la llama en tu corazón, pa’ que alumbre la mente y florezca la sabiduría en tu interior”

 

Lo que cuenta allende de éxitos y fracasos es quiénes somos para Dios. Eso les enseña Jesús a los discípulos enviados a predicar la buena noticia del reino cuando ellos vuelven felices del éxito obtenido. El Maestro los escucha, seguramente con ojos llenos de ternura y con una suave sonrisa, pero los ubica: “alégrense más bien de que sus nombres están inscriptos en Dios.

 

Sin embargo, no podemos desconocer el deseo de triunfar en lo que emprendemos y el vértigo del temor al fracaso, ni que de hecho vivimos una y otra vez esas experiencias humanas. Pero cuando una persona puede liberarse de esa tensión, de ese vértigo que tanto promueve nuestra cultura, se va convirtiendo, casi sin saberlo, en una ventanita por la que es posible asomarse a Dios. ¡Qué hermoso desafío! Para eso contemplemos a nuestro hermano mayor: ¿Cómo vivió Jesús sus decisiones, sus apuestas, sus riesgos, sus momentos en que “lo seguía una gran multitud”, y los otros en que fueron quedando pocos a su lado? ¿Cómo vivió Jesús el rechazo, la persecución y la huida de sus amigos cuando lo apresaron, lo arrastraron a interrogatorios y luego hasta el Gólgota? Es cierto que “algunas mujeres lo seguían de lejos”. 

 

Es mirando a Jesús, “que se opera una transformación en nuestros modos habituales de valorar la vida.” “Es, pues, en Cristo, en su persona y su amor recibidos por pura gracia y acogidos con inmenso agradecimiento, donde se produce la revelación de lo que son la vida verdadera, la vida lograda, y el fracaso radical.” “La única garantía que tenemos para embarcarnos en esa llamada divina es la promesa de contar siempre con su Presencia” (estas son citas del libro de José A. García). 

 

Estamos llamados a vivir en plenitud en el seguimiento de Jesús y confiando como Él en la Presencia de Dios que suele ser discreta, incluso a veces excesivamente silenciosa.

                                                                                       Rosa RAMOS

 

Imagen: https://assets.entrepreneur.com/content/3x2/2000/20160721214757-Depositphotos-41329325-l-2015.jpeg?width=700&crop=2:1

miércoles, 16 de junio de 2021

Ayer contesté unas preguntas pre-fabricadas para el SÍNODO LATINOAMERICANO Y EL CARIBE.-- lo hice por inercia porque nada ha cambiado, veamos octubre 2018.....

 miércoles, 24 de octubre de 2018

IHU, Adital. TERMINA UN SINODO, OTRA OPORTUNIDAD...por el camino....     Lincoln expresaba: " nos encontramos ante un gran "giro profético", que abre nuestro tiempo: la equiparación de los negros a los blancos ante la ley, iniciaba el fin de la esclavitud, iniciaba la "sociedad abierta".

Pero un oponente de Lincoln , de pie en la sala de la Cámara de Representantes , ofrece una potente voz, que es muy similar a la susurrada por algunos padres sinodales . 
        Él dice: "Hoy, señores, en esta sala, la arrogancia de los hombres quiere derrotar la voluntad de Dios. ¡Aquel Dios que quiso los hombres desiguales será silenciado, y los hombres se proclamarán iguales! Pero no acaba por aquí. Como en un plano inclinado, los sucesos se seguirán. En algunos años, en esta sala, vendrán estos mismos negros, que a partir de mañana estarán libres, y tendrán una nueva pretensión: van a querer votar. Y ustedes les concederán. Pero eso no será todo. Después de otros años, en esta sala, las mujeres también vendrán a pedir para votar. Y entonces, sí, habremos llegado al fondo del pozo ".

IHU, Adital. PELIGRO DEL PLANO INCLINADO. ! IDIOLOGÍA DE GENERO ?

"Si los obispos  votan, ¿por qué no la mujer puede votar?
                                                                 ¿Por qué el sexo es 'impedimento'?
La reflexión  del teólogo italiano Andrea Grillo , profesor Pontificio Ateneo de San Anselmo en Roma , el Instituto Teológico Marchigiano en Ancona , y el Instituto de Pastoral Litúrgica de la Abadía de Santa Giustina en Padua . El artículo fue publicado por  venir si no , 22/10/2018. La traducción es de Moisés Sbardelotto .

Este es el texto.

La última semana de trabajo del Sínodo de los Obispos se revela uno de los puntos más finos de la última semana el debate. Es decir, la posibilidad de que también se reconoce que algunas mujeres que participaron en el camino sinodal efectivos "los derechos de voto".
La cuestión puede parecer marginal y puede sufrir respuestas de extrema dramaticidad. Se dice que el Sínodo es de "obispos" , ¿cómo se puede pedir a las mujeres a votar?
En realidad, esta objeción es muy débil. Debido a que en el Sínodo "de los obispos" , de acuerdo con el reglamento también votan  unos tipos que no son obispos. Por lo tanto, el argumento puede ser invertido: si diferentes sujetos de los obispos también votan, ¿por qué ninguna mujer puede votar? ¿Por qué el sexo es "impedimento"?

La pesadilla del "plan inclinado"

FILM QUE NO PODEMOS DEJAR DE VER MULTINACIONALES SALVAJES INTERESA EL LUCRO LOS POBRES AL DECIR DE CAPURRO SON NECESARIOS

 

  VÉR y DIFUNDIR,  marca debajo del flow... celeste

FLOW Por Amor al Agua



FLOW Por Amor al Agua

Documental de HBO, sobre el tema de la privatización del agua. Este galardonado documental de Irena Salina inves...

Días pasados Hugo entregó una reflexión sobre el porqué de su deserción momentánea a las reuniones..."no me siento cómodo en las reuniones por ZooM," además de otras puntualizaciones digamos logísticas y de contenido. Jorge ALONSO reflexiona sobre la misma

Estimado Hugo:                 Córdoba, 13 de junio de 2021

            He leído tu carta con las opiniones y sugerencias que has querido compartir con nosotros acerca de la marcha de nuestra CEB San Felipe y Santiago. Sólo el hecho de hacerlo, y de hacerlo con la sinceridad que te caracteriza, es de por sí de gran valor. Todo esto más allá de las discrepancias que puedan existir, que no empañan en absoluto  la exposición de cuanto pensamos; más aún, la enriquecen.

            Coincido contigo con los elementos que tiene el grupo y que lo hacen creíble y viable. Aunque estimo que, en mi caso, los comentarios o las opiniones que hago tienen un valor relativo por el hecho de formar parte del grupo de una manera particular: formo parte del mismo mientras lo hacemos de manera virtual, pero en cuanto pueda ser presencial, ya no podré formar parte del mismo por razones obvias.

            Este grupo tiene en su historia como gran valor, la experiencia de subsistir con el paso del tiempo -más de cincuenta años- además de los elementos que tú bien señalas al principio. Y seguramente ha llegado hasta el día de hoy, habiendo superado muchos problemas que yo desconozco puntualmente, pero que imagino, porque es normal que esto suceda en cualquier grupo donde intervienen seres humanos.      Gente que viene, que se va, que fallece, que se muda, que discrepa.   A pesar de todo, el grupo sigue y sigue con el paso del tiempo, por más cincuenta años. Y ha llegado esta circunstancia tan particular de la pandemia. Nunca antes la vivimos y en la misma, parece mentira,   nos estamos reuniendo más que antes,   pero de forma distinta como es la virtual, mientras antes lo hacíamos cada dos semanas de modo presencial.

            Sin querer entrar en mayores detalles, mi opinión es que vamos llevando bastante bien las dinámicas con el nuevo formato, atendiendo que es totalmente nuevo para nosotros.    Los elementos que conforman  una CEB los tiene este grupo de manera clara.    No obstante es bueno saber que las pequeñas comunidades eclesiales (como suelen ser denominadas en los documentos) no son todas idénticas pues emplean diversas modalidades.     

 Pero lo que nunca les debe faltar es la referencia a la Palabra, vivir la fraternidad, elevar la oración, profundizar el crecimiento en la fe-vida y fortalecer el testimonio y el compromiso en el mundo de hoy. Y todo esto lo tiene este grupo eclesial San Felipe y Santiago que formamos.      Bajando a un detalle, no debe constituir un problema que en alguna ocasión se decida tener una especie de taller de formación o algo similar sobre un tema en concreto.     Es un detalle secundario.    Pero debemos entender que una CEB no es un grupo bíblico que pretende otra cosa, tener más conocimientos bíblicos. Y es recomendable que se tenga la celebración eucarística en las casas, de ser posible, pues no siempre podrá estar presente un Presbítero.

            Como puedes apreciar, no bajo a detalles que pueden ser opinables, como realizar una acción concreta en común al servicio de la comunidad.    Y son los que integran este grupo quienes deben pensarlo de manera puntual y presencial, como se propuso en la última reunión.   

  Pero, en síntesis, lo que he querido expresar es que el grupo, a mi manera de ver, me convence y tiene buena salud.    

     Lo que estamos haciendo ahora en forma virtual, lo entendemos como “un mal menor” que siempre pensamos será transitorio.   Por descontado que han surgido, y surgirán, inconvenientes y apreciaciones distintas, normales en todo grupo humano. Y si no los hubiera no avanzaríamos porque, parece contradictorio, pero es así: las crisis bien resueltas son oportunidad de crecimiento.

    Gracias, Hugo, por tu carta que nos hace pensar. Fraternalmente

                                                                                              Jorge Alonso

P. D.  Lo que antecede responde a la carta abierta de Hugo Bielli; por eso esta reflexión dirigida a él, es también para compartirla entre todos.

 Córdoba, 13 de junio de 2021

Reflexión del pastor metodista ADEMAR OLIVERA, en el transcurso del acto en MEMORIA DE MAURICIO SILVA

 

¡MAURICIO, CURA BARRENDERO   VIVE!

Mauricio Silva es la figura emblemática del cristiano que vive al límite máximo su fidelidad al Evangelio.  En quien se cumple la extraña paradoja que sentencia Jesús:                                                                                                                   “El que pierde su vida por mí y por el Evangelio, la salvará” ( Marcos 8:35).   Sí, él vive para siempre la vida resucitada que nos promete Jesús.

-Su vocación sacerdotal la descubre en la Comunidad Salesiana.  Y, más tarde, en el camino de búsqueda permanente de cómo servir mejor a los más vulnerables, Mauricio encontrará en la Fraternidad “Hermanitos del Evangelio” que su lugar era como barrendero, una tarea considerada muy despreciada.  Desde allí podría dar testimonio de su fe y de su compromiso con los pobres.

domingo, 13 de junio de 2021

De CASA. El hermano Hugo Bielli comparte una reflexión para pensar y opinar, que sea, un ida y vuelta, creemos debe ser la intención de la misma.....

Hermanos:

Quiero contarles algunas cosas que pienso sobre nuestra CEB y su funcionamiento  que podrían explicar por qué no me siento a gusto participando de las reuniones por ZOOM de los sábados.

 Queda claro que es mi opinión personal que puede ser o no compartida por algunos incluyendo a Graciela que piensa distinto en algunos puntos.

En mi concepto una CEB debe tener en común, además de la fe,

-instancias de convivencia

-instancias de evangelización

-algunos bienes compartidos.

 Nuestra CEB tiene como fortalezas:

-la fe, que tiene matices individuales (en general menores) que pocas veces compartimos, pero donde la CEB debería ser un ambiente adecuado para comunicarlos con todo el respeto por las diferencias pero sin vergüenzas ni temores como corresponde a cristianos adultos.

-la edad parecida, aunque esto puede ser visto como una debilidad por la falta de participación  de los jóvenes.

-el conocimiento mutuo de muchos años mayoritariamente

-la variedad de conocimientos y valores de todos nosotros que nos permiten discutir temas diversos.

Todo esto se ve opacado, a mi entender por el ZOOM que nos tocó vivir. Entiendo que no había otra por la pandemia pero, si bien es un adelanto tecnológico que nos permite comunicarnos con hermanos a miles de kilómetros, nos ha quitado abrazos, intercambios fluidos y espontaneidad  que no me resigno a perder ni a cambiar por “la nueva normalidad”

¿Cómo seguir entonces para sobrellevar 2 horas frente a la computadora?

-Creo que deberíamos retornar a la presencialidad ni bien estemos todos inmunizados y sin temores a enfermedad o contagio por el maldito virus.

- Discutir, estudiar y entender la celebración que parece una Eucaristía pero no loes, que es distinto a lo que antes nos enseñaron,que parece ser una representación simbólica… No me gusta hacer cosas que no entiendo por mi propia voluntad (salvo que me obliguen como ya ha pasado antes ej. Jura de la bandera)

- Separar las reuniones en :formativas ocasionales, con invitación de quiensea entendido en el tema desde fuera de la CEB y participativas, las comunes , donde todos participemos en forma igualitaria tanto en el comentario del evangelio (obviamente con la opinión más autorizada de Jorge o Atilano)o cualquier otro tema, pero donde se dé prioridad a comentar hechos de vida personales o familiares, porque ello favorece una interrelación más estrecha entre nosotros

-Añadir a los proyectos de evangelización que cada uno tiene ( caso de Jorge con sus seminaristas o Eduardo con el mantenimiento del blog) algún proyecto en común tales como podría ser ofrecernos a la comunidad para orientar ayudas en problemas que se planteen tales como a quien recurrir ante casos médicos , psicológicos ,docentes o jurídicos )aportando cada uno de nosotros lo que sabe o conoce de sus relaciones.Podría ser cualquier otro proyecto sustentable que se proponga

-organizar un fondo común con lo que cada uno pueda o no pueda para ser usado cuando alguien de la Comunidad lo necesite sin necesidad de rendir cuentas o explicar razones.

 Tal vez estas cosas sean todas opinables y/o descartables y algunas fueron imperfectamente planteadas o explicadas pero da para pensarlas.

Creo que aumentará nuestro entusiasmo por participar pues nos sentiremos más útiles para nuestros hermanos y más insertos en el Camino y la Vida que es Jesús

 Un  abrazo fraterno       Hugo

Por si no tenemos temas por enfrentar, el hermano HUGO nos ha hecho reflexionar y vaya que de vez en cuando es bueno hacer balances. Antes se veían carteles en los negocios CERRADO POR BALANCE, pero ese CERRADO no significaba que no se trabajara, se trabajaba el doble para que todo saliera muy bien y DIERA GANANCIAS!!! .....

 

  Buenas tardes hermanos:   Habiendo dado una rápida lectura a la larga exposición de motivos presentada por Hugo,  se me ocurre que nadie de la Ceb.  estará  en contra,  con matices y algunas   discrepancias;    si todos pensamos igual sería muy aburrido.   Dado merece una respuesta decimos:

   Los primeros tres puntos reseñados, dos de ellos en humilde opinión en más de cincuenta años de “caminada”  con aciertos y errores los hemos transitado,  el tercer punto  también  diría lo realizamos unos más que otros dada la  la infraestructura que posea.  (ayer el parrillero de casa estuvo a disposición infinidad de veces para las compartidas, hoy lamentablemente, se terminó, pero hemos utilizados otros lugares para hacerlo S,J. de Carrasco)    en casa de Hugo muchas  veces,  alguna ocasión Osvaldo)   Entiendo  que Hugo se refiera a otros bienes,  digo  que  también esos han servido en su momento, sin que la mano izq. sepa que hizo la otra.

Fortalezas.-   se describen  varias que podemos compartir y otras no entendemos.   Volvemos al principio  quién de nosotros está  conforme  con  la actual situación?,  qué  según las autoridades está casi normal,   si claro  se ha normalizado el número de muertos  diarios,   es un paso.   Podemos  cambiar  el esquema pregunto,  nuestras edades lo ameritan?  

   Este punto merece pararse,  quién diría hace 10 años nosotros  nos reuniríamos desde nuestras casas utilizando medios no convencionales (con  ayuda hija/os nieta/os sí,  pero lo hacemos)  creo debemos dar infinitas gracias por poder sortear hasta donde nos den las fuerzas este SIGNO DE LOS TIEMPOS,  de justicia, solidaridad  y fuerza  para con nuestras infinitas limitaciones  intentar mejorar aunque sea un poquito el entorno.  Social, comunitario y  familiar que vaya si tenemos trabajo, cada cual sabe, no demos explicaciones.

   Coincidimos en que nadie desea olvidar  los encuentros comunitarios,  sociales,  ni familiares,  más bien todos los añoramos.   No coincido en la “nueva normalidad”   porque  si es nueva  ya no es normal, lo será con el tiempo y esa la construiremos nosotros desde ayer, hoy, mañana, sin ignorar  que el término de esta pandemia  sanitaria puede ser menor,   a la pandemia  que deberemos enfrentar a posteriori, que ya  la vemos,  ciudadanos deambulando, familias fracturadas por pérdidas de familiares,  “Grandes”, medianos y pequeños;  hambre,  desalojos,  pérdidas de trabajos que creíamos estables,  empleados trabajando desde sus casas cargando con los gastos que deberían ser de la empresa, sin amparos, sin convenios salariales, sindicatos disminuidos por todo lo mencionado,  lo hemos pensado,  o nos seguimos mirando el ombligo.     Parece que decir esto no tiene nada que ver con la Iglesia, esa que somos todos,   pero  es el  mundo que debemos transitar,  y seguiremos como estábamos en febrero del  2020,  seguiremos con los mismos ritos, seguiremos volviendo a los templos con los  sobrevivientes de siempre ¿?        Acá recuerdo al Cristo preguntándose a la entrada del templo, “ algo debo haber explicado mal,  al templo entran los ricos,  los pobres quedan  fuera”……

    Seguidamente Hugo menciona la panacea descrita por las autoridades que todo va bien y pronto volveremos a la normalidad,   no soy nada más que un simple ciudadano, si ayer se detectaron   4282  casos  esos 4282, con cuantas personas han compartido los últimos   8  días,  a ciencia cierta podemos esperar un paraíso para dentro de unos días?

    Personalmente una vez que estamos todos reunidos me olvido que estamos en la pantalla, estamos  REUNIDOS  y  TODOS,  no falta ninguno,  y ESO ES PARA DAR  GRACIAS ,  GRACIAS ¡!¡¡

     Ahí, como siempre  discutimos, estudiamos  en  casa, eso si,  reflexionamos  y como siempre vamos desarrollando la celebración.   El domingo pasado justamente  Jesús  nos  muestra  el camino,  cuando les dice a sus amigos, palabras más palabras menos,” vayan y sigan a un tipo que va con un  farol  cuando llegue  a la casa,  a la casa,  (no a un templo)  pidan una mesa para reunirnos     COMUNIDAD, REUNIÓN , CASA.

   Hugo, dices “ celebraciones  que parecen parodias, diferente a lo que nos enseñaron”    Agregas y me parece correcto no quieras hacer algo que no entiendes  y  lejos creo de todos querer imponer prácticas reñidas con la sensibilidad  de  algún compañero.     Acá me viene a la memoria Graciela, tu hermana,  nuestra hermana,   que luego de leer un artículo de Tamayo de cómo entendía la celebración en el siglo XXI, quedó reconfortada por leer algo que hacía tiempo  pensaba.   Hace unos días pusimos en el blog  un artículo de las Comunidades de Andalucía y  como celebran la Eucaristía.   Lo volverá  a colgar.  Antes que nada  compartimos casi todo, con algunas discrepancias  nos colocamos en un punto medio de sus apreciaciones.    Es decir,  respetamos  tu fundamentada, honesta opinión como siempre ha sido.   Esto no quiere decir claro está compartamos el posicionamiento en toda su extensión  como en el acierto u error creemos fundamentar.

    El   tratar de orientar  a quién lo necesite  creo  se  cumple  sin haberlo explicitado,  como algo natural.    

     Siempre  tuve   la inquietud  de formar un centro de compras  de primera necesidad para el hogar, (especie de pequeña cooperativa, era otro tiempo tenía otra movilidad) lo plantee  en cierta ocasión,  no recibí  ni  apoyo  ni rechazo,  quedó en el limbo.   

     En cuanto a las reuniones y su desarrollo coincidimos   en   catalogarlas  en  participativas   o   formativas.         El año pasado  ensayamos varios   formatos dentro del primer  desarrollo,  con  resultados  positivos y  no tantos,  se trató de dar participación a  toda/os   creo estemos contestes,  se cumplió el objetivo,  cada uno tendrá su opinión.       En cuanto a la libertad para expresar  temas  que ocupan  y  preocupan,    en todo ese período   no   recuerdo  ningún planteamiento,    por lo que no impide  otro tipo de reuniones;   es una visión.   No insistiré en realizar nada fuera de lo pactado.

      La  Ceb.  en mi humilde  opinión   no debe  tender a  encerrarse,  más bien a abrirse,    dar  y  recibir,  compartir  lo  caminado  y  escuchar lo  andado  por  otros.    Refrescarse  con  opiniones,  tareas,   que compartiremos  o discreparemos pero las escucharemos.      Ahora bien    quién ha querido realizar   este tipo  de  tareas he sido yo,  la última  tentativa  quedó en el camino,   como dice Hugo  no  podemos    “obligar  cosas que no entendemos”.  

      Es muy  bueno  poder  reflexionar sobre temas que hacen a nuestro caminar comunitario. 

      En cuanto al deficiente funcionamiento por  ZooM  es otro  forzoso  sistema  que no podemos torcer mientras la realidad  nos marque  su  espelúznate  número de infectados y lo peor  LAS MUERTES,  muchas de ellas evitables.   Lo peor  naturalizar  la muerte de 60 compatriotas por día  “por no ser responsables,” dicen las autoridades.

   Ahora  reitero;  NO   TENEMOS NADA QUE DECIR LOS CRISTIANOS  ANTE ESTA REALIDAD??

  

 

 

 

sábado, 12 de junio de 2021

COMENTAPAGOLA.- 11 Tiempo ordinario – B (Marcos 4,26-34)

NO TODO ES TRABAJAR

Pocas parábolas pueden provocar mayor rechazo en nuestra cultura del rendimiento, la productividad y la eficacia que esta pequeña parábola en la que Jesús compara el reino de Dios con ese misterioso crecimiento de la semilla, que se produce sin la intervención del sembrador.

Esta parábola, tan olvidada hoy, resalta el contraste entre la espera paciente del sembrador y el crecimiento irresistible de la semilla. Mientras el sembrador duerme, la semilla va germinando y creciendo «ella sola», sin la intervención del agricultor y «sin que él sepa cómo».

Acostumbrados a valorar casi exclusivamente la eficacia y el rendimiento, hemos olvidado que el evangelio habla de fecundidad, no de esfuerzo, pues Jesús entiende que la ley fundamental del crecimiento humano no es el trabajo, sino la acogida de la vida que vamos recibiendo de Dios.

La sociedad actual nos empuja con tal fuerza hacia el trabajo, la actividad y el rendimiento que ya no percibimos hasta qué punto nos empobrecemos cuando todo se reduce a trabajar y ser eficaces.

De hecho, la «lógica de la eficacia» está llevando al hombre contemporáneo a una existencia tensa y agobiada, a un deterioro creciente de sus relaciones con el mundo y las personas, a un vaciamiento interior y a ese «síndrome de inmanencia» (José María Rovira Belloso) donde Dios desaparece poco a poco del horizonte de la persona.

La vida no es solo trabajo y productividad, sino regalo de Dios que hemos de acoger y disfrutar con corazón agradecido. Para ser humana, la persona necesita aprender a estar en la vida no solo desde una actitud productiva, sino también contemplativa. La vida adquiere una dimensión nueva y más profunda cuando acertamos a vivir la experiencia del amor gratuito, creativo y dinamizador de Dios.

Necesitamos aprender a vivir más atentos a todo lo que hay de regalo en la existencia; despertar en nuestro interior el agradecimiento y la alabanza; liberarnos de la pesada «lógica de la eficacia» y abrir en nuestra vida espacios para lo gratuito.

Hemos de agradecer a tantas personas que alegran nuestra vida, y no pasar de largo por tantos paisajes hechos solo para ser contemplados. Saborea la vida como gracia el que se deja querer, el que se deja sorprender por lo bueno de cada día, el que se deja agraciar y bendecir por Dios.

José Antonio Pagola

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Bielli - Bernada