sábado, 22 de agosto de 2026

Dgo.20.- Tpo. Ord. C.A. De la comunidad de Mateo 15,21-28 Reflexiona: José Antonio Pagola


 

  
UNA PREGUNTA

 DECISIVA......

«Y ustedes, ¿quién decís que soy yo?».    Esta pregunta de Jesús no está dirigida solo a sus primeros seguidores.         Es la cuestión fundamental a la que hemos de responder siempre los que nos confesamos cristianos.

Nuestra primera reacción puede ser encontrar rápidamente una respuesta doctrinal y confesar de manera rutinaria que Jesús es el «Hijo de Dios encarnado», el «Redentor» del mundo, el «Salvador» de la humanidad. Títulos todos ellos muy solemnes y ortodoxos, sin duda, pero que pueden ser pronunciados sin contenido vital alguno.

La pregunta de Jesús no nos pide simplemente nuestra opinión. Nos interpela, sobre todo, acerca de nuestra actitud ante él.   Y esta no se refleja solo en nuestras palabras, sino sobre todo en nuestro seguimiento concreto a él.    Como ha escrito algún teólogo: «La breve proposición:   “Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios”, significa algo completamente distinto si la pronuncia Francisco de Asís o la pronuncia uno de los actuales dictadores sudamericanos. El Dios de estos hombres no es el mismo, o, al menos, el Dios al que cada uno invoca para dirigir su conducta».

Las palabras de Jesús piden una opción radical. O bien Jesús es para nosotros un personaje más, junto a otros muchos de la historia, o bien es la Persona decisiva que nos proporciona la comprensión última de la existencia, da la orientación decisiva a nuestra vida y nos ofrece la esperanza definitiva.

La pregunta   «¿quién decís que soy yo?»   cobra entonces un contenido nuevo. No es ya una cuestión sobre Jesús, sino sobre nosotros mismos. ¿Quién soy yo? ¿En quién creo? ¿Desde dónde oriento mi existencia?  ¿A qué se reduce mi fe?

Todos hemos de recordar una y otra vez que la fe no se identifica con las fórmulas que pronunciamos.    Para comprender mejor el alcance de «lo que yo creo» es necesario verificar cómo vivo, a qué aspiro, en qué me comprometo.

Por eso, la pregunta de Jesús, más que un examen sobre nuestra ortodoxia, debería ser la llamada a un estilo de vida cristiano. Evidentemente no se trata de decir o creer cualquier cosa acerca de Cristo.

   Pero tampoco de hacer solemnes profesiones de fe ortodoxa para vivir luego muy lejos del espíritu que esa misma proclamación de fe exige y lleva consigo

Evangelio y Lecturas del XXI Domingo del Tiempo Ordinario 23 Ago 2026


Primera Lectura

Lectura del libro de Isaías (22,19-23):

Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 137,1-2a.2bc-3.6.8bc

R/. Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre. R/.

Por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

El Señor es sublime,
se fija en el humilde
y de lejos conoce al soberbio.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (11,33-36):

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-20):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

Palabra del Señor

jueves, 20 de agosto de 2026

Hay momentos que tenemos el paraguas tan guardado que nos toma de sorpresa el chaparrón y nos empapa, se viene el NIÑO, tengámoslo a mano....

              Un día si y otro también venimos escuchando  las medidas que el gobierno nacional, los municipios departamentales se están preparando por las contingencias que puede acarrear el fenómeno del  Niño.   Parece acertado que gobierno y pueblo se  adelanten a la catástrofe.-

             A nivel de Iglesia se maneja como cierta la visita papal, sobre la cual hemos dado nuestra humilde opinión.   

             Alguien nos proporcionó una entrevista realizada por una periodista peruana,  al vicario, párroco de la Catedral de Florida.       La periodista cumple su función.  El entrevistado dada su situación, creemos debió dar un  paso al costado y pasarle el micrófono a  otro/a integrante de la comunidad.      

            Como están haciendo las autoridades con la venida del Niño anticipándose a la catástrofe;   la Iglesia de Florida y porqué no la nacional,  laicos y clérigos, en corrección fraterna  debemos sugerir  a este clérigo,  que parece no aquilatar en el berenjenal  que se ha metido,  por ende ha metido a la Iglesia, Pueblo de Dios;  a callar y silenciosamente  apartarse de este acontecimiento y del pueblo hasta que se dilucide su  grave, delicada situación.

           Sería muy engorrosa la situación si en plena celebración Papal se aparecieran los miles de damnificados por la mayor estafa nacional, encabezada por el laico de comunión diaria,  líder de la misma,  velado en cuerpo presente luego de auto eliminarse con su famoso Tesla contra maquinaria vial.     

          Sugerimos evitar la catástrofe con cartelería donde se manifestara  la rabia por todo lo sucedido en Florida.    Seríamos primera página mundial.

         En el acierto u error es nuestra opinión.  

                                 Ceb. SanFelipeySantiago

          

lunes, 17 de agosto de 2026

Dgo.20.- Tpo. Ord. C.A. De la comunidad de Mateo 15,21-28 Reflexiona: José Antonio Pagola

 

  
UNA PREGUNTA

 DECISIVA......

«Y ustedes, ¿quién decís que soy yo?».    Esta pregunta de Jesús no está dirigida solo a sus primeros seguidores.         Es la cuestión fundamental a la que hemos de responder siempre los que nos confesamos cristianos.

Nuestra primera reacción puede ser encontrar rápidamente una respuesta doctrinal y confesar de manera rutinaria que Jesús es el «Hijo de Dios encarnado», el «Redentor» del mundo, el «Salvador» de la humanidad. Títulos todos ellos muy solemnes y ortodoxos, sin duda, pero que pueden ser pronunciados sin contenido vital alguno.

La pregunta de Jesús no nos pide simplemente nuestra opinión. Nos interpela, sobre todo, acerca de nuestra actitud ante él.   Y esta no se refleja solo en nuestras palabras, sino sobre todo en nuestro seguimiento concreto a él.    Como ha escrito algún teólogo: «La breve proposición:   “Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios”, significa algo completamente distinto si la pronuncia Francisco de Asís o la pronuncia uno de los actuales dictadores sudamericanos. El Dios de estos hombres no es el mismo, o, al menos, el Dios al que cada uno invoca para dirigir su conducta».

Las palabras de Jesús piden una opción radical. O bien Jesús es para nosotros un personaje más, junto a otros muchos de la historia, o bien es la Persona decisiva que nos proporciona la comprensión última de la existencia, da la orientación decisiva a nuestra vida y nos ofrece la esperanza definitiva.

La pregunta   «¿quién decís que soy yo?»   cobra entonces un contenido nuevo. No es ya una cuestión sobre Jesús, sino sobre nosotros mismos. ¿Quién soy yo? ¿En quién creo? ¿Desde dónde oriento mi existencia?  ¿A qué se reduce mi fe?

Todos hemos de recordar una y otra vez que la fe no se identifica con las fórmulas que pronunciamos.    Para comprender mejor el alcance de «lo que yo creo» es necesario verificar cómo vivo, a qué aspiro, en qué me comprometo.

Por eso, la pregunta de Jesús, más que un examen sobre nuestra ortodoxia, debería ser la llamada a un estilo de vida cristiano. Evidentemente no se trata de decir o creer cualquier cosa acerca de Cristo.

   Pero tampoco de hacer solemnes profesiones de fe ortodoxa para vivir luego muy lejos del espíritu que esa misma proclamación de fe exige y lleva consigo.

Homenaje a Dm. PEDRO CASALDÁLIGA.- Siempre VIGENTE!!

 Agosto mes de Dm Pedro.....

   A seis años de su  partida a la CASA del PADRE
         

Del BLOG de JUAN.- Crecer decreciendo. Recorrido histórico del concepto de vejez (II) -- José Arregui, teólogo

 Ponencia en los Cursos de verano de la EHU (Universidad del País Vasco), 2026 (continuación)

3. Tradiciones de la India: hinduismo y budismo
a) Hinduismo:
En la gran tradición mística-sapiencial del hinduismo, cuyos textos más antiguos remontan hacia el 1500 a.C., tomó forma y se difundió la enseñanza de las 4as  ramas  o etapas en que se divide la vida del ser humano:    Ver noticia original en …

Del BLOG de JUAN.- RedesCristianas.- La importancia de derrotar a los antipatrias bolsonaristas -- Leonardo Boff

 Redes Cristianas.-

Brasil. Nunca hubo en la historia de Brasil una ruptura fundacional que interrumpiera nuestra herencia de exterminio de los pueblos indígenas, de esclavitud, de colonialismo, de neocolonialismo y del dominio de la élite del atraso.     Esas élites ocuparon el poder político desde el Imperio y jamás fueron desplazadas de él.

Los cambios ocurridos nunca modificaron la naturaleza de ese poder, que siempre fue elitista, excluyente y antipopular frustrando el proyecto de un Brasil para todos.  Los poderosos nunca reconocieron los derechos de quienes fueron injustamente humillados y los empujaron a la marginalidad, donde consideran que está su lugar natural. Son las «élites del atraso», en la acertada expresión del sociólogo Jessé Souza.

PÁGINA LITERARIA, ESPIRITUAL, a cargo de Miguel Ángel MESA. Desde Madrid.

              E c l i p s e

 No eclipsar al otro, la necesidad del otro, la presencia del otro.    Que nada nos eclipse el sufrimiento, la marginación, la desilusión, la soledad, las lágrimas de los demás.

 Ayudemos a que desaparezca el eclipse que impide el crecimiento, la reilusión, el entusiasmo, la superación, la libertad de los demás.

 Impidamos el eclipse, el ocultamiento de tanto desprecio, tanta persecución, tanta muerte injusta para dar paso a la lucha por la dignidad y la verdad.

 Evitemos con todas nuestras fuerzas el eclipse, la desaparición, el desvanecimiento de la luz, de la bondad, de la ternura, de la solidaridad, de la liberación, de la dignidad, del amor.  M.A.M.

 

jueves, 13 de agosto de 2026

Así vivió Dm.PEDRO CASALDÁLIGA, c.m.f.; obispo testimonio vivo del EVANGELIO de JESÚS. Res non verba....

 

                    Res     non     verba....

 Estas fotos  las envió un claretiano que visitó la casa donde vivía Dom Pedro Casaldáliga.    No sé si la ocupará el nuevo Obispo o en qué situación estará; pero por lo que dicen, es tal como estaba cuando él vivía allí.      Recibido de Jorge Alonso       Un abrazo para todos. 

     El pasado 8 de agosto se cumplieron 6 años de  su partida  a la    Casa del PADRE.      

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PARTE 1

PARTE 2

Bielli - Bernada