La característica distintiva entre la especie humana y otro ser vivo es la capacidad de pensar, y con ella la búsqueda de significados o fundamentos a los enigmas que nos presenta nuestro planeta. He aquí la aparición de uno o varios dioses, quienes fueron “creados” para buscar respuestas como la creación de la Tierra o simplemente para pedir que llueva en tiempo de cosecha. Ya más adelante, en tiempos premodernos, las religiones eran responsables de solucionar una amplia gama de problemas técnicos tan prosaicos como la agricultura. Viviera uno en el antiguo Egipto o en la Europa medieval, si se encontraba herido o enfermo era más probable que se dirigiera a una parroquia que al médico.