Primero fue Gaza. Luego, el ultimátum del holocausto se cierne sobre nuestro continente, con bloqueo de hambre juramentado a Cuba, con la implementación de asesinatos selectivos de civiles bajo la excusa de la lucha antidrogas o la puritana democracia; contagiados del virus de su propia propaganda, se bombardea y secuestra a mandatarios en ejercicio. Como si lo anterior no fuera suficiente, ahora se ataca en medio de negociaciones, a traición, a Irán, buscando su colapso y su cambio de régimen. No conformes, redes criminales despliegan su sello de impunidad, incluso tocando instituciones educativas, para imponer su rúbrica infanticida.
Las metáforas del pastor y de la puerta tienen menos peligro de entenderlas de forma literal, pero siguen teniendo un significado pascual. “Yo he venido para que tengan Vida y la tengan abundante”. De todos modos, hay mucho que aquilatar.
Puerta y pastor son la misma metáfora. La única puerta del aprisco era el pastor. El refugio consistía en una cerca de piedra con una entrada muy estrecha para que tuvieran que pasar las ovejas de una en una. La única puerta era el guarda.