martes, 1 de septiembre de 2026

     Estaba cursando tercer año A, con la maestra Aida Giannattasio, septiembre 1945

        Hasta el primero de septiembre (1945) los vehículos circulaban por la izquierda.-

      A las cuatro de la madrugada del  2  (dos) de septiembre 1945, se cambió de mano.-


     A  81 años del suceso recordamos la publicidad y clases escuchadas para seguridad.- 

            MIERCOLES 2 SEPTIEMBRE  de 19  a  21hs.  ENTRAS DIRECTO 

                                    ZooM  748  832 5358

                                       PARROQUIA DE LA SANTA CRUZ,  Buenos Aires

Página literaria espiritual a cargo de Miguel Ángel MESA, para el BLOG.- Un concierto de agradecimiento (salmo 91)

   No hay placer más grande que el de sentirte, el de experimentar tu Presencia oculta, aunque real, en el hontanar del corazón, y darte gracias de mil maneras.

   Levantarme con una alabanza en los labios, por tu cariño y tu cuidado constante, y por las noches cerrar los ojos confiado en tu ternura y cercanía.

   Lo que obras en mi interior es mi gozo permanente, cuando te dejo actuar libremente y no te pongo obstáculos.

   Entonces la alegría que me invade consigue que te cante mil canciones, que te dedique una sinfonía  con la música que anida en mi espíritu, y que mi cuerpo se transforme en cientos de instrumentos que resuenan y producen un concierto único, prodigioso.  

Martes 1° Sept. Preparando el sábado.- REFLEXIONA J.A.Pagola. Dgo XXIII. Tpo.Ord.C.A. Mateo 18,15-20

 

¿QUÉ HAGO YO POR UNA IGLESIA MÁS FIEL A JESÚS?

«Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». La mejor manera de hacer presente a Cristo en su Iglesia es mantenernos unidos actuando «en su nombre», movidos por su Espíritu. La Iglesia no necesita tanto de nuestras confesiones de amor o nuestras críticas cuanto de nuestro compromiso real. No son pocas las preguntas que nos podemos hacer.

¿Qué hago yo por crear un clima de conversión colectiva en el seno de esta Iglesia, siempre necesitada de renovación y transformación? ¿Cómo sería la Iglesia si todos vivieran la adhesión a Cristo más o menos como la vivo yo? ¿Sería más o menos fiel a Jesús?

¿Qué aporto yo de espíritu, verdad y autenticidad a esta Iglesia tan necesitada de radicalidad evangélica para ofrecer un testimonio creíble de Jesús en medio de una sociedad indiferente y descreída?

¿Cómo contribuyo con mi vida a edificar una Iglesia más cercana a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que sepa no solo enseñar, predicar y exhortar, sino, sobre todo, acoger, escuchar y acompañar a quienes viven perdidos, sin conocer el amor ni la amistad?

¿Qué aporto yo para construir una Iglesia samaritana, de corazón grande y compasivo, capaz de olvidarse de sus propios intereses, para vivir volcada sobre los grandes problemas de la humanidad?

¿Qué hago yo para que la Iglesia se libere de miedos y servidumbres que la paralizan y atan al pasado, y se deje penetrar y vivificar por la frescura y la creatividad que nace del evangelio de Jesús?

¿Qué aporto yo en estos momentos para que la Iglesia aprenda a «vivir en minoría», sin grandes pretensiones sociales, sino de manera humilde, como «levadura» oculta, «sal» transformadora, pequeña «semilla» dispuesta a morir para dar vida?

¿Qué hago yo por una Iglesia más alegre y esperanzada, más libre y comprensiva, más transparente y fraterna, más creyente y creíble, más de Dios y menos del mundo, más de Jesús y menos de nuestros intereses y ambiciones? La Iglesia cambia cuando cambiamos nosotros, se convierte cuando nosotros nos convertimos.

BIENVENIDOS A SEPTIEMBRE 2026.- BISAGRA entre el INVIERNO QUE SE RETIRA y la PRIMAVERA QUE VA LLEGANDO

   Comenzamos  con un relato inconcluso que ayer tuve entre manos, no se de donde vino, pero acá lo comparto;      cada   una/o   le dará terminación....  

  Krisha Gotani  madre joven en tiempos de  Buda.-   Tuvo su primer hijo, luego vino una niña,  el primero enfermó y pese a los cuidados falleció.    Abrumada por el hecho  Krisha   tomo al niño en brazos caminó errante  por las calles pidiendo ayuda pidiendo a gritos le devolvieran la vida.  Algunos la a escuchaban impávidos sin atinar que decir, otros creían había enloquecido,  un hombre se compadeció y le dijo ve  a   Buda   es la única persona que te puede ayudar....

   Sin demora acudió a   Buda,   se acercó y puso a sus pies el cuerpo del niño contándole su historia.     Buda   la escuchó con infinita ternura y compasión y le dijo con dulzura:

   Solo hay un remedio para el mal que te acomete.   Baja a la ciudad y tráeme un grano de mostaza de un hogar donde nunca haya ocurrido una muerte.

   Colmada de gratitud,   Krisha   se puso de inmediato en camino hacia la ciudad.     Se detuvo en la primer casa, contó su petición ....

   Hija le dijo el anciano que le atendió, acá en esta  casa muchos han muerto.....  Así que  golpeó en otra...., en otra,..... le respondían en nuestras familias hemos conocido muchas muertes......

lunes, 31 de agosto de 2026

Del BLOG de JUAN.-

 MARCA   SOBRE  IMÁGEN  AGRANDA...

Comparto aquí esta imagen recibida por las redes sociales que lleva por título: 

               "CRISTO Y MUCHOS DE SUS SEGUIDORES EN 2026"

¿No os suena de algo?                         Un cordial saludo: Juan


domingo, 30 de agosto de 2026

 

Rubén Rada y nuestra espiritualidad laica

30 de Agosto de 2026

[Por: Rosa Ramos]




“Hay razones del corazón, que la razón no comprende”

Pascal

“… necesitamos poner palabra a lo que nos incumbe radicalmente,

sabiendo que siempre quedarán cortas o serán simples balbuceos…”

Armando Raffo, sj

 

La palabra “misterio” viene del verbo griego myein”, que se traduce por cerrar los labios. Y sin embargo han corrido ríos de tinta a lo largo de los siglos para decir algo acerca del Misterio con mayúsculas, así como de otros y en particular del misterio humano. ¿Será, como decía Armando Raffo, que necesitamos poner palabra a lo que nos incumbe radicalmente, aún a sabiendas de que apenas damos rodeos, intentado porfiada y torpemente aproximarnos con balbuceos?

 

Hace pocos días falleció Rubén Rada, músico, compositor y cantante uruguayo. Que la gente se muera no es ningún misterio, que le ocurra a una persona de 83 años lo es aún menos, es “lo normal”. Pero ¿qué genera la muerte alrededor? ¿qué generó en este caso particular en un pueblo entero? Lo que he visto y oído en estos días me ha conmovido, generando admiración, asombro e interrogantes más “radicales”. Sin duda hay razones del corazón que aquí se expresaron vivamente.

 

Lo que se vivió en estos días a partir de la muerte del “Negro Rada” me generó una reflexión acerca de la espiritualidad de mi pueblo laico y su misterio.

 

¿Quién era este hombre? Fue un niño muy pobre, que confesaba haber pasado hambre, junto a sus hermanos. Recordaba agradecido los cuidados y consejos de su madre y su tía, melliza de su madre. Había mal cursado apenas la mitad de la educación primaria. Escribía mal y con faltas de ortografía. Nunca estudió música, pero tenía oído absoluto y fue un genio componiendo canciones y haciendo música. Integró bandas y luego se destacó como solista (si bien solía cantar acompañado por sus hijos y por muchos cantantes). Vivió en su país, pero también largos años en otros. No seguiré con detalles biográficos, su trayectoria puede leerse, o escucharse en entrevistas. Es fácil acceder a su inmensa producción discográfica y hay una película documental del 2024 que lleva su nombre.

 

Lo que importa plantear aquí es lo que suscitó su muerte en el pueblo y lo que eso nos interpela. El modo en que la gente vivió la muerte de Rada y la hizo suya, queriendo expresarle la gratitud escenificando sus canciones, realmente fue extraño y conmovedor, fue como un Pentecostés para el paisito. Muerto Rada desató una mística inusitada, bella, colorida, amén de dolida, extraña en este país, que se propagó como chispas de fuego hasta alcanzar a todos. Sorprendió ese lenguaje común de lágrimas, canto y baile que permite quizá atisbar una vocación de bondad y unidad.

 

¿Por qué este músico provocó llanto y movilización de todo un pueblo? Había en Rada un misterio de unidad, reconciliación y resiliencia que viviendo era admirado por muchos, pero muriendo nos encendió a todos, siguiendo la metáfora. Quizá oscuramente intuimos que su persona y la música que le brotaba de todo el cuerpo, así como su alegría inmensa de vivir, nos redimía de la culpa de la esclavitud a que fue sometida su estirpe africana. De modo misterioso y providencial la vida de los buenos nos abuena, y al morir sus virtudes estallan expandiéndose en miríadas que nos tocan. No estoy santificando a Rada, solo formulando hipótesis de comprensión de lo acaecido.

 

A pocas horas de su partida “de este plano”, -se decía en este ambiente secularizado uruguayo- fue impresionante el éxodo desde distintos barrios de Montevideo hacia la calle Isla de Flores, espacio emblemático del candombe. Allí empezaron a sonar las lonjas, y la gente a aplaudir, a bailar.

 

No es extraño que en el Barrio Sur suenen tambores, tampoco es tan raro que a un genio de la música se lo salude así. Lo extraño y conmovedor fue como ese sonido convocó a tantos. El origen de las famosas “llamadas”, fue precisamente el toque de tambores con que los esclavos africanos se llamaban a reunión. Siglos después, “el Negro”, esa noche, llamó a sus hermanos de todas las razas, de la única raza humana, como decía él. Acudió gente de diferentes clases sociales, edades y estados. Una religiosa argentina me lo contó feliz que se sumó con otras Hermanas a esa “fiesta de la espiritualidad uruguaya”. Desde muy lejos alguien me escribía: “orgulloso de ser uruguayo”.

 

Seguían las sorpresas, a nivel de Presidencia se declaró “duelo oficial” para el día siguiente y que el velatorio público se realizara en el amplio Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Ambas decisiones suponían un enorme reconocimiento del valor cultural de Rubén Rada. A estas decisiones se sumaron otras privadas: extrañamente los canales de televisión interrumpieron su programación, para ese día, y los siguientes, transmitir en vivo lo que sucedía, además de entrevistas y canciones.

 

El día 27 de agosto, desde las 15 hasta pasadas las 21 horas, hicieron largas filas miles de personas para pasar un instante frente al féretro y ofrendar una rosa, una foto, un cartel, una carta o una botella de vino. Sí, ¡también vino! Tan inédito como esa ofrenda fue escuchar en el suntuoso recinto durante todo el tiempo las canciones de Rada, cantarlas y con frecuencia aplaudir y bailar ante el ataúd. También llegaron y bailaron artistas de Argentina, y siempre se sumó su familia, familia de músicos como él. Nunca se había visto bailar en el Palacio Legislativo y más extraño aún: en un velatorio. Los medios transmitían en directo desde allí y se multiplicaban los videos por las redes.

 

¿Cómo explicar que, en un pueblo poco expresivo y poco dado a estridencias, se dieran estas expresiones? Tanto dolor, a la vez que tanto amor. Hacía un mes que Rada, que tanto amaba la vida, luchaba por vivir, que su familia lo acompañaba en esa lucha. Esa familia agotada de ese tiempo tan duro no se replegó, a ejemplo de él, se entregó, se expuso, sin retaceo ni pudor. Sus hijos no dejaron nunca de llorar, pero tampoco de abrazar y agradecer. En tanto todo el pueblo uruguayo, sin divisiones partidarias, y sus amigos argentinos, multiplicaban los gestos de gratitud y cariño.

 

¿Cómo se logró tal milagro de amor? ¿Fue la figura del artista notable y creativo que ofreció a todos su música durante tantas décadas? ¿Fue la persona misma de Rada, su alegría, su ternura, su humildad y autenticidad proverbial? Ahí entra lo histórico con toda su densidad y responsabilidad, lo que se construye desde lo dado. Ahí entran los otros -tantos otros en la vida de este hombre- como reverberaciones del Otro, entra el misterio humano y el Misterio. Aunque los uruguayos no se distingan por su religiosidad, creo que se distinguen por su profunda espiritualidad.

 

A partir del fenómeno de cómo vivió este pueblo la despedida de Rada las preguntas por las razones del corazón se repiten y siguen calando. ¿Qué imaginarios de vida en plenitud subyacen a las personas y a los pueblos, concretamente al nuestro? ¿Será que todos, más allá de ideologías y religiones, nos soñamos semejantes a Rada, humildes, buenos y generadores de unidad? ¿Será que, a pesar de nuestros empeños por acomodarnos a la sociedad, soñamos ser auténticos?

 

Cientos de canciones tenía grabadas Rada, muchísimas se recordaron y sonaron en estos días, pero quizá las más cantadas fueron “Mi país” y “Muriendo de plena”. (disponibles en internet)

 

¿Qué imaginario nostálgico de país unido y feliz, nos mueve al cantar “Mi país”? Acaso detrás del gris y la expresividad medida, ¿nos gustaría vestir como él, desafiando la sobriedad y las modas? Cuando cantamos “Muriendo de plena”, ¿somos irreverentes, o será que soñamos cantar y bailar viviendo y hasta muriendo? ¿Acaso el pueblo uruguayo poco proclive a la fe ultraterrena, tiene una nostalgia de Absoluto y un sueño de eternidad inconfesado?

viernes, 28 de agosto de 2026

 

Zenit.- Querida/o lectora/or, solo pregunto:?: QUE DIRÁ JESÚS??

 

          Artículo Destacado: Papa León XIV.-   Vanity Fair situó a León XIV en sexto lugar en su categoría de «Originales» en su lista de los mejor vestidos de 2026, elogiando la singular combinación de su sotana color crema y zapatillas deportivas....


OTRA DE:   Redacción Zenit

León XIV concede audiencia privada al hombre más rico de Europa: estas son las fotos

Redacción Zenit

Bernard Arnault, presidente y director ejecutivo de LVMH y uno de los hombres más ricos de Europa, se reunió con el Papa junto a miembros de su familia el 25 de agosto en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo. Arnault describió posteriormente el encuentro como una bendición y compartió públicamente fotografías de la reunión


  Oración para comenzar el encuentro.-

   Señor y Padre nuestro, aquí nos tienes reunidos como discípulos tuyos, en esta pequeña comunidad.  Tenemos el vivo deseo de escucharte y que nos enseñes a descubrir los misterios del Reino, como lo hacías con tus amigos en Galilea... Tú nos prometiste enviarnos el Espíritu Santo que nos conduciría a la verdad plena. Necesitamos su luz porque nos rodean tinieblas y oscuridad. Queremos ver la historia del mundo y la nuestra en particular, con tus ojos. Necesitamos interpretar y desentrañar los signos de los tiempos, los acontecimientos de nuestra vida, con la sabiduría del evangelio. No dudamos que tu Palabra sigue viva en el mundo y lo llena todo con su luz. Tú eres la Luz del mundo. Aquí nos tienes, como María, fiel discípula tuya, en la escuela del Evangelio.    Amén.

Jorge Alonso 2024.-

Dgo.22 Tpo.Ord.C.A. De la comunidad de Mateo. REFLEXIONA J.A. Pagola.-


APRENDER DE JESÚS LA ACTITUD ANTE EL SUFRIMIENTO

Pocos aspectos del mensaje evangélico han sido tan distorsionados como la llamada de Jesús a «tomar la cruz». De ahí que no pocos cristianos tengan ideas bastante confusas sobre la actitud cristiana ante el sufrimiento. Recordemos algunos datos que no hemos de ignorar, si queremos seguir al Crucificado con mayor fidelidad.

En Jesús no encontramos ese sufrimiento que hay tantas veces en nosotros, generado por nuestro propio pecado o nuestra manera desacertada de vivir. Jesús no ha conocido los sufrimientos que nacen de la envidia, el resentimiento, el vacío interior o el apego egoísta a las cosas y a las personas. Hay, por tanto, en nuestra vida un sufrimiento (según los expertos, puede llegar en algunas personas al 90% de lo que sufren) que hemos de ir eliminando precisamente si queremos seguir a Jesús.

Por otra parte, Jesús no ama ni busca arbitrariamente el sufrimiento ni para él ni para los demás, como si el sufrimiento encerrara algo especialmente grato a Dios. Es un error creer que uno sigue más de cerca a Cristo porque busca sufrir arbitrariamente y sin necesidad alguna. Lo que agrada a Dios no es el sufrimiento, sino la actitud con que una persona asume el sufrimiento en seguimiento fiel a Cristo.

Jesús, además, se compromete con todas sus fuerzas para hacer desaparecer en el mundo el sufrimiento. Toda su vida ha sido una lucha constante por arrancar al ser humano de ese padecimiento que se esconde en la enfermedad, el hambre, la injusticia, los abusos, el pecado o la muerte.

El que quiera seguirle no podrá ignorar a los que sufren. Al contrario, su primera tarea será quitar sufrimiento de la vida de los hombres. Como ha dicho un teólogo, «no hay derecho a ser feliz sin los demás ni contra los demás» (Ignacio Larrañeta).

Por último, cuando Jesús se encuentra con el sufrimiento provocado por quienes se oponen a su misión, no lo rehúye, sino que lo asume en actitud de fidelidad total al Padre y de servicio incondicional a los hombres.

Antes que nada, «tomar la cruz» es seguir fielmente a Jesús y aceptar las consecuencias dolorosas que se seguirán, sin duda, de este seguimiento. Hay rechazos, padecimientos y daños que el cristiano ha de asumir siempre. Es el sufrimiento que solo podríamos hacer desaparecer de nuestra vida, dejando de seguir a Cristo. Ahí está para cada uno de nosotros la cruz que hemos de llevar siguiendo sus pasos.


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Bielli - Bernada