martes, 8 de septiembre de 2026

Página literaria, espiritual a cargo de Miguel Ángel MESA. Desde Madrid.- Venid de todos los pueblos. (salmo 94)

 

Venid de todos los pueblos (salmo 94)

 Venid de todos los pueblos, de todas las culturas, de todas las religiones, de todos los credos y creencias, las personas agnósticas y las ateas también.

  Siempre estará la puerta de mi casa abierta, habrá un hueco para vosotros en mi corazón, una estancia confortable para las y los peregrinos, los seres humanos desfallecidos y agobiados por los avatares de la vida.

   Entremos en la Presencia que a todos nos invade y vincula, contemplemos la Realidad que nos sostiene, que es el origen, el fundamento y el trasfondo de todo lo que existe: las altas cumbres de la tierra, el océano inmenso, las plantas, los animales, el hombre y la mujer, las estrellas y las nebulosas, el universo entero.

  Ojalá escuchemos el eco de fondo que nos sigue llegando hoy mismo hasta los oídos del espíritu:

  «No permitáis que se os endurezca el corazón, contemplad todas mis obras, convertíos en cuidado hacia todos los seres vivientes, y, sobre todo, no os olvidéis de quienes peor lo pasan».

 Pero, aunque os mantengáis obstinados, al margen de mis desvelos, aunque no reconozcáis mi ternura hacia cada uno de vosotros, sabed que mi misericordia es superior a todo lo que podáis imaginar, que mi justicia no es vuestra justicia, que os espero siempre a todos, para que viváis y entréis en mi descanso.

                                                                       (Miguel Ángel Mesa Bouzas)   

Dgo.24 Tpo.Ord-C.A. De la comunidad de Mateo 18,21-35.- Reflexión de JoséAntonioPAGOLA.-

            APOLOGÍA DEL PERDÓN

Casi siempre que he escrito sobre el perdón he recibido cartas, por lo general anónimas, en que se me acusaba de olvidar el sufrimiento de las víctimas del terrorismo, de no entender la humillación de quien ha sido traicionado,  de no «tener los pies sobre el suelo» y cosas semejantes.

No me resulta difícil comprender esta resistencia al perdón. ¿Cómo no voy a intuir la rabia, impotencia y dolor de quien ha sido víctima de la violencia, el desprecio o la traición? Pero, precisamente, el resentimiento y la agresividad que se advierten tras esas líneas me hacen ver con mayor claridad qué sería de un mundo en que se suprimiera el perdón.

Hay un mecanismo de defensa bien conocido por los psicólogos. En virtud de un «mimetismo misterioso», quien ha sido víctima de una agresión tiende a su vez a imitar de alguna manera a su agresor. Se trata de una reacción casi instintiva que se desata en el inconsciente individual o colectivo y puede incluso transmitirse de generación en generación.

Si, en algún momento, no se produce una reacción de signo contrario, el mal tiende a perpetuarse. Cuando la víctima no quiere o no puede perdonar, queda en ella una «herida mal curada» que le hace daño, pues la encadena negativamente al pasado. De la misma manera, el resentimiento instalado en una sociedad hace más difícil la lucidez para buscar caminos de convivencia, y puede bloquear todo esfuerzo por encontrar solución a los conflictos.

El deseo de revancha es, sin duda, la respuesta más instintiva ante la ofensa. La persona necesita defenderse de la herida recibida, pero, como advierte el conocido experto Jacques Pohier, quien pretenda curar su herida infligiendo sufrimiento al agresor, se equivoca. El sufrimiento no posee un poder mágico para curar de la humillación o la agresión recibidas. Puede producir una breve satisfacción, pero la persona necesita algo más para volver a vivir de forma sana. Lo decía hace mucho tiempo Henri Lacordaire: «¿Quieres ser feliz un momento? Véngate. ¿Quieres ser feliz siempre? Perdona».

A veces se olvida que el proceso del perdón a quien más bien hace es al ofendido, pues lo libera del mal, hace crecer su dignidad y nobleza, le da fuerzas para recrear su vida, le permite iniciar nuevos proyectos. Cuando Jesús invita a perdonar «hasta setenta veces siete», está invitando a seguir el camino más sano y eficaz para erradicar de nuestra vida el mal. Sus palabras adquieren una hondura todavía mayor para quien cree en Dios como fuente última de perdón: «Perdonad y seréis perdonados».

lunes, 7 de septiembre de 2026

Recuerdan cuando las películas decían algo así como: "Todo parecido a la realidad es pura casualidad"

 Dice TAMAYO:  ......    

R. ¿Qué decir de la creación de la comunidad dentro de la Iglesia católica?    Es el “más difícil” todavía del circo, cuando tenía que ser el ejemplo de la experiencia comunitaria.     Hoy la Iglesia católica está configurada como una estructura jerárquico-piramidal, patriarcal y clerical, y como una organización donde el poder se concentra en un pequeño grupo de varones. 

R. El clericalismo, el autoritarism o, el patriarcado, la falta de | democracia, la pérdida de la espiritualidad, la gestión burocrática de lo sagrado, la exclusión de las personas y de los colectivos LGTBIQ+ son algunas de las manifestaciones más visibles del cristianismo institucional que lo convierten en un club exclusivo y excluyente. Y esto dificulta, o mejor, imposibilita la creación de un tejido comunitario, que es lo que constituye el elemento fundamental del cristianismo originario.   

R. Después del Concilio Vaticano II, a partir de la segunda mitad de la década de los sesenta del siglo pasado, surgieron numerosas comunidades de base ubicadas en lugares de marginación y en sectores cristianos progresistas. No pocas parroquias alentaron experiencias comunitarias y se convirtieron en comunidad de comunidades. Pero tal experiencia fue efímera. Muchos obispos y sacerdotes se sintieron incómodos con dichas comunidades y las expulsaron de las parroquias porque cuestionaban su poder omnímodo y reclamaban cauces de participación, protagonismo de los seglares y presencia de las mujeres en la vida religiosa y en los diferentes órganos de decisión. Hoy siguen existiendo comunidades de base, pero muy reducidas en número y fuera de la institución eclesiástica.  

P. ¿Qué aportaciones espera usted del Congreso para contribuir a esa mayor conciencia de comunidad y ciudadanía?

R. La verdad es que no espero ningún milagro para que después del Congreso se resuelva de la noche a la mañana el déficit comunitario y cívico que estamos viviendo hoy, quizá de manera más acusada que en otras épocas por mor de las prácticas individualistas e insolidarias que generan tanto el modelo económico neoliberal como el clima político polarizado en torno a la dialéctica amigo-enemigo.

Del BLOG de JUAN.- Tamayo: «Si la religiosidad cae en manos de la IA, los tecnócratas controlarán también las creencias» -- José Lorenzo

 Teología para una Iglesia en salida.-         Redes cristianas.-

Juan José Tamayo, secretario general de la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII, analiza en Religión Digital la celebración del 45º Congreso de Teología que, bajo el título ‘Crear comunidad, construir ciudadanía’, se celebra del 11 al 13 de septiembre: «Vivimos una creciente fragmentación social», advierte quien ve la situación mundial «con muchos nubarrones»  Ver noticia original en …

Del BLOG de JUAN.- Jesús, un profeta defensor de los pobres -- José A. Pagola

 Reflexión y Liberación

Su primer gesto es compartir su destino. La vida humilde e itinerante de Jesús y sus discípulos, sin provisiones ni ropa de repuesto, no es austeridad. Es su manera de compartir la indefensión, la vulnerabilidad y los riesgos que sufren tantos desafortunados. Jesús vive entre los pobres, conoce su hambre y sus lágrimas.
Las diversas tradiciones evangélicas apuntan en la misma dirección: la actividad profética de Jesús se pone en marcha, motiva y dirige por la misericordia de Dios. Su pasión por Dios se traduce en compasión por la humanidad.
 Ver noticia original en …

domingo, 6 de septiembre de 2026

Reiteramos nuestro recibimiento al pastor Robert Francis Prevost; papa León XIV.-

  Las  Redes CRISTIANAS DE ESPAÑA confeccionaron un texto de recibimiento para cuando los visitó.-    Juan  Cejudo nos lo hizo conocer.     Nosotros lo hemos adaptado a nuestra realidad, lo damos a conocer a la/os hermanos de "caminada"  al decir de Dm. Pedro,  que seguro estará también de acuerdo.   

Montevideo  7 de agosto del 2026.   

  Hermano,  Robert Francis Prevost;   Papa León XIV:

 Con el mayor afecto  le queremos hacer llegar nuestros sentimientos y consideraciones ante su próxima visita a la Rca.Oriental del Uruguay.   Como ya debe estar informado nuestro país desde el año 1917, declaró la separación de la Iglesia del Estado, en el mandato del presidente José Batlle y Ordoñez;  situación que nos  diferencia de nuestros vecinos latinoamericanos.   

Queremos expresarle nuestra alegría de que pueda visitarnos, especialmente porque cumple con el sueño de no haber podido  recibir al   queridísimo Jorge Mario Bergoglio;  Obispo de Roma Francisco por las razones que  comprendimos en su momento.

Queremos expresarle nuestro apoyo y solidaridad ante las feroces, injustas y falsas acusaciones que le hace el Presidente de los EEUU, Donald Trump, que presume de cristiano y de cristiano no tiene nada, cuando se dedica al intervencionismo militar en países como Palestina e Irán, Venezuela y ahora amenaza a Cuba.    Estas actitudes provocan la muerte de millones de personas, heridos, desplazados forzosos y destrucción.    Igualmente rechaza a los inmigrantes provocando situaciones verdaderamente inhumanas.

   Frente a estas actitudes Ud. contesta con el Evangelio de Jesús que está a favor de la paz y de la acogida a todas las personas sin distinción, especialmente a quienes son mas vulnerables.    Le apoyamos totalmente porque esas son las actitudes de Jesús.

 Deseamos que continúe y amplíe las principales reformas que emprendió su antecesor el buen  Papa Francisco.

 Pero junto a todos estos reconocimientos también quisiéramos hacerle llegar algunas de nuestras preocupaciones sobre la Iglesia en general.   Por ejemplo el nombramiento de obispos se realice en sintonía con los laicos que les van apoyar luego en sus diócesis y no vengan impuestos por ajenos a las mismas.

 Es fundamental que en todo el mundo se impulse de verdad el estilo de sinodalidad que marcó el reciente Sínodo de los obispos, para que las decisiones más importantes en cada diócesis sean tomadas de modo colegial y participativo, con mucha mayor implicación de los laicos y laicas, sacerdotes, religiosos y religiosas.     No entendemos cómo en el siglo XXI la Iglesia Católica sigue cerrando la puerta a la plena igualdad de las mujeres en todos los aspectos de la vida eclesial.

 La Iglesia que acoge a todos, como decía el Papa Francisco, mantiene barreras de exclusión a personas LGTBI+, sacerdotes casados, personas divorciadas,  teólogos críticos…   Le pedimos que reconsidere estas negativas que tanto sufrimiento causan, valoramos sus esfuerzos por la unidad en la Iglesia pero ello no debe impedir que las reformas urgentes queden paralizadas.

    Francisco decía: “Cómo me gustaría una Iglesia pobre para los pobres!”.    Estamos seguros que también Ud. lo desea,  como nosotros.

 En esta línea decirle que soñamos con que más pronto que tarde el Papa pueda visitar a las comunidades cristianas en todo el Mundo, sólo como Pastor y no  como Jefe de Estado, sujeto a los protocolos oficiales para estos casos.

 Que la Iglesia renuncie a ser un Estado ni permita tener a un Papa como Jefe de Estado, sino como Pastor de todos y animador de todos los obispos y de todas las iglesias en el Mundo, termine con los embajadores morando en palacetes;   si desean un representante que  nombre un misionero,  que visite de continuo parroquias, diócesis del país, se aloje con sus hermanos obispos, comparta sus dolores y alegrías en vivo y directo.

 Por último decirle que queremos una Iglesia que mire siempre a Jesús como referencia y no esté siempre preocupada por cuestiones de poder, prestigio, dinero o empeñada en mirar siempre por preservar la buena imagen de la institución eclesiástica.    Sería una inmejorable portada para el acercamiento de más seguidores de Jesús

Con nuestros mejores deseos por la próxima visita le saludan cordialmente:

                                       Ceb.  SanFelipeySantiago 

                        

   Texto adaptado a nuestra realidad, original de RedesCristianas de España.-

viernes, 4 de septiembre de 2026

REFLEXIONA J.A.Pagola. Dgo XXIII. Tpo.Ord.C.A. Mateo 18,15-20

 

¿QUÉ HAGO YO POR UNA IGLESIA MÁS FIEL A JESÚS?

«Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». La mejor manera de hacer presente a Cristo en su Iglesia es mantenernos unidos actuando «en su nombre», movidos por su Espíritu. La Iglesia no necesita tanto de nuestras confesiones de amor o nuestras críticas cuanto de nuestro compromiso real. No son pocas las preguntas que nos podemos hacer.

¿Qué hago yo por crear un clima de conversión colectiva en el seno de esta Iglesia, siempre necesitada de renovación y transformación? ¿Cómo sería la Iglesia si todos vivieran la adhesión a Cristo más o menos como la vivo yo? ¿Sería más o menos fiel a Jesús?

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Página literaria de Miguel Ángel MESA.- Hoy comentando un libro y ...PROMETO VIVIR CON GANAS

 Prometo vivir con ganas

Acabo de terminar el libro de Yayo Herrero Metamorfosis. Una revolución antropológica, que recomiendo vivamente. Leer a Yayo es siempre una gozada y no porque sea complaciente. Podríamos pensar que es agorera y alarmista, pero no es así, porque siempre basa sus reflexiones en datos objetivos y verificables.

En el libro nos habla de las distintas encrucijadas que encontramos en nuestro mundo actual; los extravíos a los que nos conduce esta sociedad capitalista, colonial, que sacrifica la vida a cambio de los beneficios; la mutación que se da en las distintas sociedades, con una forma violenta de existir, sufriendo catástrofes y colapsos constantes, dando respuestas distópicas que no aportan más que deshumanización y crueldad. Y para revertir esta realidad precisamos una revolución antropológica, en la que se tenga como prioridad la sostenibilidad de la vida, los ecofeminismos y reconocer el malestar y el dolor para recorrer caminos plurales que conduzcan al tiempo de la promesa.

Y este tiempo solo llegará si nos comprometemos en un esfuerzo colectivo, con una lucha pacífica y constante, mediante la organización y la unión de distintos colectivos, asociaciones, grupos que trabajen en colaboración por otro mundo más justo y pacífico, libre y fraterno/sororal.

Solo así será posible hacer realidad la esperanza. Y para ello hay que cumplir una promesa que, desde lo cotidiano y desde la utopía posible y realizable, deberemos llevar a cabo en la medida de nuestras fuerzas y de la realidad cambiante que nos ha tocado vivir. Es la promesa que redacta al final del libro y que reproduzco a continuación:      

Prometo vivir con ganas, llena de amor por la vida y por la gente. Prometo que nada me dará igual. Prometo hacerme responsable de la vida que tengo más cerca. Prometo hacerme responsable de la vida que está un poco más lejos. Prometo disfrutar de cada uno de los días que me quede. Prometo llorar las vidas perdidas. Prometo estar atenta y abierta a que lo que parece imposible pueda pasar. Prometo no desconfiar de la potencia del encuentro. Prometo no despreciar cualquier avance porque no haya logrado todo. Prometo no autoengañarme. Prometo sembrar hoy y no dejar nada para mañana. Prometo que no estaré sola. Prometo no olvidar que las olas gigantes nacen cuesta arriba. Prometo ser ola pequeña que nunca pierda la vocación de ola gigante.

Nuestra revolución es humilde no por pequeña, ni por falta de ambición, ni de esfuerzo ni de voluntad.

Dice Silvio Rodríguez que solo el amor convierte en milagro el barro.   Nuestra revolución es humilde por humana, de humus, de barro, de tierra.          Y quiere ser milagro.

martes, 1 de septiembre de 2026

     Estaba cursando tercer año A, con la maestra Aida Giannattasio, septiembre 1945

        Hasta el primero de septiembre (1945) los vehículos circulaban por la izquierda.-

      A las cuatro de la madrugada del  2  (dos) de septiembre 1945, se cambió de mano.-


     A  81 años del suceso recordamos la publicidad y clases escuchadas para seguridad.- 

Página literaria espiritual a cargo de Miguel Ángel MESA, para el BLOG.- Un concierto de agradecimiento (salmo 91)

   No hay placer más grande que el de sentirte, el de experimentar tu Presencia oculta, aunque real, en el hontanar del corazón, y darte gracias de mil maneras.

   Levantarme con una alabanza en los labios, por tu cariño y tu cuidado constante, y por las noches cerrar los ojos confiado en tu ternura y cercanía.

   Lo que obras en mi interior es mi gozo permanente, cuando te dejo actuar libremente y no te pongo obstáculos.

   Entonces la alegría que me invade consigue que te cante mil canciones, que te dedique una sinfonía  con la música que anida en mi espíritu, y que mi cuerpo se transforme en cientos de instrumentos que resuenan y producen un concierto único, prodigioso.  

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PARTE 1

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Bielli - Bernada