Y pensar que los principales esclavistas eran cristianos. La fe no les ayudó a ver en estas personas «imágenes y semejanzas de Dios», y mucho menos «hijos e hijas de Dios». Hermanos y hermanas La palabra «esclavo» deriva del latín slavus, nombre genérico para los habitantes de Slavia, una región de los Balcanes, al sur de Rusia y a orillas del Mar Negro, un importante proveedor de esclavos para todo el Mediterráneo. Ver noticia original en …
Introducción: la Ceniza como profecía
El Miércoles de Ceniza tiene una función provocativa, desestabilizante: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” (cf. Gn 3,19) o “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc 1,15). Si pensamos que es un monótono ritual tranquilizador, es que no entendemos nada. En un mundo que absolutiza el éxito, la técnica y el individualismo mientras domestica la religión como refugio burgués para el alma, la ceniza es una provocación profética, una herida que llama a la conversión sin anestesia.
La ceniza no habla solo de la fragilidad biológica de nuestra corta vida terrena. Habla también del destino de una existencia que se construye negando/ignorando al otro. Ceniza es el infierno sin prójimo, la pasión inútil de una vida sin amor. Cuando la relación se sustituye por el dominio, cuando la fraternidad se reemplaza por la competencia despiadada y la ostentación que humilla, la vida se vuelve irremediablemente efímera.