martes, 25 de agosto de 2026

Com. Pasionista invita.- Taller de TALITA KUM, junto a ANA MARÍA DIAZ.

 Aquí te ofrezco este TALLER que estamos haciendo desde TALITA KUM, junto a ANA MARÍA DIAZ.    Esta dirigido el TALLER a equipos directivos, catequistas y maestros y maestras de primaría. Si estas dentro de esos destinatari@s ESTAS INVITAD@! Y sino te pedimos que nos ayudes a invitar.                     Gracias   *TALLER CATEQUESIS SAPIENCIAL‼️‼️‼️

UN CAMINO PARA EDUCAR EL CORAZON* 

Hace tiempo nos vienen preocupando los cambios que se han producido en la experiencia creyente. Se ha hablado de secularismo, como causa, aunque con comprensiones muy diversas de lo que aquello puede significar. El tema nos importa, porque las causas, el juicio y las explicaciones que nos damos sobre la realidad, influyen directamente en el modo en que concebimos la catequesis, en la definición de lo que queremos acompañar y en el modo de hacerlo.

      INFORMES.-  +54 9 11-2462-8403

      equipotalitakum@gmail.com

 TESTAMENTO  V I T A L.-

    Algunas  reflexiones recibidas  sobre el  Testamento Vital.-  

   Desde la partida de papá y mamá,   mi aprecio a la vida y la muerte se vieron trastocados, y la constancia de una vida fugaz y muy temporal se hizo presente.   Hoy sigo celebrando la vida, con mucha esperanza y fe,  satisfacción de haber vivido una buena vida donde el premio final será el descanso.      Por fe, mi apego a la vida,  la conservaré mientras pueda, pero reconociendo mi mortalidad y sobre eso no hay nada que pueda hacer al respecto.   Mi sufrimiento y expiación será que no pueda tomar mi vida porque no me pertenece por mi fe, pero si, cuando llegue ese momento, quisiera decir al doctor, por favor,  sea tan gentil y desconecte esa maquina.        En estos días,  casualmente estuve pensando en eso, si mi salud se deteriora como explicar a mis hijos que no quisiera que me retuvieran cuando el dia se presente y ya no hubiera nada que hacer, y animarles que no lloren por mi, pues viví  una buena vida y ya valió!!    en tal caso  lloren por ellos, por la separación.     Esta anécdota, me quedó con papá sobre todo, que el intentaba continuar la vida a como de lugar,  y la atención medica a la que accedió fue deficiente.     De manera que yo no cerraba el duelo, porque la vida fue injusta y lo arrebató contra su voluntad.      Bien algunos querrán seguir conectados a la maquina, yo en mi caso, y esta es una opinion muy personal de que este lugar es menos paraiso y mas valle de lagrimas, de manera que siendo obediente por la fe,  celebro la vida,  pero cuando llegue el momento y no hubiera nada que hacer, pido hoy, que respeten también mi derecho a partir y cerrar esta hermosa experiencia,  esta es mi opinion muy personal y no juzgo a quien quiere partir o permanecer.....Saludos, abrazos.....                         H.G.M. desde Asunción Paraguay.

Totalmente de acuerdo;  lo firmo.-  C. S. 

Gracias;  con mi esposo  se recurrió a los cuidados paliativo🙏  S.R. A.  

Me parece excelente, valiente y compartible.  No sé que valor legal tiene, pero los felicito.  J.Q.

  Estuve en las partidas de mis padres,  dolorosas,  siguiendo sus voluntades de no encarnizarse con tratamientos inadecuados, lo mismo quiero para mi.  M.C.Ch.

   Gracias por compartir y se lo pasé a mi hno que  también que disfruta vuestras publicaciones.. acá en el jardineo, a la nochecita seguro lo leo, el tema se ve más que interesante......

   Muchas Gracias por este "Testamento" que nos comparten hoy y que nos abre a  la posibilidad de reflexionar sobre este tema ineludible .. 

   En mi historia personal, la enfermedad y la muerte han estado "amasadas" naturalmente con las otras realidades de mi cotidiano desde muy chico, gracias a una gran maestra que tuve en ello, mi vieja..      Mi primer encuentro con la realidad de la  muerte fue cuando yo tenía 4 años de edad, había fallecido un primito de apenas 1 mes y medio de vida, y como lo velaban a la vuelta de casa, mi madre me llevó con ella, recuerdo mi reacción fue "qué lindo bebé" y al irme abalanzando sobre el inocente, un vecino me agarró en brazos y me sacó para afuera..     ya más adolescente, como vivíamos a los fondos de la casa de mis abuelos paternos, recuerdo a mi vieja decirme alguna que otra vez     "andá a ver si tu abuela precisa que la ayudes a dar vuelta al  abuelo en la cama"    que estaba postrado, auxilio que ella le prestaba frecuentemente a sus suegros vulnerables,   estas experiencias enseñanzas vitales me han marcado profundamente por lo cual me inclino naturalmente, a estar cercano, lamentablemente no tanto como quisiera,   a viejos y enfermos.. y como digo,   todo esto vivido en la más absoluta normalidad, "amasado" con las otras realidades de cualquier otro gurí de aquella época, pues hoy, en Uruguay, estamos celebrando "la noche de la nostalgia" y yo tengo nostalgia de mi preciosa adolescencia juventud (sobre todo la de los 14 a los 18) y "nostalgeo"  aquellos bailes en el barrio, en casa de amigos, o en la Parroquia, y los del Club Náutico (Punta Gorda) o los de la discoteca Zorba de Solymar que venía al Club Malvin, o los del "Dancing Days" (en donde estaba el antiguo cine Maracaná en Malvin, y hoy hay un Supermercado) y deliraba con Charly García y el rock argentino, o con Queen.. y amanecer caminando de vuelta al barrio  con los amigos/as.. En cuanto a mi final sobre esta tierra, ya hace varios años que he rezado y reflexionado sobre ello, además también por la realidad vocacional que he abrazado y me hace feliz, en celibato laical, entonces al no tener mujer ni hijos,  tomé la previsión de escribir y dárselo a 2 familiares, que supuestamente, al ser más jóvenes que yo, me sobrevivirán, allí simplemente pido por caridad poder cumplir mi deseo, que en caso de enfermedad o accidente que me dejen incapacitado a manifestarme, pueda recibir los auxilios médicos necesarios, y en caso de ser una situación irreversible, solo los cuidados paliativos, que no solo alivian a la persona, sino que también dignifican en esas situaciones complejas, manifestación de cuidado y respeto amoroso.También que quiero vivir esos momentos, esté conciente o inconciente, en la mayor soledad, obvio, que sea posible, por lo cual no le avisen a otro familiar o amigo sobre ello, y luego de 2 días que haya partido, si quieren lo hagan, y no organicen, por ejemplo una Misa espacial, sino que el que quiera y por inmensa caridad con mi alma, me recuerde si en su Misa cotidiana y con una Salve o Ave..  y con la misma caridad cremen mis despojos y los lleven al  Santuario de mi Amada devoción Mariana (no estoy de acuerdo con el desparramo de cenizas, pero no juzgo a quien lo haya hecho, mi mayor respeto) Este desaparecer, este querer vivir todo ello en la mayor soledad que sea posible, me remite mucho al deseo, al gemido de nuestro Hno mayor Carlos "pasar inadvertido sobre esta tierra como un viajero en la noche"... Y al final escribí en mi pedido "creo que la muerte es nuestro último Grito de Liberación y Vida, y la gran oportunidad  para el último acto de Abandono en brazos del Padre, nuestra primer y definitiva vocación ¡Seremos en Dios!      Y lo firmo como "el negro".  J.M.   (para nosotros el J.)

Recibimos esta reflexión de vario/as blogueras:    (Desde España, casualmente)

     Es un tema muy polémico que puede tener no pocos matices. A mí no me gustaría que me tuvieran días y días enchufados a una máquina si ya no hay ninguna solución. De todos modos dejo aquí lo que decía el Papa Francisco sobre este tema: El Papa Francisco rechaza la eutanasia y el suicidio asistido por considerarlos una derrota y un reflejo de la "cultura del descarte", defendiendo en su lugar el acompañamiento y los cuidados paliativos.Postura oficial y rechazo a la eutanasia defensa de la vida natural: El Papa sostiene que la vida es un derecho y que la muerte debe ser acogida en su curso natural, nunca administrada o provocada por la mano humana.Contra el descarte: Afirma que la eutanasia no es una muestra de compasión real, sino un fracaso del amor que elimina a la persona para eliminar su sufrimiento.Acompañamiento: Insiste en que se debe estar al lado del enfermo terminal mediante cuidados paliativos, sin abandonar jamás a nadie, incluso ante males incurables.Rechazo al ensañamiento terapéutico Lícito rechazo: A pesar de oponerse a la eutanasia, Francisco ha reiterado el magisterio tradicional de la Iglesia sobre el ensañamiento terapéutico.Proporcionalidad: Considera moralmente lícito renunciar a tratamientos extraordinarios o desproporcionados cuando ya no hay esperanza de curación, aceptando la muerte sin buscar precipitarla de forma artificial.

BORRÓN Y CUENTA ... VIEJA....Una “sinodalidad” que no convence: las dudas mejor planteadas de obispos y cardenales que alzan la vozy apelan al Papa León XIV

    (Una muerte anunciada.....Del BLOG)

 ZENIT Noticias / Roma, 19.08.2026).-     La crítica más reveladora al experimento sinodal de la Iglesia Católica quizás no provenga de sus detractores. Proviene de obispos y cardenales que aceptan la consulta, el diálogo y el discernimiento compartido, pero temen que un método destinado a servir a la Iglesia pueda convertirse gradualmente en un sustituto de su propia misión.

  Esta preocupación ha surgido con inusual claridad en recientes intervenciones desde los Países Bajos, Alemania e Italia, justo cuando el Sínodo sobre la Sinodalidad pasa de sus reuniones formales a una fase de implementación más extensa. El obispo auxiliar Rob Mutsaerts de Bolduque (‘s-Hertogenbosch) ha planteado la cuestión con la mayor franqueza. En una carta abierta al Papa León XIV, publicada el 13 de agosto, pregunta si este proceso, que se ha extendido durante años, está realmente acercando a las almas a Cristo y a la salvación eterna. Para Mutsaerts, esa es la prueba que importa. El proceso, iniciado en 2021 y que formalmente abarca el período 2021-2024, ha implicado una amplia consulta con obispos, sacerdotes, religiosos y laicos católicos. Su implementación continúa, con nuevas etapas planificadas hasta 2028. Sin embargo, Mutsaerts argumenta que la Iglesia debería ahora medir el esfuerzo por los resultados, más que por la actividad.


Una “sinodalidad” que no convence: las dudas mejor planteadas de obispos y cardenales que alzan la voz y apelan al Papa León XIV | ZENIT - Espanol

CURIOSIDAD. Qué dirá Jesús de estos temas?.....

    ZENIT Noticias / Otawwa, 22.08.2026).- Una disputa sobre cómo los capellanes militares pueden hablar de espiritualidad ha planteado una cuestión más amplia en Canadá: ¿puede una institución comprometida con la libertad religiosa exigir a los creyentes que dejen de lado el lenguaje de su fe al abordar asuntos de significado espiritual?Documentos


Ejército canadiense prohíbe a los militares invocar a Dios: esta es la respuesta de la Iglesia católica | ZENIT - Espanol

lunes, 24 de agosto de 2026

"Amerindia" Recuperaar el nombre propio Por Rosa Ramos.-

 Recuperar el nombre propio         23 de Agosto de 2026

[Por: Rosa Ramos]

                                           “Tu nombre me sabe a hierba,

                                 de la que nace en el valle,

                                a golpe de sol y de agua...”

                                             Joan Manuel Serrat

El Padre General de los Carmelitas, P. Miguel Márquez, cada semana graba un mensaje, suele contar algo de lo vivido en esos días, de las comunidades que visita por todo el mundo, resaltando lo positivo, la fe, la Gracia circulando generosamente por todas partes. Sus mensajes son siempre de esperanza, a partir de lo cotidiano, de lo pequeño, invisible a los ojos para la mayoría, visibles al corazón, a la contemplación.

 

Hace unos días lo escuché contar historias mínimas de las vacaciones con su familia, ya que estaba compartiendo unos días de descanso con hermanos, hermanas, cuñados, sobrinos. Precisamente me llamó la atención el relato de una sobrina pequeña, de un año y medio, que está aprendiendo a hablar. Contó admirado que la niña se acerca a cada uno, lo mira e intenta pronunciar el nombre, ensayando con su media lengua. Lo contaba con inmensa ternura, que transmitía.

 

La pequeña comenzaba a conocer a cada miembro de la familia, también a aquellos que veía cada tanto tiempo, y disfrutaba nombrarlos. No lo dijo, pero yo imagino que los adultos se “derretían” al oír su nombre y la miraban o abrazaban agradecidos, lo cual estimulaba a la niñita a repetirlo.

 

Hace muchos años, una teóloga brasileña contaba otra experiencia hermosa, vivía en un barrio pobre, en una comunidad inserta, y oía con dolor a los niños “moradores da rúa”, gritarse por apodos. No se llamaban por el nombre, sino que todos eran llamados por apelativos que subrayaban una condición discriminativa: “Preto”, “Gordo”, “Gordoña”, “Magro”, “Feio”, “Mequetrefe”

 

Una noche organizó una juntada de niños en un terreno baldío, algunos se acercaban con reticencia, pero ella empezó a cantar, después a proponer juegos. Se juntaron un montón, jugaban, se reían, cuando vio que ya había un buen clima sacó golosinas y bebidas, los hizo sentar en rueda para comer. Puso una consigna, primero todos debían decir su nombre propio, y los otros lo repetían, se reían inquietos, se burlaban un poco. Ella iba mirando a los ojos a cada niño y a los otros haciendo comentarios: “qué lindo nombre María”, “Pedro, así se llamaba mi papá”, “yo quiero mucho a un amigo que se llama “José”, “Heloísa, suena muy bonito”… Un ejercicio de memoria y de respeto. La segunda consigna fue que un niño le alcanzara a otro el vaso y los dulces, llamándolo por su nombre.

 

Una dinámica sencilla y audaz, reunirlos, conquistar su confianza, y darles la buena noticia (evangelizar de verdad): todos tenían un nombre y ese nombre era importante, especial, ¡qué lindo era que todos lo conocieran y se llamaran por su nombre!

 

Nombrar es una facultad humana-divina. Uno de los dos relatos de la creación dice que Dios crea y nombra lo que crea, en el otro relato, pone todo lo creado ante la criatura humana para le ponga nombre a cada una. Las tradiciones bíblicas recogen de ese modo en los relatos simbólicos el valor de nombrar, la bondad y belleza de las palabras. El ser y el nombre van juntos.


En la tradición semítica los nombres no eran al acaso, decían quién era la persona y cuál era su misión. Por eso también son frecuentes los cambios de nombre al ser adultos y asumir un papel importante a favor de su pueblo o comunidad.

 

La Biblia subraya el valor de cada persona, porque Dios la conoce y tiene los nombres de sus hijos tatuados en su palma. Esa confianza en el reconocimiento de Dios se confirma en el Nuevo Testamento cuando Jesús se llama a sí mismo buen pastor que conoce y llama por su nombre a cada uno. Y adquiere rostros e historias cuando reconoce y llama a Zaqueo por su hombre. En el relato lucano del rico y el pobre, éste tiene nombre: Lázaro. Y María será consolada en el sepulcro, recobrará fe y fuerzas al sentir -o recordar- la voz de su Rabí pronunciando su nombre.

 

Hasta no hace muchos años, era comunes en las sociedades cristianas los nombres de personajes bíblicos y de santos. Aún hoy en la Iglesia, al ser nombrado el obispo de Roma como primer acto debe elegir su nombre y este indica la orientación que quiere para su pontificado.

 

Sin duda poner el nombre a un hijo es un momento muy importante, un acto de amor y el reconocimiento de una persona singular. A la inversa, privar del nombre a una persona y adjudicarle un número es un acto de violencia tremendo, tatuar un número en la piel, o colocarlo en la ropa de presidiario, llamar a una persona por ese número y no por su nombre propio, es una forma sistemática de denigración, un intento de despersonalización.

 

Me admiraba cómo una amiga aprendía y recordaba el nombre de todos alumnos y compañeros, aún hoy siempre que relata algo lo hace con los nombres de todas las personas. No tengo dudas de que se debe a que estuvo presa en la dictadura y por tres años la llamaron por un número. Otro amigo, con cincuenta años en el exterior me dijo: “quiero volver a Uruguay para oír mi nombre”.

 

Si los padres eligen el nombre más bello y entrañable -por alguna razón- para sus hijos, corresponde después a cada uno reconocerse en ese nombre y darle un sentido propio. Las experiencias tempranas son importantes en ese sentido, luego es performativo es oírlo en la voz de los amigos y de las parejas. El nombre propio pronunciado con amor cobra sentido y valor nuevo.

 

“Tu nombre me sabe a hierba, de la que nace en el valle, a golpe de sol y de agua”, canta Serrat. Así expresa el amor por quien una mañana cerró su puerta y se echó a andar, por amor dejó los montes y se fue al mar, dice la canción. Imaginemos lo que provoca en ella cuando la nombra…

 

Cada uno de nosotros ha oído su nombre pronunciado de muchos modos y tonos, tal vez también con ecos de idiomas diferentes. Nos hace bien, de tanto en tanto, recordar, hacer resonar en lo más hondo esas voces queridas que nos han llamado por nuestro nombre a lo largo de nuestra vida. Recordar esas voces amorosas puede recrearnos, devolvernos la gracia del amor primero y del sacramento del bautismo, que nos animará a reconocer a otros y nombrarlos amándolos.

 

En el relato del carmelita de la sobrinita estrenando su lenguaje, nombrando a cada uno de la familia, en el de la teóloga con los niños de la calle, ayudándolos a recuperar su nombre original, podemos entrever o “entreoír” la voz de Dios recordándonos que nos conoce de modo singular y amoroso. Para Dios no somos esas cifras anónimas de las estadísticas sobre pobreza, migración, muertos en catástrofes o en guerras.

  ATENCIÓN;  BUENA   IDEA,   IMITAR


En el encuentro sabatino, se conversó sobre el paso final de nuestra existencia, quedamos en compartir el TESTAMENTO VITAL. Es una adaptación actualizada de un escrito que Hugo hace muchos años (1995) nos presentó.

TESTAMENTO VITAL Copiado y actualizado de un original español, entregado (1995) por Hugo.

 TESTAMENTO VITAL

A mi familia,  a mis hermanos de comunidad,  a mi médico, a mi sacerdote,  a mi escribano:

Llegado el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que se me vayan a aplicar,  deseo y pido que esta Declaración sea considerada como expresión formal de mi voluntad, asumida de forma  consciente,  responsable y libre, y que sea respetada como si se tratara de un testamento.

  Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios, pero no es el valor supremo y absoluto.  Sé que la muerte es inevitable y pone fin a mi existencia terrena, pero desde la fe creo que me abre el camino a la vida que no se acaba  junto al Señor.

  Por ello yo, el que suscribe   ……

                                                                                                                                Pido que si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios; que no se me aplique la eutanasia activa,  ni se prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte, que se me administren cuidados paliativos adecuados para mitigar los sufrimientos.

  Pido  igualmente ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte.  Deseo poder prepararme para ese paso final de mi existencia, en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe cristiana.

  Suscribo esta declaración después de una madura reflexión.  Y pido a los que me acompañen respeten mi voluntad.   Soy consciente que les pido una difícil  responsabilidad.   Precisamente para compartirla con ustedes y para atenuar sentimientos de culpa,  he leído y firmo esta declaración.     

             Firmado el día :

             Firma:                                                                                                                                                         

domingo, 23 de agosto de 2026

Hay momentos que tenemos el paraguas tan guardado que nos toma de sorpresa el chaparrón y nos empapa, se viene el NIÑO, tengámoslo a mano....

      Un día si y otro también venimos escuchando  las medidas que el gobierno nacional, los municipios departamentales se están preparando por las contingencias que puede acarrear el fenómeno del  Niño.   Parece acertado que gobierno y pueblo se  adelanten a la catástrofe.-

             A nivel de Iglesia se maneja como cierta la visita papal, sobre la cual hemos dado nuestra humilde opinión.   

             Alguien nos proporcionó una entrevista realizada por una periodista peruana,  al vicario, párroco de la Catedral de Florida.       La periodista cumple su función.  El entrevistado dada su situación, creemos debió dar un  paso al costado y pasarle el micrófono a  otro/a integrante de la comunidad.      

            Como están haciendo las autoridades con la venida del Niño anticipándose a la catástrofe;   la Iglesia de Florida y porqué no la nacional,  laicos y clérigos, en corrección fraterna  debemos sugerir  a este clérigo,  que parece no aquilatar en el berenjenal  que se ha metido,  por ende ha metido a la Iglesia, Pueblo de Dios;  a callar y silenciosamente  apartarse de este acontecimiento y del pueblo hasta que se dilucide su  grave, delicada situación.

           Sería muy engorrosa la situación si en plena celebración Papal se aparecieran los miles de damnificados por la mayor estafa nacional, encabezada por el laico de comunión diaria,  líder de la misma,  velado en cuerpo presente luego de auto eliminarse con su famoso Tesla contra maquinaria vial.     

          Sugerimos evitar la catástrofe con cartelería donde se manifestara  la rabia por todo lo sucedido en Florida.    Seríamos primera página mundial.

         En el acierto u error es nuestra opinión.  

                                 Ceb. SanFelipeySantiago

sábado, 22 de agosto de 2026

Dgo.20.- Tpo. Ord. C.A. De la comunidad de Mateo 15,21-28 Reflexiona: José Antonio Pagola


 

  
UNA PREGUNTA

 DECISIVA......

«Y ustedes, ¿quién decís que soy yo?».    Esta pregunta de Jesús no está dirigida solo a sus primeros seguidores.         Es la cuestión fundamental a la que hemos de responder siempre los que nos confesamos cristianos.

Nuestra primera reacción puede ser encontrar rápidamente una respuesta doctrinal y confesar de manera rutinaria que Jesús es el «Hijo de Dios encarnado», el «Redentor» del mundo, el «Salvador» de la humanidad. Títulos todos ellos muy solemnes y ortodoxos, sin duda, pero que pueden ser pronunciados sin contenido vital alguno.

La pregunta de Jesús no nos pide simplemente nuestra opinión. Nos interpela, sobre todo, acerca de nuestra actitud ante él.   Y esta no se refleja solo en nuestras palabras, sino sobre todo en nuestro seguimiento concreto a él.    Como ha escrito algún teólogo: «La breve proposición:   “Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios”, significa algo completamente distinto si la pronuncia Francisco de Asís o la pronuncia uno de los actuales dictadores sudamericanos. El Dios de estos hombres no es el mismo, o, al menos, el Dios al que cada uno invoca para dirigir su conducta».

Las palabras de Jesús piden una opción radical. O bien Jesús es para nosotros un personaje más, junto a otros muchos de la historia, o bien es la Persona decisiva que nos proporciona la comprensión última de la existencia, da la orientación decisiva a nuestra vida y nos ofrece la esperanza definitiva.

La pregunta   «¿quién decís que soy yo?»   cobra entonces un contenido nuevo. No es ya una cuestión sobre Jesús, sino sobre nosotros mismos. ¿Quién soy yo? ¿En quién creo? ¿Desde dónde oriento mi existencia?  ¿A qué se reduce mi fe?

Todos hemos de recordar una y otra vez que la fe no se identifica con las fórmulas que pronunciamos.    Para comprender mejor el alcance de «lo que yo creo» es necesario verificar cómo vivo, a qué aspiro, en qué me comprometo.

Por eso, la pregunta de Jesús, más que un examen sobre nuestra ortodoxia, debería ser la llamada a un estilo de vida cristiano. Evidentemente no se trata de decir o creer cualquier cosa acerca de Cristo.

   Pero tampoco de hacer solemnes profesiones de fe ortodoxa para vivir luego muy lejos del espíritu que esa misma proclamación de fe exige y lleva consigo

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Bielli - Bernada