Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo- E. Galeano
Tomas un caramelo lo desenvuelves, guardas el papelito en el bolsillo para desecharlo en el lugar adecuado, un acto insignificante, pero válido....
Oración para comenzar el encuentro.-
Jorge Alonso 2024.-
Evangelio según la comunidad de Mateo
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.» Palabra del Señor
DIOS ES PARA GENTE SENCILLA..........
Fue hace muchos años, en L’École Biblique de Jerusalén, un maestro de exégesis nos iniciaba en el difícil arte de desentrañar el evangelio de Mateo. Todo parecía poco para captar el sentido último del texto: crítica textual, análisis literario, estructura del pasaje. Un día llegamos a esos versículos en los que Jesús exclama: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla». El profesor hizo un largo silencio. Después nos dijo muy despacio: «No olviden nunca estas palabras. Todo lo demás lo pueden olvidar» . Fue probablemente la mejor lección de exégesis que he recibido nunca. Luego, a lo largo de los años, he podido ver que es así.
Siempre que he tenido la impresión de estar junto a una persona cercana a Dios, ha sido alguien de corazón sencillo. A veces una persona sin grandes conocimientos, otras alguien de notable cultura, pero siempre un hombre o mujer de alma humilde y limpia.
En más de una ocasión he podido comprobar que no basta hablar de Dios para que se despierte la fe. Para mucha gente, ciertos conceptos religiosos están muy gastados, y aunque uno trate de sacarles todo el vigor y sabor que tuvieron en su origen, Dios sigue como «fosilizado» en sus conciencias. Sin embargo, me he encontrado con gentes sencillas que no parecen necesitar grandes ideas ni razonamientos. Intuyen enseguida que Dios es «un Dios oculto», y de su corazón nace espontánea una invocación: «Señor, muéstrame tu rostro».
Me he encontrado también con personas que se mueven siempre en el terreno de lo útil. Algunas abandonan a Dios porque les resulta perfectamente inútil; otras le retienen y dan culto porque les sirve. Sin embargo, he podido conocer a gentes sencillas que viven dando gracias a Dios. Disfrutan de lo bueno de la vida, soportan con paciencia los males; saben vivir y hacer vivir. No sé cómo lo logran, pero de su corazón parece estar siempre brotando la alabanza al Creador. Su vida es un acierto.
He expuesto muchas veces temas religiosos y he hablado de Dios ante gentes muy diversas. En ocasiones me he encontrado con personas que planteaban preguntas y más preguntas sobre toda clase de cuestiones teológicas, sin mostrar el menor interés por encontrarse con Dios. Pero he visto también a gente sencilla cuyos ojos brillaban de forma especial cuando yo leía textos como este del profeta Isaías: «Yo soy el Señor, tu Dios… Tú eres de gran precio a mis ojos, eres valioso y yo te quiero… No temas, que estoy contigo» (Isaías 43,4); o cuando pronunciaba el Salmo 103: «Como un padre siente ternura por sus hijos, así siente ternura el Señor por quienes le temen. Pues él sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que somos barro» (Salmo 103,13-14). Sí, Dios se revela a gente sencilla.
Religión Digital
Jesús no podría predicar «canónicamente» hoy en la Misa debido al clericalismo que se resiste la Sinodalidad. Pero el Evangelio no nació para ser monopolizado por una élite sagrada, sino para ser compartido por todo el Pueblo de Dios, porque el Espíritu Santo no sopla desde los privilegios, sino desde la libertad, la fraternidad y la corresponsabilidad bautismal. Ver noticia original en …
No
dejes que me arrastre la corriente (salmo 68)
¡D i o s m í o !!!,
¿dónde estabas cuando una ola terrorífica provocó el apocalíptico tsunami de Japón,
cuando tembló la tierra y asoló la nación de Haití y Venezuela, cuando asesinaban a miles de personas en Ruanda, en la República del Congo, en Palestina o en el campo de exterminio de Austwich?
Pagola comienza su reflexión como sigue:
APRENDER A DAR
A veces no es tan fácil responder a las preguntas más sencillas. Hemos oído decir con frecuencia que amar es dar. Pero ¿Qué es dar? ...
Creemos haber comentado que Gabriel, hace un tiempo se presentó en la escuela pública de La Paloma, Dpto de Rocha, a la Directora planteándole su disponibilidad de tener un espacio para dar lectura a textos que quizá los alumnos no tengan posibilidad de llegar.
También visitó un hogar de ancianos con el mismo propósito. En los dos lugares recibieron con agrado la propuesta.
Hoy se inició LA TARDE DE LECTURA, en el Salón comunal del Parque Andresito.-
No sabemos cuanto se extenderá el ciclo, lo bueno que comenzó. !!! Podemos decir a Pagola, que aquí donde sale el sol de la Patria, alguien intenta DAR.....
APRENDER A DAR
A veces no es tan fácil responder a las preguntas más sencillas. Hemos oído decir con frecuencia que amar es dar. Pero ¿qué es dar? Muchos suponen que dar es solo privarse de algo, renunciar a algo, «sacrificarse» desprendiéndose de algo. Estamos tan condicionados por nuestra sociedad del bienestar y tan inclinados a poseer, acumular y ganar, que «dar» nos parece algo improductivo. Un empobrecimiento que no estamos dispuestos a aceptar. En nuestra sociedad, quien da sin recibir es una persona poco práctica, sin sentido realista, poco inteligente.
Sin embargo, dar es algo totalmente distinto. El gesto de dar es la expresión más rica de vitalidad, riqueza y poder creador. Cuando damos algo de verdad, nos experimentamos a nosotros mismos llenos de vida, desbordantes, con capacidad de enriquecer a otros, aunque sea en grado muy modesto. «Solo el amor hace que la vida merezca ser vivida. Solo la ayuda a los demás procura la gran alegría de vivir» (Karl Tillmann).
Dar significa estar vivo y ser rico. El que tiene mucho y no sabe dar, no es rico. Es un hombre pequeño, impotente, empobrecido, por mucho que posea. En realidad, solo es rico quien es capaz de regalar algo de sí mismo a los demás.
Necesitamos todos escuchar con más atención y hondura las palabras de Jesús. No quedará sin recompensa ni siquiera el vaso de agua fresca que sepamos dar a un pobre sediento. Hemos de aprender a regalar lo que está vivo en nosotros y puede hacer bien a los demás; dar nuestra alegría, comprensión, aliento, esperanza, acogida o cercanía.
Muchas veces no se trata de cosas grandes ni espectaculares. Sencillamente, «un vaso de agua fresca»: una sonrisa acogedora, una escucha sin prisas, una ayuda a levantar el ánimo decaído, un gesto de solidaridad, una visita, un signo de apoyo y amistad. No lo olvidemos. En el fondo de la vida hay alguien que bendice, acoge y recompensa todo gesto de amor, por pequeño que nos pueda parecer. Se llama Dios, nuestro Padre.
En este día especial para el pueblo mapuche, donde se celebra el comienzo del nuevo ciclo del WIÑOY XIPANTV, “El Regreso del Sol” compartimos este relato de Orlando Yorio cuando anduvo por la Patagonia.
PERTENECEMOS A UN PUEBLO, PROTAGONISTA DE UN CAMINOMe parece que la alegoría del camino que hemos usado es adecuada a este momento del Seminario, y para culminar el esfuerzo de tratar de ver estos últimos diez años de vida de nuestro pueblo.
Y recuerdo los caminos de la Patagonia, -que son muy derechos y largos, sobre todo en el desierto y en la zona de la meseta patagónica- donde llega un momento en que todo parece igual y uno se siente solo y hasta aburrido.