Queridos hermanos ayer alcanzamos el penúltimo escalón del 2020. Para todos y cada uno de nosotros un año insólito, inesperado, donde hemos tenido que apelar a fuerzas de las cuales no teníamos conocimiento. A niveles familiares los lazos se vieron reforzados. Tuvimos menos contactos físicos pero mucho apoyo, estímulo y generosidad al extremo. Nuestra Ceb. no escapó a esta situación, nos vimos sorprendidos, qué hacer ? Conversando con Mercedes nos ofrece y estimula a usar su espacio, los sábados de tarde que ella no utiliza, sin límites de tiempo y con un aforo como se dice ahora de hasta 100 personas. (ZooM) Sabemos no es lo mismo que reencontrarnos en nuestras casas, nos perdemos noches de paladares negros, Hugo lo ha manifestado en cuanta oportunidad tiene, le entendemos y comprendemos, pero la situación en lugar de atenuarse tiende a descontrolarse. Nos dicen estamos 40 veces peor que en marzo.
La reunión de ayer, salvo opinión distinta, creo que ha sido muy esclarecedora al decir del Evangelio...."estamos para allanar el camino"...... parafraseando a Pagola......
Somos creyentes sencillos, humildes, conocidos solo en nuestro entorno. Personas entrañablemente buenas. Tratamos de vivir desde la verdad y el amor. Tratamos de «allanan el camino» hacia Dios.
Luego de la reunión digamos normal, incluida la "comunión" , Marta Boiocchi realizó un pequeño relato de su estadía en tierras Haitianas, del cómo y porqué llegó hasta ahí y su involucramiento, tal es así su proyecto fue por tres años, terminando cerrar 15 años de aprendizajes a cambio de sembrar La Palabra, con testimonio de vida, única forma de conquistar voluntades. Lamentablemente un problema técnico interrumpio el relato, que seguramente continuará......
Luego de resaltar estas vivencias; no queremos dejar pasar por alto la concurrencia al 98% de nuestros hermanos, alegría inmensa de compartir ésta su mesa virtual, incómoda, fría, sin "vituallas finales" pero que aunque no lo tengamos presente, nos enriquecen, nos estimulan a continuar derribando escollos, pensando formas y actitudes nuevas que entre todos sin la ausencia de nadie que se precie constructor de la Ceb. llegaremos al día ansiado de reuniones donde los deseos de Atilano de la TERNURA puedan ser alimento de nuevos logros personales y grupales. Poco, pequeños pero sinceros y de corazón.-
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