.....a veces discurrimos sin sentido de si Lázaro estaba muerto de verdad o era solo aparente... Lo que pretende el evangelista es brindar una espléndida catequesis, que se daba en vísperas del bautismo, para que vieran en la resurrección de Lázaro su propio proceso de transformación interior, el paso de la muerte psicológica a la nueva vida. El evangelista, el Señor Jesús en definitiva, lo que pretende es que descubramos y experimentemos que "Yo soy la resurrección y la vida", "he venido para que tengan vida abundante". Estamos ante un relato interpelante: el Lázaro, muerto, medio muerto, tullido o enfermo soy YO. Tenga la calidad de vida que tenga, puedo vivir una vida mejor. Para ello el Señor resucitado me invita a vivir la amistad con él, como Lázaro, y estar pendiente de su Palabra fecunda creyendo en su cercanía auxiliadora.
Hay que tener el conocimiento de nuestra condición de enfermos, necesitados de vida, anémicos, en mayor o menor medida, Anthony de Mello afirma que la mayoría estamos dormidas, ahogados de drogas, medio muertos.......
Es preciso escuchar la Palabra de Jesús, el grito que nos llama a salir fuera del sepulcro. Sin el acercamiento a su Palabra, es imposible recuperarse. En la comunidad sentimos realmente que: "Tu palabra me da vida"; cuando la religiosidad se reduce a rezos, prácticas, cumplimientos y no es una relación personal con el Resucitado. ... "Si hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto" (Jn.11,21) Reprocha Marta a Jesús, Si la vivencia religiosa hubiera estado centrada en Jesús, muchos que nos decimos cristianos, no estaríamos muertos......
Comentario abreviado de "El Don de la Palabra" (2005) C.A. de Atilano ALAIZ.-
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