Yo lo hago a caballo con sotana parda por el tiempo;
así lo deben ver, los que anteponen títulos antes que el Evangelio sembrado................. 👇
MARCA SOBRE IMAGEN AGRANDA ☝Yo lo hago a caballo con sotana parda por el tiempo;
así lo deben ver, los que anteponen títulos antes que el Evangelio sembrado................. 👇
MARCA SOBRE IMAGEN AGRANDA ☝UNA ESCALADA EN LA GUERRA RUSIA-UCRANIA PUEDE PONER EN PELIGRO LA VIDA SOBRE LA TIERRA. Leonardo Boff
LEONARDO BOFF: DEBEMOS RESPETAR LA FORMA COMO DIOS QUISO APROXIMARSE A NOSOTROS. Bernardo Costa
https://redescristianas.net/leonardo-boff-la-fuerza-de-los-pequenos-2/
EL PAPA: LA TIERRA SUFRE. NECESITAMOS POLÍTICAS PREVISORAS DE ECOLOGÍA INTEGRAL. Alessandro de Carolis
https://redescristianas.net/el-futuro-de-la-religion-segun-jose-ma-castillopedro-m-lamet/
https://redescristianas.net/juan-gerardi-profeta-y-martir-de-la-memoria-historicafernando-bermudez/
Con esta concelebración damos comienzo a otras que realizaremos durante el año, cumpliendo con el legado de ATILANO. Un agradecimiento muy especial a JORGE. Lamentablemente tres ausencias, dos justificadas, Madilene , Martha. Maida no ha dado señales de vida.-
En el Nombre de este Dios comunión, que nos convoca a la fraternidad-sororidad universal. Confiando en el amor incondicional del Padre-Madre, ... la inspiración del Hijo Crucificado-Resucitado y... el fuego del Espíritu. Amén.
Si algún golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Te torna pájaro que quiebra el vuelo
Y te revuelca con el ala herida.
Y hay tanto viento para andar las ramas.
Tanto celeste para echarse encima.
Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima.
Por qué caerse y entregar las alas
Por qué rendirse y manotear las ruinas
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala
Y la esperanza, quien nos ilumina
Si hay un golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Abrí los ojos y tragate el cielo
Sentite fuerte y empujá hacia arriba.
Los invitamos a repetir alguna frase que nos toca más en este momento. Buscamos que ayude a templar el corazón para poder contemplar nuestra vida.
Tiempo personal:
Si te parece, lo podes escribir.
Reflexión:
También una y otra vez tenemos que asumir que mis decisiones están en diálogo, en confrontación, en tensión con las decisiones de otros. Con estructuras, formas de relacionarnos, de las cuales podemos o no estar de acuerdo. Así como me equivoco, los otros también se equivocan y mucho más.
Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar? a continuación Evangelio...-
Lejos de ceder al despertar [expresión de origen afroamericano que se refiere al movimiento de “despertar” a cuestiones de justicia social y racial], la Iglesia Católica necesita cambiar gran parte de su vocabulario si quiere ser verdaderamente evangélico, acogedor y sinodal . El comentario es de Robert Mickens , publicado por La Croix International , 2023-04-15. La traducción es de Moisés Sbardelotto . Fue alentador ver a los líderes de congregaciones religiosas masculinas y femeninas en Francia pedir la semana pasada una reevaluación del lenguaje que usan en sus comunidades, especialmente en la forma en que describen y se dirigen a quienes, como ellos, ocupan puestos de autoridad. La razón por la que quieren cambiar ciertas palabras y títulos es parte de un esfuerzo continuo para corregir todos los elementos y situaciones que podrían conducir a cualquier tipo de abuso de las personas (especialmente los jóvenes) a su cargo.
Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios;
iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido.
Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se
puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de
reconocerlo.
Él les dijo:
«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».
Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
«Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».
Él les dijo:
«¿Qué?».
Ellos le contestaron:
«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».
Entonces él les dijo:
«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».
Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.
Pero él desapareció de su vista.
Y se dijeron el uno al otro:
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
CAMINAR JUNTOS Y JUNTO A JESÚS
Una vez más es el primer día de la semana, e iban juntos los discípulos. Pero iban entristecidos porque habían asesinado al Maestro, igualmente se daban ánimo mutuamente y caminaban, hasta que se sumó un tercero, al que le contaron porque iban tristes, y también le relataron lo que las mujeres habían dicho sobre el sepulcro vacío. A pesar de los prejuicios hacia las mujeres, igualmente ellos habían quedado intrigados con su relato y se lo dijeron.
Ese tercero sabemos que es Jesús, pero el relato dice que no lo vieron, y es que desde la tristeza y la nostalgia no es posible abrirse a la resurrección.
Nosotros también, cuántas veces estamos tristes o desesperanzados por los problemas o por el entorno que nos rodea, y entonces no emos a Jesús, no lo experimentamos, creemos que no hay solución y que no podemos más. Pero Jesús está, aunque no lo veamos y nos deja hacer los procesos sin interferir, como con los caminantes de Emaús.
Jesús toma la iniciativa, se hace un peregrino y camina con ellos, se hace un itinerante. Jesús se acerca al dolor humano y a la desesperanza. Él se hace compañero de camino, con sensibilidad, respeto y misericordia. Jesús se acerca, acompaña, escucha, y los deja libres en su sentir. Es una escucha compasiva, capaz de ablandar el corazón y ayudar a transitar el camino de su Palabra…«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Solo la cercanía de Jesús puede encender nuestro corazón.
Emaús es el camino real donde Jesús nos invita a transitar; ese camino real donde la Cruz nos ayuda a dimensionar las verdaderas motivaciones de nuestro seguimiento como discípulos. Sabemos que Él va con nosotros.
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Sí, quédate con nosotros Jesús. Ese pedido es también dicho por nosotros, es un pedido de ayuda, de acompañamiento para enfrentar a la oscuridad de la noche. Cuantas veces se nos avecinan noches oscuras y solo la compañía de Jesús nos ilumina el camino, pues Él es el camino y la luz.
Jesús se queda y aun más toma el pan, lo bendice y lo parte, y ese era el signo que necesitaban para reconocerlo.
Viven una experiencia profunda, espiritual, real sin duda, pero no para ver con los ojos corporales, sino con los ojos de la fe.
También nosotros, hacemos esa experiencia de la presencia real de Jesús en la Eucaristía, especialmente, pero también en los acontecimientos de nuestra vida cotidiana, de nuestras luchas por las injusticias.
Recuerdo una experiencia, en la que decir una frase sin pensar me salvó de una situación. Teníamos un pequeño taller de costura hace años, los niños pequeños y fuimos estafados. Cerramos el taller. Perdimos todo, las máquinas, el auto y casi la casa. Entonces armé un curriculum y Sali a pedir horas docente de portugués. Conseguí un entrevista en el London Institute. Voy y me encuentro con varias mujeres que hablaban sin parar de sus deudas y de las tarjetas de crédtito, mientras aguardaba mi entrevista. Se me acerca la que me iba a entrevistar y me dice: -- tú no dices nada de eso que hablan? Y le contesté: -- No. Porque para mí lo mejor está por venir. Me dice que cualquier cosa me llama y me fui. Al día siguiente me pide que vaya, a su casa particular. Llego y me abre la puerta con una enorme sonrisa. La miro y no entiendo nada. Me dice.—no me vas a preguntar por qué mi sonrisa? (pienso que sacó la lotería y pago las deudas), contesto.—No. Ni idea. Y me dice, es que lo mejor está por venir!
En ese momento me di cuenta de lo que había dicho. Me asignó varios grupos y pudimos salir adelante.
Jesús estaba conmigo en ese Emaús, aunque yo no lo reconocí en seguida.
Él conoce y se conmueve con nuestros dolores. Camina con nosotros y parte su Pan. Y es en lo sencillo, pequeño, escondido. No en cosas grandiosas, fantásticas.
Y nuevamente debemos reforzar la certeza de que la experiencia de Jesús la vivimos en comunidad. Él no nos quiere solos por los caminos, sino juntos y en el camino que nos lleva a Jesús.
Podemos meditar estas preguntas.
¿Cómo fue mi “camino de Emaús” personal?
¿En qué momentos de mi vida sentí a Jesús como compañero de camino?
¿Qué significa para mi “caminar con otros”?
NO HUIR A EMAÚS......
No son pocos los que miran hoy a la Iglesia con pesimismo y desencanto. No es la que ellos desearían. Una Iglesia viva y dinámica, fiel a Jesucristo, comprometida de verdad en construir una sociedad más humana.
La ven inmóvil y desfasada, excesivamente ocupada en defender una moral obsoleta que ya a pocos interesa, haciendo penosos esfuerzos por recuperar una credibilidad que parece encontrarse «bajo mínimos». La perciben como una institución que está ahí casi siempre para acusar y condenar, pocas veces para ayudar e infundir esperanza en el corazón humano. La sienten con frecuencia triste y aburrida, y de alguna manera intuyen –con el escritor francés Georges Bernanos– que «lo contrario de un pueblo cristiano es un pueblo triste».
La tentación fácil es el abandono y la huida. Algunos hace tiempo que lo hicieron, incluso de manera ruidosa: hoy afirman casi con orgullo creer en Dios, pero no en la Iglesia. Otros se van distanciando de ella poco a poco, «de puntillas y sin hacer ruido»: sin advertirlo apenas nadie se va apagando en su corazón el afecto y la adhesión de otros tiempos.
Ciertamente sería un error alimentar en estos momentos un optimismo ingenuo, pensando que llegarán tiempos mejores. Más grave aún sería cerrar los ojos e ignorar la mediocridad y el pecado de la Iglesia. Pero nuestro mayor pecado sería «huir hacia Emaús», abandonar la comunidad y dispersarnos cada uno por su camino, hundidos en la decepción y el desencanto.
Hemos de aprender la «lección de Emaús». La solución no está en abandonar la Iglesia, sino en rehacer nuestra vinculación con algún grupo cristiano, comunidad, movimiento o parroquia donde poder compartir y reavivar nuestra esperanza en Jesús.
Donde unos hombres y mujeres caminan preguntándose por él y ahondando en su mensaje, allí se hace presente el Resucitado. Es fácil que un día, al escuchar el Evangelio, sientan de nuevo «arder su corazón». Donde unos creyentes se encuentran para celebrar juntos la eucaristía, allí está el Resucitado alimentando sus vidas. Es fácil que un día «se abran sus ojos» y lo vean.
Por muy muerta que aparezca ante nuestros ojos, en esta Iglesia habita el Resucitado. Por eso también aquí tienen sentido los versos de Antonio Machado: «Creí mi hogar apagado, revolví las cenizas… me quemé la mano». JoséAntonioPagola
Montevideo, 19 de abril del 2023 La Comisión Memoria Muchachas de Abril la invita a ud, al acto de homenaje a las Muchachas de Abril el 21 de abril a las 18 hs en Mariano Soler 3098.
Este brutal asesinato de tres jóvenes
muchachas durante la dictadura, Laura Raggio, Diana Maidanic y Silvia Reyes, da
lugar cada año a sentidos homenajes en los que el barrio participa activamente.
El homenaje se realiza en la calle, y cuenta con la participación delDr. Martin Fernández, abogado, Crysol, familiares, el Alcalde y la Intendenta de Montevideo, cerrando el acto el dúo Spuntone y Mendaro. Dada la hora, y el frío en esta época del año, el acto es necesariamente breve. Quedamos a su disposición por toda información necesaria.
099 925 870 095 268 939