MARCA SOBRE IMÁGEN AGRANDA...
Comparto aquí esta imagen recibida por las redes sociales que lleva por título:
"CRISTO Y MUCHOS DE SUS SEGUIDORES EN 2026"
¿No os suena de algo? Un cordial saludo: Juan
30 de Agosto de 2026
[Por: Rosa Ramos]
“Hay razones del corazón, que la razón no comprende”
Pascal
“… necesitamos poner palabra a lo que nos incumbe radicalmente,
sabiendo que siempre quedarán cortas o serán simples balbuceos…”
Armando Raffo, sj
La palabra “misterio” viene del verbo griego “myein”, que se traduce por cerrar los labios. Y sin embargo han corrido ríos de tinta a lo largo de los siglos para decir algo acerca del Misterio con mayúsculas, así como de otros y en particular del misterio humano. ¿Será, como decía Armando Raffo, que necesitamos poner palabra a lo que nos incumbe radicalmente, aún a sabiendas de que apenas damos rodeos, intentado porfiada y torpemente aproximarnos con balbuceos?
Hace pocos días falleció Rubén Rada, músico, compositor y cantante uruguayo. Que la gente se muera no es ningún misterio, que le ocurra a una persona de 83 años lo es aún menos, es “lo normal”. Pero ¿qué genera la muerte alrededor? ¿qué generó en este caso particular en un pueblo entero? Lo que he visto y oído en estos días me ha conmovido, generando admiración, asombro e interrogantes más “radicales”. Sin duda hay razones del corazón que aquí se expresaron vivamente.
Lo que se vivió en estos días a partir de la muerte del “Negro Rada” me generó una reflexión acerca de la espiritualidad de mi pueblo laico y su misterio.
¿Quién era este hombre? Fue un niño muy pobre, que confesaba haber pasado hambre, junto a sus hermanos. Recordaba agradecido los cuidados y consejos de su madre y su tía, melliza de su madre. Había mal cursado apenas la mitad de la educación primaria. Escribía mal y con faltas de ortografía. Nunca estudió música, pero tenía oído absoluto y fue un genio componiendo canciones y haciendo música. Integró bandas y luego se destacó como solista (si bien solía cantar acompañado por sus hijos y por muchos cantantes). Vivió en su país, pero también largos años en otros. No seguiré con detalles biográficos, su trayectoria puede leerse, o escucharse en entrevistas. Es fácil acceder a su inmensa producción discográfica y hay una película documental del 2024 que lleva su nombre.
Lo que importa plantear aquí es lo que suscitó su muerte en el pueblo y lo que eso nos interpela. El modo en que la gente vivió la muerte de Rada y la hizo suya, queriendo expresarle la gratitud escenificando sus canciones, realmente fue extraño y conmovedor, fue como un Pentecostés para el paisito. Muerto Rada desató una mística inusitada, bella, colorida, amén de dolida, extraña en este país, que se propagó como chispas de fuego hasta alcanzar a todos. Sorprendió ese lenguaje común de lágrimas, canto y baile que permite quizá atisbar una vocación de bondad y unidad.
¿Por qué este músico provocó llanto y movilización de todo un pueblo? Había en Rada un misterio de unidad, reconciliación y resiliencia que viviendo era admirado por muchos, pero muriendo nos encendió a todos, siguiendo la metáfora. Quizá oscuramente intuimos que su persona y la música que le brotaba de todo el cuerpo, así como su alegría inmensa de vivir, nos redimía de la culpa de la esclavitud a que fue sometida su estirpe africana. De modo misterioso y providencial la vida de los buenos nos abuena, y al morir sus virtudes estallan expandiéndose en miríadas que nos tocan. No estoy santificando a Rada, solo formulando hipótesis de comprensión de lo acaecido.
A pocas horas de su partida “de este plano”, -se decía en este ambiente secularizado uruguayo- fue impresionante el éxodo desde distintos barrios de Montevideo hacia la calle Isla de Flores, espacio emblemático del candombe. Allí empezaron a sonar las lonjas, y la gente a aplaudir, a bailar.
No es extraño que en el Barrio Sur suenen tambores, tampoco es tan raro que a un genio de la música se lo salude así. Lo extraño y conmovedor fue como ese sonido convocó a tantos. El origen de las famosas “llamadas”, fue precisamente el toque de tambores con que los esclavos africanos se llamaban a reunión. Siglos después, “el Negro”, esa noche, llamó a sus hermanos de todas las razas, de la única raza humana, como decía él. Acudió gente de diferentes clases sociales, edades y estados. Una religiosa argentina me lo contó feliz que se sumó con otras Hermanas a esa “fiesta de la espiritualidad uruguaya”. Desde muy lejos alguien me escribía: “orgulloso de ser uruguayo”.
Seguían las sorpresas, a nivel de Presidencia se declaró “duelo oficial” para el día siguiente y que el velatorio público se realizara en el amplio Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Ambas decisiones suponían un enorme reconocimiento del valor cultural de Rubén Rada. A estas decisiones se sumaron otras privadas: extrañamente los canales de televisión interrumpieron su programación, para ese día, y los siguientes, transmitir en vivo lo que sucedía, además de entrevistas y canciones.
El día 27 de agosto, desde las 15 hasta pasadas las 21 horas, hicieron largas filas miles de personas para pasar un instante frente al féretro y ofrendar una rosa, una foto, un cartel, una carta o una botella de vino. Sí, ¡también vino! Tan inédito como esa ofrenda fue escuchar en el suntuoso recinto durante todo el tiempo las canciones de Rada, cantarlas y con frecuencia aplaudir y bailar ante el ataúd. También llegaron y bailaron artistas de Argentina, y siempre se sumó su familia, familia de músicos como él. Nunca se había visto bailar en el Palacio Legislativo y más extraño aún: en un velatorio. Los medios transmitían en directo desde allí y se multiplicaban los videos por las redes.
¿Cómo explicar que, en un pueblo poco expresivo y poco dado a estridencias, se dieran estas expresiones? Tanto dolor, a la vez que tanto amor. Hacía un mes que Rada, que tanto amaba la vida, luchaba por vivir, que su familia lo acompañaba en esa lucha. Esa familia agotada de ese tiempo tan duro no se replegó, a ejemplo de él, se entregó, se expuso, sin retaceo ni pudor. Sus hijos no dejaron nunca de llorar, pero tampoco de abrazar y agradecer. En tanto todo el pueblo uruguayo, sin divisiones partidarias, y sus amigos argentinos, multiplicaban los gestos de gratitud y cariño.
¿Cómo se logró tal milagro de amor? ¿Fue la figura del artista notable y creativo que ofreció a todos su música durante tantas décadas? ¿Fue la persona misma de Rada, su alegría, su ternura, su humildad y autenticidad proverbial? Ahí entra lo histórico con toda su densidad y responsabilidad, lo que se construye desde lo dado. Ahí entran los otros -tantos otros en la vida de este hombre- como reverberaciones del Otro, entra el misterio humano y el Misterio. Aunque los uruguayos no se distingan por su religiosidad, creo que se distinguen por su profunda espiritualidad.
A partir del fenómeno de cómo vivió este pueblo la despedida de Rada las preguntas por las razones del corazón se repiten y siguen calando. ¿Qué imaginarios de vida en plenitud subyacen a las personas y a los pueblos, concretamente al nuestro? ¿Será que todos, más allá de ideologías y religiones, nos soñamos semejantes a Rada, humildes, buenos y generadores de unidad? ¿Será que, a pesar de nuestros empeños por acomodarnos a la sociedad, soñamos ser auténticos?
Cientos de canciones tenía grabadas Rada, muchísimas se recordaron y sonaron en estos días, pero quizá las más cantadas fueron “Mi país” y “Muriendo de plena”. (disponibles en internet)
¿Qué imaginario nostálgico de país unido y feliz, nos mueve al cantar “Mi país”? Acaso detrás del gris y la expresividad medida, ¿nos gustaría vestir como él, desafiando la sobriedad y las modas? Cuando cantamos “Muriendo de plena”, ¿somos irreverentes, o será que soñamos cantar y bailar viviendo y hasta muriendo? ¿Acaso el pueblo uruguayo poco proclive a la fe ultraterrena, tiene una nostalgia de Absoluto y un sueño de eternidad inconfesado?
|
APRENDER DE JESÚS LA ACTITUD ANTE EL SUFRIMIENTOPocos aspectos del mensaje evangélico han sido tan distorsionados como la llamada de Jesús a «tomar la cruz». De ahí que no pocos cristianos tengan ideas bastante confusas sobre la actitud cristiana ante el sufrimiento. Recordemos algunos datos que no hemos de ignorar, si queremos seguir al Crucificado con mayor fidelidad.
En Jesús no encontramos ese sufrimiento que hay tantas veces en nosotros, generado por nuestro propio pecado o nuestra manera desacertada de vivir. Jesús no ha conocido los sufrimientos que nacen de la envidia, el resentimiento, el vacío interior o el apego egoísta a las cosas y a las personas. Hay, por tanto, en nuestra vida un sufrimiento (según los expertos, puede llegar en algunas personas al 90% de lo que sufren) que hemos de ir eliminando precisamente si queremos seguir a Jesús.
Por otra parte, Jesús no ama ni busca arbitrariamente el sufrimiento ni para él ni para los demás, como si el sufrimiento encerrara algo especialmente grato a Dios. Es un error creer que uno sigue más de cerca a Cristo porque busca sufrir arbitrariamente y sin necesidad alguna. Lo que agrada a Dios no es el sufrimiento, sino la actitud con que una persona asume el sufrimiento en seguimiento fiel a Cristo.
Jesús, además, se compromete con todas sus fuerzas para hacer desaparecer en el mundo el sufrimiento. Toda su vida ha sido una lucha constante por arrancar al ser humano de ese padecimiento que se esconde en la enfermedad, el hambre, la injusticia, los abusos, el pecado o la muerte.
El que quiera seguirle no podrá ignorar a los que sufren. Al contrario, su primera tarea será quitar sufrimiento de la vida de los hombres. Como ha dicho un teólogo, «no hay derecho a ser feliz sin los demás ni contra los demás» (Ignacio Larrañeta).
Por último, cuando Jesús se encuentra con el sufrimiento provocado por quienes se oponen a su misión, no lo rehúye, sino que lo asume en actitud de fidelidad total al Padre y de servicio incondicional a los hombres.
Antes que nada, «tomar la cruz» es seguir fielmente a Jesús y aceptar las consecuencias dolorosas que se seguirán, sin duda, de este seguimiento. Hay rechazos, padecimientos y daños que el cristiano ha de asumir siempre. Es el sufrimiento que solo podríamos hacer desaparecer de nuestra vida, dejando de seguir a Cristo. Ahí está para cada uno de nosotros la cruz que hemos de llevar siguiendo sus pasos.
TESTAMENTO V I T A L.-
Algunas reflexiones recibidas sobre el Testamento Vital.-
Desde la partida de papá y mamá, mi aprecio a la vida y la muerte se vieron trastocados, y la constancia de una vida fugaz y muy temporal se hizo presente. Hoy sigo celebrando la vida, con mucha esperanza y fe, satisfacción de haber vivido una buena vida donde el premio final será el descanso. Por fe, mi apego a la vida, la conservaré mientras pueda, pero reconociendo mi mortalidad y sobre eso no hay nada que pueda hacer al respecto. Mi sufrimiento y expiación será que no pueda tomar mi vida porque no me pertenece por mi fe, pero si, cuando llegue ese momento, quisiera decir al doctor, por favor, sea tan gentil y desconecte esa maquina. En estos días, casualmente estuve pensando en eso, si mi salud se deteriora como explicar a mis hijos que no quisiera que me retuvieran cuando el dia se presente y ya no hubiera nada que hacer, y animarles que no lloren por mi, pues viví una buena vida y ya valió!! en tal caso lloren por ellos, por la separación. Esta anécdota, me quedó con papá sobre todo, que el intentaba continuar la vida a como de lugar, y la atención medica a la que accedió fue deficiente. De manera que yo no cerraba el duelo, porque la vida fue injusta y lo arrebató contra su voluntad. Bien algunos querrán seguir conectados a la maquina, yo en mi caso, y esta es una opinion muy personal de que este lugar es menos paraiso y mas valle de lagrimas, de manera que siendo obediente por la fe, celebro la vida, pero cuando llegue el momento y no hubiera nada que hacer, pido hoy, que respeten también mi derecho a partir y cerrar esta hermosa experiencia, esta es mi opinion muy personal y no juzgo a quien quiere partir o permanecer.....Saludos, abrazos..... H.G.M. desde Asunción Paraguay.
Totalmente de acuerdo; lo firmo.- C. S.
Gracias; con mi esposo se recurrió a los cuidados paliativo🙏 S.R. A.
Me parece excelente, valiente y compartible. No sé que valor legal tiene, pero los felicito. J.Q.
Estuve en las partidas de mis padres, dolorosas, siguiendo sus voluntades de no encarnizarse con tratamientos inadecuados, lo mismo quiero para mi. M.C.Ch.
Gracias por compartir y se lo pasé a mi hno que también que disfruta vuestras publicaciones.. acá en el jardineo, a la nochecita seguro lo leo, el tema se ve más que interesante......
Muchas Gracias por este "Testamento" que nos comparten hoy y que nos abre a la posibilidad de reflexionar sobre este tema ineludible ..
En mi historia personal, la enfermedad y la muerte han estado "amasadas" naturalmente con las otras realidades de mi cotidiano desde muy chico, gracias a una gran maestra que tuve en ello, mi vieja.. Mi primer encuentro con la realidad de la muerte fue cuando yo tenía 4 años de edad, había fallecido un primito de apenas 1 mes y medio de vida, y como lo velaban a la vuelta de casa, mi madre me llevó con ella, recuerdo mi reacción fue "qué lindo bebé" y al irme abalanzando sobre el inocente, un vecino me agarró en brazos y me sacó para afuera.. ya más adolescente, como vivíamos a los fondos de la casa de mis abuelos paternos, recuerdo a mi vieja decirme alguna que otra vez "andá a ver si tu abuela precisa que la ayudes a dar vuelta al abuelo en la cama" que estaba postrado, auxilio que ella le prestaba frecuentemente a sus suegros vulnerables, estas experiencias enseñanzas vitales me han marcado profundamente por lo cual me inclino naturalmente, a estar cercano, lamentablemente no tanto como quisiera, a viejos y enfermos.. y como digo, todo esto vivido en la más absoluta normalidad, "amasado" con las otras realidades de cualquier otro gurí de aquella época, pues hoy, en Uruguay, estamos celebrando "la noche de la nostalgia" y yo tengo nostalgia de mi preciosa adolescencia juventud (sobre todo la de los 14 a los 18) y "nostalgeo" aquellos bailes en el barrio, en casa de amigos, o en la Parroquia, y los del Club Náutico (Punta Gorda) o los de la discoteca Zorba de Solymar que venía al Club Malvin, o los del "Dancing Days" (en donde estaba el antiguo cine Maracaná en Malvin, y hoy hay un Supermercado) y deliraba con Charly García y el rock argentino, o con Queen.. y amanecer caminando de vuelta al barrio con los amigos/as.. En cuanto a mi final sobre esta tierra, ya hace varios años que he rezado y reflexionado sobre ello, además también por la realidad vocacional que he abrazado y me hace feliz, en celibato laical, entonces al no tener mujer ni hijos, tomé la previsión de escribir y dárselo a 2 familiares, que supuestamente, al ser más jóvenes que yo, me sobrevivirán, allí simplemente pido por caridad poder cumplir mi deseo, que en caso de enfermedad o accidente que me dejen incapacitado a manifestarme, pueda recibir los auxilios médicos necesarios, y en caso de ser una situación irreversible, solo los cuidados paliativos, que no solo alivian a la persona, sino que también dignifican en esas situaciones complejas, manifestación de cuidado y respeto amoroso.También que quiero vivir esos momentos, esté conciente o inconciente, en la mayor soledad, obvio, que sea posible, por lo cual no le avisen a otro familiar o amigo sobre ello, y luego de 2 días que haya partido, si quieren lo hagan, y no organicen, por ejemplo una Misa espacial, sino que el que quiera y por inmensa caridad con mi alma, me recuerde si en su Misa cotidiana y con una Salve o Ave.. y con la misma caridad cremen mis despojos y los lleven al Santuario de mi Amada devoción Mariana (no estoy de acuerdo con el desparramo de cenizas, pero no juzgo a quien lo haya hecho, mi mayor respeto) Este desaparecer, este querer vivir todo ello en la mayor soledad que sea posible, me remite mucho al deseo, al gemido de nuestro Hno mayor Carlos "pasar inadvertido sobre esta tierra como un viajero en la noche"... Y al final escribí en mi pedido "creo que la muerte es nuestro último Grito de Liberación y Vida, y la gran oportunidad para el último acto de Abandono en brazos del Padre, nuestra primer y definitiva vocación ¡Seremos en Dios! Y lo firmo como "el negro". J.M. (para nosotros el J.)
Recibimos esta reflexión de vario/as blogueras: (Desde España, casualmente)
Es un tema muy polémico que puede tener no pocos matices. A mí no me gustaría que me tuvieran días y días enchufados a una máquina si ya no hay ninguna solución. De todos modos dejo aquí lo que decía el Papa Francisco sobre este tema: El Papa Francisco rechaza la eutanasia y el suicidio asistido por considerarlos una derrota y un reflejo de la "cultura del descarte", defendiendo en su lugar el acompañamiento y los cuidados paliativos.Postura oficial y rechazo a la eutanasia defensa de la vida natural: El Papa sostiene que la vida es un derecho y que la muerte debe ser acogida en su curso natural, nunca administrada o provocada por la mano humana.Contra el descarte: Afirma que la eutanasia no es una muestra de compasión real, sino un fracaso del amor que elimina a la persona para eliminar su sufrimiento.Acompañamiento: Insiste en que se debe estar al lado del enfermo terminal mediante cuidados paliativos, sin abandonar jamás a nadie, incluso ante males incurables.Rechazo al ensañamiento terapéutico Lícito rechazo: A pesar de oponerse a la eutanasia, Francisco ha reiterado el magisterio tradicional de la Iglesia sobre el ensañamiento terapéutico.Proporcionalidad: Considera moralmente lícito renunciar a tratamientos extraordinarios o desproporcionados cuando ya no hay esperanza de curación, aceptando la muerte sin buscar precipitarla de forma artificial.
(Una muerte anunciada.....Del BLOG)
ZENIT Noticias / Roma, 19.08.2026).- La crítica más reveladora al experimento sinodal de la Iglesia Católica quizás no provenga de sus detractores. Proviene de obispos y cardenales que aceptan la consulta, el diálogo y el discernimiento compartido, pero temen que un método destinado a servir a la Iglesia pueda convertirse gradualmente en un sustituto de su propia misión.
Esta preocupación ha surgido con inusual claridad en recientes intervenciones desde los Países Bajos, Alemania e Italia, justo cuando el Sínodo sobre la Sinodalidad pasa de sus reuniones formales a una fase de implementación más extensa. El obispo auxiliar Rob Mutsaerts de Bolduque (‘s-Hertogenbosch) ha planteado la cuestión con la mayor franqueza. En una carta abierta al Papa León XIV, publicada el 13 de agosto, pregunta si este proceso, que se ha extendido durante años, está realmente acercando a las almas a Cristo y a la salvación eterna. Para Mutsaerts, esa es la prueba que importa. El proceso, iniciado en 2021 y que formalmente abarca el período 2021-2024, ha implicado una amplia consulta con obispos, sacerdotes, religiosos y laicos católicos. Su implementación continúa, con nuevas etapas planificadas hasta 2028. Sin embargo, Mutsaerts argumenta que la Iglesia debería ahora medir el esfuerzo por los resultados, más que por la actividad.
ZENIT Noticias / Otawwa, 22.08.2026).- Una disputa sobre cómo los capellanes militares pueden hablar de espiritualidad ha planteado una cuestión más amplia en Canadá: ¿puede una institución comprometida con la libertad religiosa exigir a los creyentes que dejen de lado el lenguaje de su fe al abordar asuntos de significado espiritual?Documentos
Recuperar el nombre propio 23 de Agosto de 2026
[Por: Rosa Ramos]
“Tu nombre me sabe a hierba,
de la que nace en el valle,
a golpe de sol y de agua...”
Joan Manuel Serrat
El Padre General de los Carmelitas, P. Miguel Márquez, cada semana graba un mensaje, suele contar algo de lo vivido en esos días, de las comunidades que visita por todo el mundo, resaltando lo positivo, la fe, la Gracia circulando generosamente por todas partes. Sus mensajes son siempre de esperanza, a partir de lo cotidiano, de lo pequeño, invisible a los ojos para la mayoría, visibles al corazón, a la contemplación.
Hace unos días lo escuché contar historias mínimas de las vacaciones con su familia, ya que estaba compartiendo unos días de descanso con hermanos, hermanas, cuñados, sobrinos. Precisamente me llamó la atención el relato de una sobrina pequeña, de un año y medio, que está aprendiendo a hablar. Contó admirado que la niña se acerca a cada uno, lo mira e intenta pronunciar el nombre, ensayando con su media lengua. Lo contaba con inmensa ternura, que transmitía.
TESTAMENTO VITAL
A mi familia, a mis hermanos de comunidad, a mi médico, a mi sacerdote, a mi escribano:
Llegado el momento en que no pueda
expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que esta Declaración sea considerada como expresión formal de mi
voluntad, asumida de forma consciente, responsable y libre, y que sea respetada como
si se tratara de un testamento.
Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios,
pero no es el valor supremo y absoluto. Sé
que la muerte es inevitable y pone fin a mi existencia terrena, pero desde la
fe creo que me abre el camino a la vida que no se acaba junto al Señor.
Por ello yo, el que suscribe ……
Pido que si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios; que no se me aplique la eutanasia activa, ni se prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte, que se me administren cuidados paliativos adecuados para mitigar los sufrimientos.
Pido igualmente
ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte. Deseo poder prepararme para ese paso final de
mi existencia, en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de
mi fe cristiana.
Suscribo esta declaración después de una madura reflexión. Y pido a los que me acompañen respeten mi
voluntad. Soy consciente que les pido una difícil responsabilidad. Precisamente para compartirla con ustedes y
para atenuar sentimientos de culpa, he
leído y firmo esta declaración.
Firmado el día :
Un día si y otro también venimos escuchando las medidas que el gobierno nacional, los municipios departamentales se están preparando por las contingencias que puede acarrear el fenómeno del Niño. Parece acertado que gobierno y pueblo se adelanten a la catástrofe.-
A nivel de Iglesia se maneja como cierta la visita papal, sobre la cual hemos dado nuestra humilde opinión.
Alguien nos proporcionó una entrevista realizada por una periodista peruana, al vicario, párroco de la Catedral de Florida. La periodista cumple su función. El entrevistado dada su situación, creemos debió dar un paso al costado y pasarle el micrófono a otro/a integrante de la comunidad.
Como están haciendo las autoridades con la venida del Niño anticipándose a la catástrofe; la Iglesia de Florida y porqué no la nacional, laicos y clérigos, en corrección fraterna debemos sugerir a este clérigo, que parece no aquilatar en el berenjenal que se ha metido, por ende ha metido a la Iglesia, Pueblo de Dios; a callar y silenciosamente apartarse de este acontecimiento y del pueblo hasta que se dilucide su grave, delicada situación.
Sería muy engorrosa la situación si en plena celebración Papal se aparecieran los miles de damnificados por la mayor estafa nacional, encabezada por el laico de comunión diaria, líder de la misma, velado en cuerpo presente luego de auto eliminarse con su famoso Tesla contra maquinaria vial.
Sugerimos evitar la catástrofe con cartelería donde se manifestara la rabia por todo lo sucedido en Florida. Seríamos primera página mundial.
En el acierto u error es nuestra opinión.
Ceb. SanFelipeySantiago
UNA PREGUNTA DECISIVA...... «Y ustedes, ¿quién decís que soy yo?». Esta pregunta de Jesús no está dirigida solo a sus primeros seguidores. Es la cuestión fundamental a la que hemos de responder siempre los que nos confesamos cristianos. Nuestra primera reacción puede ser encontrar rápidamente una respuesta doctrinal y confesar de manera rutinaria que Jesús es el «Hijo de Dios encarnado», el «Redentor» del mundo, el «Salvador» de la humanidad. Títulos todos ellos muy solemnes y ortodoxos, sin duda, pero que pueden ser pronunciados sin contenido vital alguno. La pregunta de Jesús no nos pide simplemente nuestra opinión. Nos interpela, sobre todo, acerca de nuestra actitud ante él. Y esta no se refleja solo en nuestras palabras, sino sobre todo en nuestro seguimiento concreto a él. Como ha escrito algún teólogo: «La breve proposición: “Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios”, significa algo completamente distinto si la pronuncia Francisco de Asís o la pronuncia uno de los actuales dictadores sudamericanos. El Dios de estos hombres no es el mismo, o, al menos, el Dios al que cada uno invoca para dirigir su conducta». Las palabras de Jesús piden una opción radical. O bien Jesús es para nosotros un personaje más, junto a otros muchos de la historia, o bien es la Persona decisiva que nos proporciona la comprensión última de la existencia, da la orientación decisiva a nuestra vida y nos ofrece la esperanza definitiva. La pregunta «¿quién decís que soy yo?» cobra entonces un contenido nuevo. No es ya una cuestión sobre Jesús, sino sobre nosotros mismos. ¿Quién soy yo? ¿En quién creo? ¿Desde dónde oriento mi existencia? ¿A qué se reduce mi fe? Todos hemos de recordar una y otra vez que la fe no se identifica con las fórmulas que pronunciamos. Para comprender mejor el alcance de «lo que yo creo» es necesario verificar cómo vivo, a qué aspiro, en qué me comprometo. Por eso, la pregunta de Jesús, más que un examen sobre nuestra ortodoxia, debería ser la llamada a un estilo de vida cristiano. Evidentemente no se trata de decir o creer cualquier cosa acerca de Cristo. Pero tampoco de hacer solemnes profesiones de fe ortodoxa para vivir luego muy lejos del espíritu que esa misma proclamación de fe exige y lleva consigo |
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-20):
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.
Palabra del Señor
Agosto mes de Dm Pedro.....
Ponencia en los Cursos de verano de la EHU (Universidad del País Vasco), 2026 (continuación)
3. Tradiciones de la India: hinduismo y budismoRedes Cristianas.-
Brasil. Nunca hubo en la historia de Brasil una ruptura fundacional que interrumpiera nuestra herencia de exterminio de los pueblos indígenas, de esclavitud, de colonialismo, de neocolonialismo y del dominio de la élite del atraso. Esas élites ocuparon el poder político desde el Imperio y jamás fueron desplazadas de él.
Los cambios ocurridos nunca modificaron la naturaleza de ese poder, que siempre fue elitista, excluyente y antipopular frustrando el proyecto de un Brasil para todos. Los poderosos nunca reconocieron los derechos de quienes fueron injustamente humillados y los empujaron a la marginalidad, donde consideran que está su lugar natural. Son las «élites del atraso», en la acertada expresión del sociólogo Jessé Souza.
E c l i p s e
Estas fotos las envió un claretiano que visitó la casa donde vivía Dom Pedro Casaldáliga. No sé si la ocupará el nuevo Obispo o en qué situación estará; pero por lo que dicen, es tal como estaba cuando él vivía allí. Recibido de Jorge Alonso Un abrazo para todos.
El pasado 8 de agosto se cumplieron 6 años de su partida a la Casa del PADRE.