El
Concilio Vaticano II: corta primavera, seguida por un largo invierno.
Cincuenta años después: de la indignación a la esperanza
Juan
José Tamayo, Director de Cátedra de Teología y Ciencias de las
Religiones “Ignacio Ellacuria”. Universidad Carlos III de Madrid
El
8 de diciembre de 2015 se cumplen cincuenta años de la clausura del
Concilio Vaticano II, uno de los conocimientos religiosos más
importantes del siglo XX, que tuvo importantes repercusiones a nivel
internacional en los diferentes campos de las religiones, la teología,
las culturas, la política, la ciencia, la sociedad, la economía, etc.
Ese año iniciaba mis estudios de Teología en el Seminario Conciliar de
San José, que tenía el nombre de “Conciliar” no por el Vaticano II sino
por el Concilio de Trento. Una parte importante de mi trabajo
intelectual se ha desarrollado bajo el impacto y la influencia de aquel
Concilio convocado por Juan XXIII. Cincuenta años después, he
reflexionado sobre dicho acontecimiento con la serenidad y el sentido
crítico que dan el tiempo transcurrido y las experiencias vividas. Esta
reflexión no se mueve en el horizonte eclesiástico, ni siquiera
eclesial.