martes, 26 de agosto de 2025

Nuevo libro de la Dra. Diana Viñoles. Notas de la presentación y resonancias 24 de Agosto de 2025. Rosa RAMOS.-

Rosa Ramos.-     


 “Qué regalo de vidas, qué don este libro. Pura resurrección.”

María Adela Antokoletz

 

El pasado 20 de agosto, en Buenos Aires, en la Universidad Nacional de las Artes, se presentó el nuevo libro de Diana Beatriz Viñoles: “Veinte entrevistas sobre una desaparecida con los desaparecidos”, subtitulado “Por qué y cómo escribí la biografía de Alice Domon”. La autora se doctoró en Filosofía en 2013, con una tesis precisamente sobre esta religiosa francesa desaparecida, secuestrada junto a otras mujeres el 8 de diciembre de 1977 a la salida de la Iglesia Santa Cruz de los sacerdotes Pasionistas[1]. Tal como lo dicen el título y el subtítulo, la autora comparte las entrevistas que realizó en su investigación para la tesis, pero también desvela su proceso personal en la búsqueda, así como su propia trayectoria vital casi en paralelo a la de Alice Domon.

 

La presentación comenzó con música, guitarra y canto, marcando así un acto de resistencia en este tiempo oscuro de Argentina. Contó con una nutrida concurrencia que acogió con aplausos y muchas muestras de admiración y cariño a la autora. Saludó el Lic. Víctor Juan Giusto, Decano de Folklore de la citada Universidad y luego comenzamos propiamente la presentación del nuevo libro. Para ello Diana había convocado a varias personas: María Adela Antokoletz, autora del Epílogo, hermana de un desaparecido y actual Vicepresidenta de las Madres de la Plaza de Mayo; el autor del Prólogo y codirector de la tesis doctoral, Dr. Pierre Antoine Fabre, que por problemas de vuelos no pudo llegar, envió un texto de tenor filosófico sobre el olvido y la memoria, que fue leído por la Dra. Alcira Bonilla, directora de la tesis por la UBA; Silvia Lamanna, amiga y compañera de trayectoria existencial de Diana y a mí, como invitada uruguaya de la red Amerindia.

 

Toda la presentación se desarrolló en un excelente clima distendido, cálido, a tono con la autora, que más allá de su destacado rigor académico, se caracteriza por la sencillez y la transparencia. Varios de sus rasgos fueron destacados por María Adela: alegría, coherencia, entrega, búsqueda permanente de más verdad sobre los hechos y sobre sí misma. Su amiga Silvia, psicóloga, propuso un diálogo imaginario sentadas frente a frente, pero muy verosímil, entre Alice Domon y Diana Viñoles, invitando al público a seguir el diálogo luego de leer el libro e intervenir en el mismo.

 

A continuación, comparto parte de mis resonancias, que ya le había enviado a Diana previamente. Ella me invitó a hacer un comentario al libro desde una perspectiva teológica. Empecé agradeciendo la invitación a participar y citando esas palabras del Epílogo de María Adela que coloqué en el epígrafe y adelantando mi propio cierre: este libro rezuma belleza y esperanza.

 

La Dra. Diana Viñoles señala que los motivos para la lectura pueden haber sido múltiples: conocer los pormenores de una investigación, acercarse al extraño mundo de las religiosas, hacer memoria de quienes han vivido sin cálculos y dado la vida a fondo perdido, etc. En mi caso, que había ya leído sus otras obras, mi motivación era clara: contemplar y agradecer el paso de Dios-con nosotros por nuestra historia de salvación, que es la única historia, pues no hay dos, una sagrada y otra profana.

 

Me acerqué a este libro para contemplar el paso salvador de Dios por las vidas de Alice y de Diana, no como excepciones, sino como muestras privilegiadas. Aclaro que mi expectativa fue colmada. Pude contemplar, una vez más, que el Espíritu actúa en la historia animando a la generosidad de varones y mujeres, que salva en racimo, que lo hace movilizando pueblos, barrios, comunidades. Alice Domon, Léonie Duquet, Diana Viñoles, tutores de tesis en su momento, entrevistados, religiosas, amigas… son parte de una hermosa gesta que era importante visibilizar.

 

La historia de salvación, esta historia sagrada, escrita por personas de carne y hueso, con sus sueños y con su sangre, no es lineal, ni evoluciona con la celeridad que quisiéramos… asumir la lentitud del proceso de humanización o cristificación, incluso los fracasos, es parte también de nuestra tarea inacabada. En algunos casos el proyecto encalla, y las vidas son aplastadas miserablemente, como la de Jesús, ¿o acaso olvidamos que seguimos a un fracasado y asesinado? Pero también es paso salvador de Dios cada resistencia, cada nuevo comienzo desde las cenizas, así vemos el paso de Dios en el empeño porfiado de rescate de la memoria y de hacer reaparecer, con el trabajo de los antropólogos y de las Abuelas, ya sea huesos enterrados, ya sea niños usurpados.

 

Esto hace aquí Diana, revela el paso salvador de Dios, que no deja en la muerte y el olvido a personas entrañables ni sus pequeñas historias. Este hermoso libro no se centra en la ominosa muerte de Léonie, de Alice y otros muchos, desde nuestra fe la muerte no tiene la última palabra. Se centra en la vida jugada, entregada a causas y a personas concretas, en la vida disfrutada en cada momento por quienes se sentían gotas vivas, en movimiento, en un río de pueblo que bregaba por libertad, por justicia, por dignidad para todos, empezando por los más vulnerados.

 

Diana misma lo expresa: tiene vocación de irradiar, de extender a otros, sabiduría, paz, felicidad. Irradia todo eso dando a luz lo mucho que ha gestado a lo largo de su vida, ¡qué forma tan generosa de fecundidad! Este nuevo trabajo evidencia la alegría y la pasión de investigar, crear y publicar.

 

Lo peculiar es que aquí la autora no sólo desentierra o arranca de esas aguas tan turbias y temibles (el mar para los judíos era lugar tenebroso del mal) los cuerpos de Alice y de Léonie, sino que también abre su corazón, para compartir los motivos, el proceso, el entusiasmo (en-Theos), así como las dificultades de su doctorado. La transparencia de la autora para compartir esas “idas y venidas” (como las de Alice en diez años en Argentina), nos hace bien. La autenticidad hace bien, porque deja ver precisamente el paso de Dios, su delicadeza, su respeto a las decisiones humanas.

 

Bíblicamente podríamos relacionar el intento de los protagonistas de este libro -incluyendo a la autora- con el cruce del “Mar Rojo” hacia la libertad para habitar una tierra prometida (sabemos que las promesas de Dios se descubren en los anhelos profundos, en los deseos generosos de las personas). Hubo un momento histórico en Argentina y en América Latina toda, en que parecía que ese cruce era posible y que era el tiempo propicio. En esa gesta se encontraban vecinos de los barrios populares, los Sacerdotes Para el Tercer Mundo, las Religiosas que elegían la vida inserta en las periferias abandonando la seguridad de los grandes colegios, los campesinos pobres unidos en Ligas Agrarias. Este cruce a una tierra soñada es difícil, exigente, y continúa hoy…

 

¿Cómo lo hicieron, cómo se hace? asumiendo plenamente la encarnación, tal como la asumió Jesús.

 

La encarnación no es un instante, es un proceso kenótico, de abajamiento, dejando todo privilegio y haciendo propia la vida de los que el mundo desprecia. Alice en particular se sintió tierra, barro, pueblo… trabajaba hasta agotarse, caminaba, cabalgaba, cocinaba, conversaba su idioma y también reía con su risa de pueblo… En ese proceso de kenosis, acabó su cuerpo desaparecido en el Río de la Plata. Su vida no se la quitaron, sino que en su libertad -en el marco histórico concreto- la entregó hasta el final, al igual que Jesús (“mi vida nadie me la quita, yo la entrego”, Jn. 10, 18)

 

Contemplar a los mártires y a personas vocacionales e íntegras, no aplasta ni deja inmóviles, desafía. Diana con sus búsquedas, su minuciosa investigación, y su profunda espiritualidad, nos interpela y desafía. Contemplamos para caminar, para construir una sociedad “donde se necesiten menos antibióticos para salvar vidas y menos psicofármacos para sobrevivir una vida sin sentido”. Este nuevo libro de Diana sin duda nos anima a eso. También este libro nos desafía a cuestionarnos cómo ser cristianos hoy: no pasa por ritos, ni por estructuras pesadas que expulsan a los buscadores apasionados, pasa por vivir dispuestos a “mudarnos”, para ir tras un sueño de solidaridad y mayor dignidad para todos (“Vine para que tengan vida y vida en abundancia”, Jn, 10, 10).

 

Este libro no habla sólo del pasado y de otros, habla del presente y de nosotros, nos anima a movernos como Alice, como Diana, a volver a empezar ligeros de equipaje, “con un oído en el Evangelio y otro en el pueblo”, como decía Monseñor Angelelli. En suma, el nuevo libro de la Dra. Diana VIñoles es buena noticia en este tiempo oscuro, pues, a pesar de acercarnos historias duras, muchas con final trágico, destila belleza y esperanza, en Dios y en la humanidad. Gracias, ¡muchas gracias Diana por irradiar tanto!




domingo, 24 de agosto de 2025

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EL   MUNDO  PUEDE  SEGUIR  OTORGANDO  NOS  MANEJEN   DESEQUILIBRADOS

sábado, 23 de agosto de 2025

COMENTAMADILENE.- CUAL ES EL FRENO PARA QUE EN EL SIGLO XXI NO SE TENGA CLARO Y SE DETENGA DE UNA VEZ LA EXTINCIÓN DE UN PUEBLO...

 

“ alejense de mi todos los que maltratan al prójimo”

¿qué diría Jesús hoy, frente al genocidio de Gaza?

 

“Aléjense de mí, todos los que causan muertes en Gaza,

Aléjense de mí,  gobernantes que bombardean casas, escuelas, hospitales …

Aléjense de mí, soldados que disparan contra niños y ancianos.

Aléjense de mí, religiosos y políticos que justifican la violencia y usan el nombre de Dios.

 

Porque tuve hambre y me negaron el pan. morí.

Tuve sed y no me dieron agua.

No tenía techo y demolieron mi casa.

Estaba herido y me dejaron morir bajo los escombros.

Cada niño asesinado soy yo.

Cada familia destrozada es mi cruz.

 

Yo soy judío, hijo de un pueblo perseguido, pero les digo: ningún sufrimiento del pasado justifica la opresión y el horror del presente. Nadie puede invocar mi nombre ni el de mi Padre para justificar tanta sangre inocente que clama desde Gaza.

La alianza con Dios no se funda en el poder ni en las armas, sino en la justicia y la misericordia. Quien oprime a su prójimo se aparta de Dios. El Dios de Jacob, de Isaac y  de Abraham, y de tus padres. Tu Dios.

Quien mata a su hermano me crucifica de nuevo.

Dejen de endurecer su corazón. Detengan el genocidio, porque el juicio de Dios llegará, y en él de nada servirán las banderas, sólo contará cómo trataron a los más pequeños, a los más débiles, a los más pobres..

Yo estoy con las víctimas, los desplazados, con los que lloran. Ellos son mi pueblo, ellos son mi presencia en el mundo, y de sus lágrimas nacerá la justicia que ustedes quisieron enterrar bajo los escombros.

¡Paren! Es tiempo es hoy.       Madilene

viernes, 22 de agosto de 2025

IHU. Adital.- Hay que detener a Israel. Artículo de Íris Leal

 El país donde huyó mi padre, un estado fundado como refugio para los sobrevivientes del Holocausto, está matando de hambre a los niños. Es posible cruzar la línea entre víctima y verdugo.

El artículo es de Íris Leal, novelista y columnista política del periódico israelí Haaretz, publicado por El País, 22-08-2025.

"Después de todo esto, la sociedad israelí debe comenzar un largo proceso de expiación: un Yom Kippur de un año que incluye ayuno, introspección, confesión, remordimiento y pedir perdón".

Aquí está el artículo.

Al igual que las fotografías en blanco y negro que están grabadas en la psique de cada niño israelí en el Día de Conmemoración del Holocausto, imágenes destinadas a garantizar que nunca olviden lo que se le ha hecho a su pueblo,

jueves, 21 de agosto de 2025

COMENTAFrayMARCOS.- Dgo 21. Lo que haces cada día por los demás es la verdadera y efectiva salvación para el hombre.

 

MI EGO INFLADO SE ATASCARÁ EN LA PUERTA

    DOMINGO 21 (C)

Lc 13,22-30

La salvación es el tema central de todas las religiones y no me duelen prendas al decir que todas lo han planteado mal. La salvación que nos ofrecen está orientada al falso yo. Los únicos salvados fueron los místicos y todos lo hicieron a pesar de sus propias religiones.

Jesús no responde a la pregunta, porque está mal planteada. La salvación no es una línea que hay que cruzar, sino un proceso de descentración del yo. Nos han convencido de que tenemos que ser salvados. ¿De qué? ¿Del dolor, de la enfermedad, del pecado, de la muerte? Esas limitaciones son esenciales al hombre. Sin ellas dejaríamos de ser humanos.

Infinidad de preguntas sobre la salvación: ¿Para cuándo? ¿Aquí o más allá? ¿Material o espiritual? ¿Nos salva Dios, Jesús o nosotros? ¿Salvan las obras o la fe? ¿Salva la religión, los sacramentos, la oración, la limosna, el ayuno? ¿Nos salva la Escritura? ¿Individual o comunitaria? ¿Es la misma para todos? ¿Podemos saber si estamos salvados?

Las preguntas están mal planteadas. Todas dan por supuesto que hay un yo que está perdido y debe ser salvado. La salvación no consiste en alcanzar la seguridad para mi yo individual, sino en superar toda idea de individualidad. La religión ha fallado al proponer la salvación de nuestro falso yo, que es el anhelo más hondo de todo ser humano.

Todos se salvan de alguna manera, porque todo ser humano despliega algo de esa humanidad por muy mínimo que sea. Y nadie alcanza la plenitud de salvación porque las posibilidades de ser más humano no tienen límite. Todos estamos salvados y necesitados de salvación. Esta idea nos desconcierta, porque no satisface los deseos del yo.

Lo de la puerta estrecha lo hemos entendido mal y nos ha metido por un callejón sin salida. El esfuerzo no debe ir encaminado a potenciar un yo para asegurar su permanencia incluso en el más allá. No tiene mucho sentido que esperemos una salvación para cuando dejemos de ser auténticos seres humanos, es decir para después de morir.

La salvación no consiste en la liberación de las limitaciones. La salvación consiste en alcanzar una plenitud sin pretender dejar de ser criatura y limitada. La verdadera salvación es posible a pesar de mis carencias porque se tiene que dar en otro plano. Ni la enfermedad ni la muerte ni el pecado restan un ápice a mi condición de ser humano.

Debemos desechar la idea de un umbral que debemos superar. No debemos hacer hincapié en la puerta sino en el que debe atravesarla. No es que la puerta sea estrecha, es que se cierra automáticamente en cuanto ‘alguien’ (un yo) pretende atravesarla. Solo cuando tomemos conciencia de que somos ‘nadie’, se abrirá de par en par.

No sé quiénes sois. Esta advertencia es más seria de lo que parece. Pero no tenemos que esperar a un más allá para descubrir si hemos acertado o hemos fallado. Nuestro grado de salvación se manifestará en la calidad humana de nuestras relaciones con los demás.

No se trata de prácticas ni de creencias sino de humanidad manifestada en el servicio a todos los hombres. Lo que creas hacer directamente por Dios no tiene ninguna importancia. Lo que haces cada día por los demás es lo que determina tu grado de plenitud humana, que es la verdadera y efectiva salvación para el hombre.

 

Fray Marcos

COMENTAPAOLA.- Dgo. 21 Tpo. Ord. C.C. Lucas.-

                 ¿QUÉ TOLERANCIA?

La tolerancia ocupa hoy un lugar eminente entre las virtudes más apreciadas en Occidente. Así lo confirman todas las encuestas. Ser tolerante es hoy un valor social cada vez más generalizado. Las jóvenes generaciones no soportan ya la intolerancia o la falta de respeto al otro.

Hemos de celebrar este nuevo clima social después de siglos de intolerancia y de violencia, perpetrada muchas veces en nombre de la religión o del dogma. Cómo se estremece hoy nuestra conciencia al leer obras como la excelente novela El hereje, de Miguel Delibes, y qué gozo experimenta nuestro corazón ante su canto apasionado a la tolerancia y a la libertad de pensamiento.

Todo ello no impide que seamos críticos con un tipo de «tolerancia» que más que virtud o ideal humano es desafección hacia los valores e indiferencia ante el sentido de cualquier proyecto humano: cada cual puede pensar lo que quiera y hacer lo que le dé la gana, pues poco importa lo que la persona haga con su vida. Esta «tolerancia» nace cuando faltan principios claros para distinguir el bien del mal o cuando las exigencias morales quedan diluidas o se mantienen bajo mínimos.

La verdadera tolerancia no es «nihilismo moral» ni cinismo o indiferencia ante la erosión actual de valores. Es respeto a la conciencia del otro, apertura a todo valor humano, interés por lo que hace al ser humano más digno de este nombre. La tolerancia es un gran valor no porque no haya verdad objetiva ni moral alguna, sino porque el mejor modo de acercarnos a ellas es el diálogo y la apertura mutua.

Cuando no es así, pronto queda desenmascarada. Se presume de tolerancia, pero se reproducen nuevas exclusiones y discriminaciones, se afirma el respeto a todos, pero se descalifica y ridiculiza a quien molesta. ¿Cómo explicar que, en una sociedad que se proclama tolerante, brote de nuevo la xenofobia o se alimente la burla de lo religioso?

En la dinámica de la verdadera tolerancia hay un deseo de buscar siempre lo mejor para el ser humano. Ser tolerante es dialogar, buscar juntos, construir un futuro mejor sin despreciar ni excluir a nadie, pero no es irresponsabilidad, abandono de valores, olvido de las exigencias morales. La llamada de Jesús a entrar por la «puerta estrecha» no tiene nada que ver con un rigorismo crispado y estéril. Es una llamada a vivir sin olvidar las exigencias, a veces apremiantes, de toda vida digna del ser humano.

José Antonio Pagola

Zenit. Vaticano.- Hace días recibimos esta noticia, no la pasamos, esperando alguna confirmación oficial, lamentablemente es cierto....

 

             Papa León XIV a obispos de la Amazonia: no a la adoración de la naturaleza

Enrique Villegas

   La observación no ha pasado desapercibida. En Roma, los observadores la interpretaron como una referencia implícita a las controversias del Sínodo de la Amazonía de 2019, cuando se introdujeron imágenes de la Pachamama en eventos del Vaticano y se generó un acalorado debate sobre los límites de la inculturación.-

Texto de archivo del BLOG.-

martes, 12 de noviembre de 2019

IHU, Adital.-Es muy importante que los franciscanos asumamos nuestra responsabilidad en este momento.

Recién llegada de Roma, donde participó en el Sínodo para el Amazonas , como auditora completa, Moema Miranda , actual profesora de la disciplina de Conflictos Socioambientales del Instituto Teológico Franciscano (ITF) de Petrópolis (RJ), habla en esta entrevista de este momento histórico para la Iglesia, especialmente para la Iglesia latinoamericana .


martes, 19 de agosto de 2025

Juan José Tamayo, refiriéndose a Dm. Pedro Casaldáliga....".Como obrero de la utopía"...

 Como obrero de la utopía, soñó con sueños despiertos. Uno de ellos lo tuvo al llegar a Roma en la visita al Papa.

   Fue el sueño de una “Iglesia vestida solamente de Evangelio y sandalias”, confesándose antes “pecador”:

“Yo pecador y obispo, me confieso de haber llegado a Roma con un bordón agreste, de sorprender el Viento entre las columnas, de haber llegado a Asís, cercado de amapolas. 

Yo, pecador y obispo, me confieso de soñar con la Iglesia vestida solamente de Evangelio y sandalias, de creer en la Iglesia, a pesar de la Iglesia, algunas veces;  de creer en el Reino, en todo caso, caminando en la Iglesia.  Y como meta el Evangelio, que es “una utopía mayor”.

REDESCRISTIANAS. Del Blog de Juan.-Francisco Berrocal, miembro del Movimiento pro Celibato Opcional en la Iglesia: «En el mundo de hoy el celibato no es un valor” -- Alfonso Vázquez

 Este maestro malagueño de 58 años tuvo que dejar el sacerdocio al casarse. Hoy es miembro del movimiento que en España lucha porque el celibato en la Iglesia sea opcional, al no nacer de los Evangelios sino de un concilio ‘andaluz’

-¿Qué es MOCEOP?
-Es el Movimiento pro Celibato Opcional, una asociación que surge sobre el año 77 en Madrid y en ella nos hemos reunido curas de toda España que, sin dejar de ser creyentes, tomamos la opción de compartir nuestra vida con una mujer y formar una familia. Ver noticia original en …

Una mirada alternativa sobre la Iglesia católica y la sociedad

lunes, 18 de agosto de 2025

Zenit. Nos informa de comida compartida con cuatro indigentes, en el palacete papal de Castelgandolfo. Ex-Museo de breve vida fundado por Jorge Bergoglio.-


   Papa León XIV ofrece comida para pobres en Castelgandolfo: sienta a 4 de ellas en su propia mesa

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La comida siguió a la misa matutina en el Santuario de Santa Maria della Rotonda y al rezo del Ángelus, pero fue este momento de sencillez compartida el que pareció definir el día.

Del BLOG.-    El  ex Museo Vaticano fundado por el papa Francisco en el palacete de Castelgandolfo residencia vacacional hasta su llegada;  reabierto por el papa León a  su vieja finalidad fue escenario de un almuerzo compartido con cuatro indigentes.  Se desarrolló en los jardines frente a la cancha de tenis y a la piscina papal.       

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Bielli - Bernada